1-filos | final-relac | relig-zumbi
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1 1| Capítulo 1.– Viaje de un habitante 2 3| Báltico, el día 5 de julio de 1737. ~ 3 2| Capítulo 2.– Conversación del habitante 4 3| Capítulo 3.– Viaje de los dos habitantes 5 4| Capítulo 4.– Lo que les sucedió en 6 6| Capítulo 6.– Lo que les sucedió con 7 7| expresamente Aristóteles, página 633 de la edición del Louvre: ‘?????????? ?????? 8 7| Capítulo 7.–La conversación que tuvieron ~-¡ 9 1| años. ~No le afligió mucho abandonar una Corte llena de enredos 10 3| había entregado a ti, ¡me abandonas para irte a viajar con un 11 6| circunferencia del embudo abarcaba al navío y toda su tripulación, 12 4| siriano y sus acompañantes abarcaban unos treinta mil pies cada 13 3| astrónomos. Aun cuando que el abate Castel rechazará ingeniosamente 14 6| se plugo producir en los abismos de lo infinitamente pequeño; 15 7| corpóreos, hubiese dado un abrazo, el enano de Saturno al 16 3| mudable nuestro ánulo. ~Abrazóla el filósofo, lloró con ella, 17 5| por miedo a equivocarse, y abriéndolos luego y cerrándolos, agarró 18 7| Ciencias de París. Cuando lo abrió el viejo secretario de la 19 1| globo nueve mil leguas, es absolutamente preciso que el planeta donde 20 2| bastante; en realidad nos aburrimos mucho a pesar de nuestros 21 | acá 22 2| setenta y dos -contestó el académico -. Créame que todos los 23 5| todos y siguió todas sus acciones! ¡Con qué júbilo alargó 24 3| temieron no hallar alojamiento aceptable y pasaron de largo, como 25 5| reflexionen sobre este cálculo: aceptando como estatura media del 26 2| Sentóse Su Excelencia, acercóse a él el secretario de la 27 4| metido en los pies... Ved el achatamiento de los polos de este globo 28 1| valía de ellas con tanto acierto que, ora montado en un rayo 29 6| mismo con el gigante que os acompaña. ~Admitida la propuesta, 30 4| que daban el siriano y sus acompañantes abarcaban unos treinta mil 31 2| toda una revolución solar, acordaron realizar juntos un corto 32 7| saber sobre qué estaban acordes. ~-¿Qué distancia hay -dijo 33 1| no pase de seis mil pies. Acostumbróse a los saturninos, después 34 5| tres pies más altos que los actuales, pero por más que haga, 35 6| y meditemos luego. ~-De acuerdo -respondió Micromegas. ~ 36 6| interlocutor con una pínula adaptada a un cuarto de círculo, 37 3| instrumentos. Un poco más adelante (ciento cincuenta millones 38 1| Pascal el cual, luego de adivinar como quien juega (según 39 6| gigante que os acompaña. ~Admitida la propuesta, se tendió 40 2| vivís. En todas sus cosas adoro la sabiduría, porque si 41 2| inquietud, que sin cesar nos advierte que somos muy poca cosa 42 6| menudos, cuya punta muy afilada iba a parar junto al navío. 43 4| las veo perfectamente. ¿Afirmaréis, sin embargo, que esas estrellas 44 7| me compete definirle; no afirmo nada y me inclino a creer 45 1| ochocientos años. ~No le afligió mucho abandonar una Corte 46 4| no habitado este mundo; agachándose, tendiéronse lo más posible 47 5| abriéndolos luego y cerrándolos, agarró con mucha maña el navío 48 3| Era ésta una morenita muy agraciada, que no tenía más que mil 49 4| imperceptible que se movía entre dos aguas en el mar Báltico: era una 50 2| ingeniosas reflexiones tan agudas como inconsistentes, hasta 51 7| Qué es tu alma? ~-Una aguja de reloj -dijo el leibnitziano - 52 5| se veía aquel objeto, y alargando y encogiendo los dedos, 53 5| acciones! ¡Con qué júbilo alargó a sus compañero de viaje 54 4| ideas, voluntad y libre albedrío. ~Micrornegas no sabía qué 55 3| tardaron mucho en encontrar albergue. Al fin divisaron una lucecilla, 56 1| de ciertos príncipes de Alemania o de Italia, que pueden 57 6| estilo. ~Ofendido de que alguien dudase de si tenían alma, 58 4| de Saturno, que perdía el aliento, porque tenía que dar doce 59 4| Después de reposar un poco, almorzaron un par de montañas que les 60 3| chico que temieron no hallar alojamiento aceptable y pasaron de largo, 61 4| este globo que gira y gira alrededor del Sol y cuyo régimen climatológico 62 5| morriones de dos o tres pies más altos que los actuales, pero por 63 7| Luego el siriano se despidió amablemente de aquellos charlatanes, 64 6| hace poco, que se estaban amando? ¿Pensáis que se hacen ciertas 