Cap.

 1   Int|       realce, aunque te elogian de día y de noche, motivos concomitantes
 2     I|             Rayaba ya el venturoso día que a enlazarlos iba, cuando
 3     I|          por la cura de su amante: día y noche bañados los ojos
 4     I|             pronosticando hasta el día y la hora que había de suceder
 5    II|             II.– Las narices.~ ~Un día que volvía del paseo Azora
 6    II|      lloraron, ambos. El siguiente día lloraron menos, y comieron
 7    II|          hombre que haya muerto el día antes. ¡Raro remedio! dijo
 8   III| uniformidad veían.~ ~Paseándose un día junto a un bosquecillo,
 9    IV|            que tocan. Sucedióle un día que quiso dar un banquete
10    IV|          el dichoso. Cien veces al día, dice Zoroastro, se halla
11    IV|            perder lo que tenia. De día en día se aumentaba el aprecio
12    IV|            lo que tenia. De día en día se aumentaba el aprecio
13     V|             Llegado este memorable día, se dejó ver el rey en su
14     V|           tiempo; y se consagró el día con fiestas que duraron
15    VI|            como aquí se pone.~ ~El día primero, así que se despertó
16    VI|      Parecióle delicioso el primer día, y quedó persuadido de que
17   VII|         modo acreditaba Zadig cada día su agudo ingenio y su buen
18   VII|       mundo aguardaba con ansia el día de la fiesta solemne del
19   VII|          generales, y lo demás del día se ocupaba en hermosear
20   VII|          que decirse puede.~ ~Cada día se le presentaban nuevas
21    XI|       aunque con mucha reserva. Un día por fin le dijo que eran
22    XI|     persona muy devota, anunció el día y la hora que se había do
23    XI|            humano linaje; que cada día dejaban quemar a viudas
24    XI|          de ver abolido en solo un día estilo tan cruel, que reinaba
25   XII|           Basora. Comió el segundo día a la misma mesa con un Egipcio,
26   XII|            la tierra tres horas al día. Tuvo muchos hijos, que
27  XIII|       parte de él a nadie. Al otro día iba a ser ajusticiado Zadig:
28  XIII|            el cual lo restante del día lo gastó en bañarse, y bebió
29   XIV|            que podría separarse un día de ella. Rogó por tanto
30   XIV|             pensando de noche y de día en las desventuras que le
31   XIV|           que pensáis. Aquel mismo día mandó pregonar en nombre
32   XIV|      antecámara del rey, el primer día de la luna del cocodrilo.
33    XV|           que regalar, y el primer día fueron todos felices. Los
34   XVI|           tan malo el oficio, y un día podéis llegar a ser lo que
35   XVI|              Desde que amaneció el día, hizo preguntas a todos
36  XVII|     seiscientos requesones: fui un día a Babilonia a que me pagaran,
37 XVIII|            me faltase. Al rayar el día, entró en mi cuarto el boticario
38 XVIII|            la bella antojadiza. El día del fuego sagrado vino al
39 XVIII|           digna de sus caricias el día que le pareciese oportuno
40 XVIII|     eficacia de mi arte. Al primer día se hubo de ahogar Ogul,
41   XIX|    Eúfrates la víspera del solemne día. Hizo asentar luego su mote
42   XIX|            amor y su denuedo.~ ~Al día siguiente, sentada la reina
43   XIX|         dormir solos hasta el otro día por la mañana, que era cuando
44    XX|         con tan buen humor como el día antes; y dirigiéndose luego
45    XX|            su casa, y al siguiente día mandó a su sobrino que fuera
46   XXI|  desatentado. Llegó a Babilonia el día que para acertar las adivinanzas,
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