65 7| vuestra vida en pensar y amar, que es la vida que corresponde 66 3| que lo supo, le vino a dar amargas quejas. Era ésta una morenita 67 3| tuviste un capricho, nunca me amaste. Si fueras saturnino legítimo 68 3| inconstante. ¿A dónde vas? ¿Qué ambicionas? Nuestras cinco lunas son 69 3| resistido tus solicitudes amorosas y cuando apenas hace cien 70 6| oyesen. ~Trataron, pues, de amortiguar su intensidad, y para ello 71 4| lo ocurrido sin quitar ni añadir nada; esfuerzo que por parte 72 2| hablar de muchas cuestiones análogas, se informó de cuántas sustancias 73 7| distinto parecer. ~Citó el más anciano a Aristóteles, otro pronunció 74 4| del rey de Prusia. ~Como andaban de prisa, dieron la vuelta 75 5| la vez -; observad cómo andan y suben y bajan. ~Esto decían 76 1| treinta y dos, llegó a ser, andando los años, un geómetra muy 77 4| fácil girar sobre su eje que andar a pie. Volvieron al fin 78 1| o de Italia, que pueden andarse en media hora, comparados 79 3| terráqueo, y desde allí anduvieron de luna en luna. De pronto 80 5| salido algo del cuerpo del animalejo que tenía en la mano; mas 81 3| apearon y permanecieron un año. En él descubrieron algunos 82 | ante 83 4| habitarle. Todo aquí se os antoja irregular y descompuesto 84 6| especie tan ruin, se le antojaba mucho disparate. Díjole 85 3| primero al anillo, que se le antojó muy aplastado, como lo supuso 86 3| y menos mudable nuestro ánulo. ~Abrazóla el filósofo, 87 6| juzgar las cosas por su apariencia! Seres insignificantes, 88 5| naturaleza. ~Evidentemente las apariencias, cosa que sucede a menudo, 89 5| sus muchachas laponas y se apean en los dedos del siriano, 90 3| con este planeta, donde se apearon y permanecieron un año. 91 7| llaman Sultán o a otro que apellidan Zar. Ninguno de los dos 92 3| anillo, que se le antojó muy aplastado, como lo supuso un ilustre 93 4| pies de diámetro, y se lo aplicó a un ojo mientras que se 94 7| que ir a la escuela para aprender de nuevo lo que tan bien 95 7| éste el de Malebranche, aquél el de Leibnitz y el de Locke 96 | aquella 97 6| filósofos le plantaron un árbol muy grande en cierto sitio 98 4| Observad esos granos de arena (se refería a las montañas), 99 2| quince mil años según nuestra aritmética. Esto es casi nacer y morir 100 4| seres minúsculos que nos arrastramos aquí abajo, que no lograron 101 5| tripulación, creyéndose arrebatados por un huracán, y al buque 102 2| es bastante con eso, con arreglo al plan del Creador para 103 3| obstante, y a trueque de arrepentirse otra vez, resolvieron desembarcar 104 3| despoblado. Hicieron mal y se arrepintieron, pues tardaron mucho en 105 4| Cogió el enano alguno y arrimándoselos a los ojos observó que tal 106 4| sino caótico. ¿No veis esos arroyuelos que ninguno corre derecho; 107 7| el Eterno manifestar su arte y su poder! Decidme, amigo ¿ 108 3| biblioteca del ilustrísimo señor arzobispo de..., quien con toda la 109 4| guisaron sus criados con mucho aseo. Quisieron luego reconocer 110 7| ese hormiguero ridículo de asesinos. ~-No hace falta que os 111 7| pesada y divisible. ~-Así es -asintió el siriano -; pero esa cosa 112 2| viajes hasta tres mil, dejó asombrado al filósofo de Saturno. ~ 113 6| mi protección. ~Si hubo asombros en el mundo, ninguno llegó 114 4| cosas más distintas y los aspectos más variados. ~Replicó el 115 3| descubrir todavía nuestros astrónomos. Aun cuando que el abate 116 4| después de examinar con mucha atención al animal, sacó en consecuencia 117 2| hasta que les fue forzoso atenerse a los hechos. ~-¿Es muy 118 6| palabras oyeron, sin poder atinar de dónde salían. Rezó el 119 3| nuestros dos filósofos en la atmósfera de Saturno con una buena 120 7| veces menos que el oro. ~Atónito el enanillo de Saturno ante 121 1| gravitación y de las fuerzas atractivas y repulsivas, se valía de 122 3| aventureros. Al salir de Júpiter atravesaron un espacio de cerca de cien 123 6| que equivalía al alma; y atribuir una cosa equivalente al 124 7| risa que, según Homero, es atributo de los dioses. ~Las convulsiones 125 6| tenían miedo de que su voz atronara a los microbios sin que 126 6| sabio de la Tierra, más audaz que los demás, observó a 127 3| del cometa y hallando una aurora boreal a mano, se metieron 128 3| Pero volvamos a nuestros aventureros. Al salir de Júpiter atravesaron 129 2| océano inmenso. Ahora estoy avergonzado en vuestra presencia al 130 2| universal de la naturaleza. ~-¡Ay! Nuestra vida -dijo el saturnino - 131 5| observad cómo andan y suben y bajan. ~Esto decían y les temblaban 132 5| y al buque varado en un bajío, se ponen todos en movimiento; 133 | bajo 134 6| navío con su tripulación; bajó la cabeza y habló muy quedo, 135 4| después de haber visto la balsa, casi imperceptible para 136 4| regresaba del círculo polar una banda de filósofos, que habían 137 4| habitantes en la Tierra; basado en primer lugar en que él 138 5| microscopio, que apenas bastaba para distinguir un navío 139 7| trabajo. Ellos solos se bastan para destruirse. Dentro 140 1| insectos, lo que le proporcionó bastantes disgustos. El muftí de su 141 1| circunferencia, lo que revela una bella figura. Su entendimiento 142 6| infinitamente pequeño; yo os bendigo. Acaso luego me desprecien 143 3| de..., quien con toda la benevolencia que a tan insigne prelado 144 3| leer el manuscrito en la biblioteca del ilustrísimo señor arzobispo 145 7| encontraba también allí un bichejo tocado con un birrete, que, 146 6| que semejante especie de bichos pudieran tener y comunicarse 147 7| un bichejo tocado con un birrete, que, interrumpiendo el 148 7| todas las páginas estaban en blanco. ~-¡Ah! -dijo -. Ya me lo 149 2| color es vuestro sol? ~-Blancuzco, ceniciento -dijo el saturnino -. 150 1| Euclides, dieciocho más que Blas Pascal el cual, luego de 151 6| preces contra el demonio, blasfemaron los marineros, e inventaron 152 1| proposiciones sospechosas, blasfemas, temerarias, heréticas, 153 6| para ello se pusieron en la boca unos mondadientes muy menudos, 154 6| que hizo una especie de bocina enorme, como un embudo inmenso, 155 7| de la uña del siriano al bolsillo de los calzones del saturnino. 156 4| era una ballena; púsosela bonitamente encima de la uña del pulgar 157 3| cometa y hallando una aurora boreal a mano, se metieron dentro. 158 4| encallado en las costas de Botnia y que por poco perecen todos. 159 2| nos estamos quejando de la brevedad de la vida. Debe ser una 160 6| a nadie desprecio, y os brindo mi protección. ~Si hubo 161 3| atmósfera de Saturno con una buena provisión de instrumentos 162 5| arrebatados por un huracán, y al buque varado en un bajío, se ponen 163 4| existen? ~-Os digo que he buscado y rebuscado por todas partes - 164 7| calzones del saturnino. Buscáronle ambos mucho tiempo; al cabo 165 1| montado en un rayo de sol, ora cabalgando en un cometa, o saltando 166 6| último dijo así: -¿Creéis, caballero, que porque tengáis una 167 1| nació nuestro héroe tenga cabalmente veintiún millones y seiscientas 168 4| consecuencia que no podía caber un alma en un cuerpo tan 169 7| Buscáronle ambos mucho tiempo; al cabo toparon con la tripulación 170 7| tanta hilaridad hicieron caer al navío de la uña del siriano 171 7| todos los demás eran una cáfila de locos, perversos y desdichados. ~- 172 4| su collar de diamantes y caídose éstos, que eran muy hermosos 173 1| trance de mi historia y calculará que teniendo el señor Micromegas, 174 5| que reflexionen sobre este cálculo: aceptando como estatura 175 1| componer coplas chicas y hacer cálculos grandes. He aquí expuesta, 176 4| concluido esta disputa, si en el calor de ella no hubiese roto 177 7| siriano al bolsillo de los calzones del saturnino. Buscáronle 178 3| de largo, como hacen los caminantes cuando topan con una mala 179 1| sus sirvientes hacían su camino. ~En poco tiempo recorrió 180 7| el saturnino - desde la Canícula hasta la mayor de Géminis? ~ 181 6| inmenso, y luego se puso el cañón al oído; la circunferencia 182 4| resulta no sólo ridículo, sino caótico. ¿No veis esos arroyuelos 183 4| pequeños que tenéis sois capaz de ver las estrellas de 184 6| de dónde salían. Rezó el capellán las preces contra el demonio, 185 3| otro mundo! Sólo tuviste un capricho, nunca me amaste. Si fueras 186 4| aquí abajo, que no lograron captar nuestra presencia, ni siquiera 187 2| nuestro planeta no se ve una cara que no se diferencie de 188 1| naturaleza que la de los caracoles. Defendióse con mucho ingenio 189 3| que a tan insigne prelado caracteriza, me permitió husmear en 190 7| Tomó entonces la palabra el cartesiano y dijo: ~-El alma es un 191 1| uno. ~Algún matemático, casta de gente muy útil al público, 192 3| Aun cuando que el abate Castel rechazará ingeniosamente 193 7| son ellos los que merecen castigo, sino quienes desde la tranquilidad 194 1| el ilustre Derhan con su catalejo. No niego que Derhan lo 195 1| saturninos, después de haber causado su asombro, y se hizo íntimo 196 7| cabeza a los dos viajeros celestes les dijo que sus personas, 197 2| vuestro sol? ~-Blancuzco, ceniciento -dijo el saturnino -. Al 198 5| equivocarse, y abriéndolos luego y cerrándolos, agarró con mucha maña el 199 2| qué inquietud, que sin cesar nos advierte que somos muy 200 7| amablemente de aquellos charlatanes, aunque le tenía algo mohíno 201 1| y sabía componer coplas chicas y hacer cálculos grandes. 202 6| Compadecido de que fueran tan chicos los habitantes de la Tierra 203 1| comparados con Turquía, Rusia o China, son un ejemplo muy pálido 204 1| Corte llena de enredos y chismes. Escribió unas décimas muy 205 7| llevaron a la Academia de Ciencias de París. Cuando lo abrió 206 1| Nosotros, en la bola de cieno en que vivimos no comprendemos 207 | ciertas 208 | ciertos 209 1| pintores y escultores que su cintura podría medir unos cincuenta 210 6| introducía en las fibras circulares de la uña; de suerte que, 211 6| Micromegas, les explicó todo circunstanciadamente; el viaje desde Saturno, 212 7| filósofo. ~-Entonces ¿por qué citáis a ese Aristóteles en griego? ~- 213 7| uno no entiende, lo ha de citar en una lengua que no sabe. ~ 214 7| manifestaron distinto parecer. ~Citó el más anciano a Aristóteles, 215 1| veinte mil pies, y nosotros, ciudadanos de la Tierra, no más por 216 7| La cosa no puede ser más clara. ~Estábalos oyendo un sectario 217 6| Micromegas que el enano, advirtió claramente que aquellos átomos se hablaban 218 5| hierro en la punta que le clavaban hasta un píe de profundidad 219 4| alrededor del Sol y cuyo régimen climatológico es tan absurdo que las zonas 220 5| ponen todos en movimiento; cogen los marineros toneles de 221 4| cincuenta los más menudos. Cogió el enano alguno y arrimándoselos 222 7| coleccionamos nombres, coincidimos acerca de dos o tres puntos 223 3| desembarcar en ella. Pasaron a la cola del cometa y hallando una 224 7| filósofos -, medimos líneas, coleccionamos nombres, coincidimos acerca 225 1| siendo estudiante de un colegio de jesuitas de su planeta, 226 4| Micromegas el hilo de su collar de diamantes y caídose éstos, 227 5| Saturno, mientras el siriano colocaba al pretenso animal en la 228 2| la Providencia. ¿De qué color es vuestro sol? ~-Blancuzco, 229 7| digestión de una opípara comida, ordenan el degüello de 230 6| era el señor Micromegas. Compadecido de que fueran tan chicos 231 4| Iba, si se me permite la comparación, como un perrillo faldero 232 3| pero que con su gentileza compensaba la pequeñez de su cuerpo. ~-¡ 233 7| eterno poder, y que no me compete definirle; no afirmo nada 234 1| inventos de los demás, y sabía componer coplas chicas y hacer cálculos 235 1| cieno en que vivimos no comprendemos otros procedimientos. Micromegas, 236 2| Finalmente, habiéndose comunicado mutuamente casi todo cuanto 237 7| pero que no pueda Dios comunicar la inteligencia a la materia, 238 6| bichos pudieran tener y comunicarse sus ideas. Micromegas poseía 239 4| razones, y no se hubiera concluido esta disputa, si en el calor 240 1| el pleito, hizo el muftí condenar el libro por jueces que 241 1| recorrió la vía láctea. Debo confesar, y lo siento, que nunca 242 2| Academia, y dijo Micromegas: ~-Confesemos que es muy varia la naturaleza. ~- 243 7| No entiendo el griego -confesó el gigante. ~-Ni yo tampoco - 244 4| Saturno. Eso es lo que os confunde. Por mi parte estoy acostumbrado 245 1| procedimientos. Micromegas, conocedor de las leyes de la gravitación 246 1| a quien tuve la honra de conocer en el postrer viaje que 247 7| sostén de esos atributos ¿lo conoces? ~-No -dijo el otro. ~-Luego 248 2| distintas en esencia se conocían en Saturno y se le respondió 249 2| eternidad o sólo un día. He conocido países donde viven las gentes 250 3| haberse desmayado, se fue a consolar con un petimetre. ~Partieron 251 4| verdad oculta de las cosas. Contaré con sinceridad lo ocurrido 252 1| cuando estaba acostumbrado a contemplar cosas nuevas, le sorprendió 253 1| más discretos no pueden contener a veces. Verdad es que Saturno 254 7| motivo de tan horribles contiendas entre animales tan ruines. ~- 255 6| hombre, y para probárselo le contó, no las fábulas de Virgilio 256 1| vista. En fin, yo no quiero contradecir a nadie. ~Después de largo 257 7| humano en el cual tantas contradicciones descubría. ~-Puesto que 258 1| Excelencia la que llevamos dicha, convendrán todos nuestros pintores 259 4| en un día; pero hemos de convenir que es cosa más fácil girar 260 7| peripatético dijo con gran convicción: ~-El alma es una entelequia, 261 2| pasan de trescientas; conviene saber: la extensión, la 262 7| atributo de los dioses. ~Las convulsiones de tanta hilaridad hicieron 263 7| quien todo lo dispone sin cooperación mía. ~-Eso es igual que 264 1| demás, y sabía componer coplas chicas y hacer cálculos 265 1| perfeccionar el juicio y el corazón. Quienes viajamos en diligencias 266 7| desproporción de sus tamaños corpóreos, hubiese dado un abrazo, 267 4| esos arroyuelos que ninguno corre derecho; esos estanques 268 7| amar, que es la vida que corresponde a los espíritus. Yo que 269 2| siriano. ~-¡Ah! No. Muy corta -replicó el hombrecillo 270 4| Micromegas le dio a entender cortésmente que su deducción no era 271 6| sacando unas tijeras se cortó la uña de su dedo pulgar 272 4| barco había encallado en las costas de Botnia y que por poco 273 3| cien millones de leguas y costearon el planeta Marte, el cual - 274 7| estrellas, todo había sido creado para el hombre. Al oír los 275 2| contestó el académico -. Créame que todos los días nos lamentamos 276 6| no con tanta facilidad. Crecía el asombro de los dos viajeros 277 5| desconfianza al opuesto de credulidad, se figuró que algunos estaban 278 7| posaba, le preguntó qué creía que era su alma y de qué 279 7| Cuánto pesa vuestro aire? ~No creían que pudiesen responder a 280 6| Díjole el siriano: ~-¿Pues no creías, hace poco, que se estaban 281 5| marineros de la tripulación, creyéndose arrebatados por un huracán, 282 5| Hartsoeker cuando vieron, o creyeron ver los primeros, la simiente 283 4| habitantes de la Tierra. ~Creyó, pues, el saturnino que 284 3| pequeñez de su cuerpo. ~-¡Ah, cruel! -exclamó -. Después de 285 4| estanques que no son redondos ni cuadrados, ni ovalados ni de forma 286 2| bien como una galería de cuadros cuyas imágenes... ~-¡No! 287 7| Horrorizóse el siriano y preguntó cuál era el motivo de tan horribles 288 2| propiedades fundamentales, sin las cuales nuestro planeta no podría 289 7| interlocutores - os ruego me digáis cuáles son vuestras ocupaciones. ~- 290 | cualquier 291 | Cuan 292 | Cuánto 293 | cuántos 294 5| después; sacan los sabios sus cuartos de círculo, sus sectores 295 4| Los más gruesos pesaban cuatrocientas libras y cincuenta los más 296 1| metafísico. ~A la edad de cuatrocientos años, o sea al salir de 297 6| cielo y que con un solo pie cubrirían el planeta en que me encuentro. 298 7| que no era éste el menos cuerdo. Si no hubiera sido por 299 2| Tras de hablar de muchas cuestiones análogas, se informó de 300 3| descubrieron algunos secretos muy curiosos, que hubieran dado a la 301 6| mondadientes muy menudos, cuya punta muy afilada iba a 302 2| reunión de rubias y morenas, cuyos encantos... ~-¡Dejad a vuestras 303 2| de metamorfosis, lo mismo da haber vivido una eternidad 304 6| respeto que tengo a las damas. Luego, mediante una serie 305 3| no ignoro tampoco que me darán la razón quienes saben razonar, 306 6| hablar, o a lo menos, sin darse a entender? ¿Creéis que 307 2| la brevedad de la vida. Debe ser una ley universal de 308 6| Cuan cierto es que nunca se deben juzgar las cosas por su 309 1| recorrió la vía láctea. Debo confesar, y lo siento, que 310 6| de estatura. ~Micromegas decía: ~-¡Cuan cierto es que nunca 311 7| habrán quedado reducidos a la décima parte. Aun sin guerras perecen 312 1| y chismes. Escribió unas décimas muy graciosas contra el 313 1| mucho ingenio Micromegas; se declararon las mujeres en su favor, 314 1| tuvieron sin cuidado, y se dedicó a viajar de planeta en planeta 315 4| entender cortésmente que su deducción no era fundada, porque - 316 1| que la de los caracoles. Defendióse con mucho ingenio Micromegas; 317 7| y que no me compete definirle; no afirmo nada y me inclino 318 7| opípara comida, ordenan el degüello de un millón de hombres 319 2| morenas, cuyos encantos... ~-¡Dejad a vuestras morenas y a vuestras 320 2| Ah! -dijo el otro -. Dejaos de floriculturas. ~-Pues 321 2| sus viajes hasta tres mil, dejó asombrado al filósofo de 322 7| globo terráqueo purísimos deleites? Apenas tenéis materia, 323 6| capellán las preces contra el demonio, blasfemaron los marineros, 324 4| imperceptible para ellos, denominada mar Mediterráneo y el otro 325 4| arroyuelos que ninguno corre derecho; esos estanques que no son 326 2| pasiones que de ellos se derivan. ~-Lo creo -dijo Micromegas -, 327 7| otro pronunció el nombre de Descartes, éste el de Malebranche, 328 4| se os antoja irregular y descompuesto porque no está trazado con 329 5| saturnino de un extremo de desconfianza al opuesto de credulidad, 330 2| fuerais filósofo, temería desconsolaros diciéndoos que nuestra vida 331 7| cual tantas contradicciones descubría. ~-Puesto que pertenecéis 332 5| fue tan extraordinario el descubrimiento de Leuwenhock y Hartsoeker 333 1| jesuitas de su planeta, descubrió a fuerza de inteligencia 334 7| cáfila de locos, perversos y desdichados. ~-Más materia tenemos - 335 2| parecen en el don de pensar y desear. La materia es la misma 336 3| arrepentirse otra vez, resolvieron desembarcar en ella. Pasaron a la cola 337 7| discípulo de Locke. Por desgracia, se encontraba también allí 338 6| el doctor Swift hubiera designado por su nombre, pero que 339 4| hermosos aunque pequeñitos y desiguales. Los más gruesos pesaban 340 3| querida, después de haberse desmayado, se fue a consolar con un 341 7| pudieron. ~Luego el siriano se despidió amablemente de aquellos 342 3| topan con una mala venta en despoblado. Hicieron mal y se arrepintieron, 343 6| Seres insignificantes, despreciables, tienen uso de razón, y 344 6| bendigo. Acaso luego me desprecien en mi Corte; pero yo a nadie 345 6| mi Corte; pero yo a nadie desprecio, y os brindo mi protección. ~ 346 7| hubiera sido por la enorme desproporción de sus tamaños corpóreos, 347 1| En cuanto al autor, fue desterrado de la Corte ochocientos 348 7| Ellos solos se bastan para destruirse. Dentro de cien años habrán 349 7| por quien se asesinan. ~-¡Desventurados! -exclamó con indignación 350 6| medirme. Sabe matemáticas y ha determinado mi tamaño. En cambio, yo 351 7| que, interrumpiendo el diálogo, manifestó que él estaba 352 4| el hilo de su collar de diamantes y caídose éstos, que eran 353 4| de ciento sesenta pies de diámetro, y se lo aplicó a un ojo 354 7| de ser lo que es; así lo dice expresamente Aristóteles, 355 1| Excelencia la que llevamos dicha, convendrán todos nuestros 356 3| ingeniosamente la existencia de dichas lunas, no ignoro tampoco 357 2| filósofo, temería desconsolaros diciéndoos que nuestra vida es setecientas 358 7| volumen del agua más ligera y diecinueve mil veces menos que el oro. ~ 359 1| proposiciones de Euclides, dieciocho más que Blas Pascal el cual, 360 4| Como andaban de prisa, dieron la vuelta al globo en veinticuatro 361 6| Invisibles insectos que la diestra del Creador se plugo producir 362 5| que haría en una bola de diez pies de circunferencia un 363 2| porque si en todas advierto diferencia, advierto también proporción. 364 1| ejemplo muy pálido de las diferencias que la naturaleza ha establecido 365 2| se ve una cara que no se diferencie de las demás. ~Tras de hablar 366 2| los seres que piensan son diferentes, y sin embargo, todos se 367 6| su omnipotencia, no hay dificultad en proveer de entendimiento, 368 7| interlocutores - os ruego me digáis cuáles son vuestras ocupaciones. ~- 369 7| gabinete y mientras hacen la digestión de una opípara comida, ordenan 370 4| estrellas no existen? ~-Os digo que he buscado y rebuscado 371 7| pregunta; pero todos le dijeron que pesaba novecientas veces 372 3| petimetre. ~Partieron sin dilación ambos viajeros, y saltaron 373 1| corazón. Quienes viajamos en diligencias o sillas de posta nos pasmarían 374 1| infancia, disecó unos insectos diminutos de apenas cien pies de grosor. 375 7| Homero, es atributo de los dioses. ~Las convulsiones de tanta 376 7| divisible, pesada y parda ¿me dirás qué es? Tú sabes de algunos 377 7| qué cosa sea la materia. Dirigiéndose entonces el señor Micromegas 378 7| el enano de Saturno al discípulo de Locke. Por desgracia, 379 6| al oír hablar con notable discreción y les parecía inexplicable 380 7| puntos que entendemos y discrepamos sobre dos o tres mil que 381 1| superioridad que los más discretos no pueden contener a veces. 382 6| descubierto, y lo que ha disecado Reaumur. Díjole también 383 7| vuestras ocupaciones. ~-Disecamos moscas -respondió uno de 384 1| al salir de la infancia, disecó unos insectos diminutos 385 7| poder! Decidme, amigo ¿no disfrutáis en vuestro globo terráqueo 386 1| le proporcionó bastantes disgustos. El muftí de su país, tan 387 6| ruin, se le antojaba mucho disparate. Díjole el siriano: ~-¿Pues 388 4| enano -; irregular y mal dispuesto, resulta no sólo ridículo, 389 2| propiedades. Todo ello lo dispuso así la Providencia. ¿De 390 4| se hubiera concluido esta disputa, si en el calor de ella 391 3| por lo menos, estando tan distante del Sol. ~Sea como fuere, 392 2| naturaleza, para reanimarla bajo distinta forma -que es a lo que llaman 393 2| dijo el saturnino -. Al dividir uno de sus rayos, observamos 394 3| encontrar albergue. Al fin divisaron una lucecilla, que era la 395 2| movilidad, la gravitación, la divisibilidad, etc. ~-Sin duda -replicó 396 4| aliento, porque tenía que dar doce pasos mientras los otros 397 6| grande en cierto sitio que el doctor Swift hubiera designado 398 1| en su favor, y después de doscientos veinte años que duró el 399 6| Ofendido de que alguien dudase de si tenían alma, un sabio 400 3| encontraron proposiciones bastante duras de tragar. Yo pude leer 401 1| doscientos veinte años que duró el pleito, hizo el muftí 402 7| los otros tal sandez, se echaron a reír estrepitosamente 403 4| que por la segunda vez se echó a reír de la insignificancia 404 1| pésimo metafísico. ~A la edad de cuatrocientos años, o 405 7| Aristóteles, página 633 de la edición del Louvre: ‘?????????? ?????? 406 7| de todas las cosas. ~En efecto, antes de irse les dio el 407 4| más fácil girar sobre su eje que andar a pie. Volvieron 408 | ellas 409 3| Saturno ~Ya estaban para embarcar nuestros dos filósofos en 410 2| habitamos un átomo. Apenas empieza uno a saber algo, a instruirse, 411 1| estrellas que la pueblan, el empírico cielo que vio el ilustre 412 7| quiere decir que seguramente emplearéis vuestra vida en pensar y 413 7| que el oro. ~Atónito el enanillo de Saturno ante la exactitud 414 1| y sus habitantes pobres enanos de unas dos mil varas de 415 4| públicos que su barco había encallado en las costas de Botnia 416 2| rubias y morenas, cuyos encantos... ~-¡Dejad a vuestras morenas 417 2| colores. ~-El nuestro tira a encarnado -dijo el siriano -, y tenemos 418 5| aquel objeto, y alargando y encogiendo los dedos, por miedo a equivocarse, 419 7| que está entre vosotros. ~Encogiéronse de hombros al oír esto los 420 7| Locke. Por desgracia, se encontraba también allí un bichejo 421 3| pues tardaron mucho en encontrar albergue. Al fin divisaron 422 3| señores inquisidores, que encontraron proposiciones bastante duras 423 6| cubrirían el planeta en que me encuentro. Para Dios, en su omnipotencia, 424 6| la vergüenza de haberse engañado acerca del mecanismo de 425 5| cosa que sucede a menudo, engañan, tanto si se usa como si 426 5| primeros, la simiente que nos engendra. ¡Qué placer el de Micromegas 427 1| abandonar una Corte llena de enredos y chismes. Escribió unas 428 4| la uña del pulgar y se la enseñó al siriano, que por la segunda 429 6| siriano se morían de deseos de entablar conversación con aquellos 430 5| era posible descubrir a un entecillo como el hombre. ~No quiero 431 7| convicción: ~-El alma es una entelequia, una razón en virtud de 432 7| todo. ~-Pero decidme, ¿qué entendéis por espíritu? ~-¡Valiente 433 6| menos que el siriano, y no entendiendo a nuestros átomos, suponía 434 7| Porque lo que uno no entiende, lo ha de citar en una lengua 435 7| etc. ~-No entiendo el griego -confesó el gigante. ~- 436 3| hace cien años me había entregado a ti, ¡me abandonas para 437 2| quedaron meditabundos. Luego se entregaron a ingeniosas reflexiones 438 6| alma; y atribuir una cosa equivalente al alma a especie tan ruin, 439 6| llevaban en sí algo que equivalía al alma; y atribuir una 440 6| exclamó el enano -. ¡No se ha equivocado ni en una pulgada! Así pues, 441 5| encogiendo los dedos, por miedo a equivocarse, y abriéndolos luego y cerrándolos, 442 3| Nuestras cinco lunas son menos erráticas que tú y menos mudable nuestro 443 1| Dios me libre de tamaño error!, pero también Micromegas 444 | esas 445 3| aquellos a los que no puede escapárseles el hecho de que no le sería 446 1| llena de enredos y chismes. Escribió unas décimas muy graciosas 447 7| Prometióles un libro de filosofía escrito en letra muy menuda, para 448 7| de él, tiene que ir a la escuela para aprender de nuevo lo 449 1| todos nuestros pintores y escultores que su cintura podría medir 450 2| sustancias distintas en esencia se conocían en Saturno y 451 4| sin quitar ni añadir nada; esfuerzo que por parte de un historiador 452 2| maravillosa profusión ha esparcido en el universo las variedades 453 7| vida que corresponde a los espíritus. Yo que no he visto la felicidad 454 | ésta 455 7| no puede ser más clara. ~Estábalos oyendo un sectario de Locke, 456 1| diferencias que la naturaleza ha establecido en todas las cosas. ~Siendo 457 1| Tierra. Nada más natural. Los Estados de ciertos príncipes de 458 2| nuestro país, siempre nos estamos quejando de la brevedad 459 | están 460 4| Mediterráneo y el otro pequeño estanque que llamamos gran Océano 461 4| ninguno corre derecho; esos estanques que no son redondos ni cuadrados, 462 4| ambos polos son yertas y estériles. Lo que más me hace creer 463 6| otras mil preguntas por el estilo. ~Ofendido de que alguien 464 | éstos 465 7| sandez, se echaron a reír estrepitosamente con aquella inextinguible 466 1| cincuenta años y siendo estudiante de un colegio de jesuitas 467 2| fundamentales. He podido estudiar muchos soles y no he hallado 468 2| mismo da haber vivido una eternidad o sólo un día. He conocido 469 1| cincuenta proposiciones de Euclides, dieciocho más que Blas 470 5| secreto de la naturaleza. ~Evidentemente las apariencias, cosa que 471 7| enanillo de Saturno ante la exactitud de las respuestas, estaba 472 5| movían aquellos seres; cuando examinó sus movimientos todos y 473 4| estaban tallados resultaban excelentes microscopios. Tomó uno, 474 7| sinceridad y manifestó que, exceptuando un número reducidísimo, 475 7| tierra, desde que el hombre existe. ~Horrorizóse el siriano 476 4| embargo, que esas estrellas no existen? ~-Os digo que he buscado 477 4| viajeros que en el terráqueo no existía vida racional, cuando, con 478 5| Capítulo 5.– Experiencias y reflexiones ~Tendió Micrornegas 479 1| había inventado nada, pero explicaba muy bien los inventos de 480 6| débil que Micromegas, les explicó todo circunstanciadamente; 481 7| ser lo que es; así lo dice expresamente Aristóteles, página 633 482 6| conversación. ~Micromegas se expresó así: ~ 483 2| trescientas; conviene saber: la extensión, la impenetrabilidad, la 484 1| satisfacción de mis lectores, una extraña conversación que con el 485 5| esos átomos. No fue tan extraordinario el descubrimiento de Leuwenhock 486 5| Pasando el saturnino de un extremo de desconfianza al opuesto 487 6| probárselo le contó, no las fábulas de Virgilio sobre las abejas, 488 6| enano, aunque no con tanta facilidad. Crecía el asombro de los 489 4| comparación, como un perrillo faldero que sigue a un capitán de 490 7| ridículo de asesinos. ~-No hace falta que os toméis ese trabajo. 491 7| guerras perecen de hambre, de fatiga, o de vicios. Pero no son 492 1| declararon las mujeres en su favor, y después de doscientos 493 6| preguntó también si eran felices, si tenían alma, si se reproducían 494 7| espíritus. Yo que no he visto la felicidad en ninguna parte, creo ahora 495 6| parecía inexplicable este fenómeno de la naturaleza. Como podemos 496 6| voz se introducía en las fibras circulares de la uña; de 497 7| Ah! -dijo -. Ya me lo figuraba yo.~ ~ 498 6| naturaleza. Como podemos figurarnos el enano y el siriano se 499 5| opuesto de credulidad, se figuró que algunos estaban ocupados 500 7| Prometióles un libro de filosofía escrito en letra muy menuda, 501 2| realizar juntos un corto viaje filosófico. ~


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