Cap.

  1    24   |              mucho, habían donado en 1902 a la Academia de las Ciencias
  2    12   |      deterioro propio de un edificio abandonado. Pero no, nada se ha deteriorado.
  3     4   |        resulta que esta situación de abandono, inverosímil en nuestra
  4     7   |             las grutas prehistóricas abiertas a lo largo de este sombrío
  5    12   |                         La puerta se abre y entramos. Aunque las murallas
  6     2   |             y algo huraño, que no le abría la puerta a nadie; no se
  7     6   |        inclinan como los bambúes. Al abrigo de esas bóvedas de ramas
  8     4   |             que el anciano invisible acaba de fallecer harto de días;
  9    18   |           inmediato, tan pronto como acaban las terrazas y los viejos
 10    24   |           habían donado en 1902 a la Academia de las Ciencias su castillo
 11    24   |      extendían hasta el borde de los acantilados marinos; avisado por el
 12    11   |        encuentro. Va a permitirme el acceso al castillo junto al que
 13    24   |           cerrado los ojos ante este acto de vandalismo.~ ~
 14    14   |            que hace olvidar el siglo actual, una lontananza que no indica
 15     3   |      pantanos de abajo, los helechos acuáticos alcanzaban tamaño gigante.~ ~
 16     6   |          naturaleza virgen permanece acurrucada en una humedad y una tibieza
 17    24   |            por el rumor público, muy acusador, fui ayer para comprobar
 18    19   |             capa de humus, que no es adecuada sino para pacientes esencias
 19    15   |                                   Y, adivinando por las maneras de mi anfitrión,
 20     2   |        castillo estaba confiado a un administrador, rústico solitario y algo
 21    19   |               entonces, los céspedes adoptan tonos de un gris muy suave,
 22     7   |           esta muralla una extraña y adorable hornacina, completamente
 23    19   |            zarzas; esas avenidas son adorables, sobre todo en diciembre,
 24    12   |          Directorio... Realmente, un adquisidor suficientemente refinado
 25     7   |             sus huéspedes primitivos afilaban allí sus cuchillos de sílex.
 26     6   |       singularmente altos, esbeltos, agrupados por manojos que se inclinan
 27     9   |                                      Ahora, una amplia avenida recta
 28    12   |            Aquí y allá, muebles algo ajados, sedas apagadas, de estilo
 29     3   |              a turquesas, caídas del ala de los gálgulos; en los
 30    10   |             mundo estremecido de los álamos y de las coscojas, la brega
 31     3   |               los helechos acuáticos alcanzaban tamaño gigante.~ ~
 32    19   |              períodos infinitos para alcanzar su pleno desarrollo. Cuando
 33    24   |           han sido vendidos a judíos alemanes, y el de Amboise está condenado
 34     8   |      diferente sobre un terreno seco alfombrado de musgos diversos.~ ~
 35         | algún
 36         | algunos
 37    25   |            que lo derriban todo para alimentar las serrerías mecánicas
 38    11   |            nuestras cabezas, con sus almenas de la Edad Media feudal
 39    19   |          cuando todo se desnuda a su alrededor, ella permanece en plena
 40     6   |            verdosa son singularmente altos, esbeltos, agrupados por
 41    10   |        desierta que domina desde una altura de treinta o cuarenta pies
 42     5   |              visita, había tenido la amabilidad de precederme para poder
 43    24   |             judíos alemanes, y el de Amboise está condenado a muerte.
 44    25   |           que se dé prisa, porque la amenaza es apremiante! Por discreción
 45     9   |                           Ahora, una amplia avenida recta en dirección
 46    11   |             y sus tejados de pizarra añadidos durante el Renacimiento.~ ~
 47    19   |            los robledales dos o tres anchas avenidas; antaño, ya no
 48    24   |          donde tengo mi refugio, dos ancianos que yo respetaba mucho,
 49    13   |             una influencia de Miguel Ángel.~ ~
 50    10   |            cien años, emergen en los ángulos de aquella terraza desierta
 51         | ante
 52    11   |           avanzado de vigilancia, un antiguo puente levadizo, un patio
 53    26   |       resigne a hacer una especie de anuncio más preciso porque me doy
 54    14   |               no hay nada más que un apacible despliegue de ramas, la
 55    12   |           muebles algo ajados, sedas apagadas, de estilo Luis XV, Luis
 56     5   |              tenido mis visiones más apasionadas de naturaleza y exotismo.~ ~
 57    20   |               Estancia para la calma apenas nostálgica o incluso para
 58    12   |   suficientemente refinado como para apreciar este tipo de sencillez señorial
 59    25   |          prisa, porque la amenaza es apremiante! Por discreción hacia él,
 60    15   |        árboles renovaban sus ofertas apremiantes.~ ~
 61    19   |        querido, los árboles no están apretados unos junto a otros, sino
 62         | aquellas
 63    19   |             circunda la meseta y sus arboledas para descender a la zona
 64     9   |              sesenta años, es decir, arbolillos si se les compara con los
 65     6   |         osmunda, que ahí parece casi arborescente. Es también la región de
 66    14   |            aún. Se respira el eterno aroma de los árboles, de los musgos
 67    24   |       algunos lugares incluso se han arrancado los tocones. Así, una compañía
 68    24   |             que, muy pronto, quedará arrasado hasta el suelo por los fabricantes
 69     6   |     desconfianza extremas, que no se arriesgan a brotar sino sobre terrenos
 70    13   |              lujo más recargado. Los artistas del Renacimiento italiano,
 71    19   |            encontrado nada que se le asemeje si no es quizá algún rincón
 72     9   |        robles la recubren dándole el aspecto de una interminable nave;
 73    18   |                                   Al atardecer fuimos a terminar la peregrinación
 74    19   |       nuestras regiones del suroeste atemperadas por la brisa marina, luce
 75    20   |            los follajes verde bronce atenuados por las grisallas, se circula
 76     6   |             riachuelo sin nombre que atraviesa todo el bosque por un valle
 77     7   |              se comunican y muestran atrios de medio punto, o dentados
 78    19   |           conoce ni el barro, ni las aulagas, ni las zarzas; esas avenidas
 79     3   |          pillaje lanzaban sus mismos aullidos nocturnos. No cambiaba nada;
 80    12   |           puerta se abre y entramos. Aunque las murallas exteriores
 81     5   |          estar a solas y, dejando mi automóvil a una media legua del castillo,
 82     1   |            he lanzado una llamada de auxilio a mis amigos desconocidos
 83    11   |           dormidos. Luego un torreón avanzado de vigilancia, un antiguo
 84     7   |        oscuridad. Antaño, me gustaba aventurarme por ellos con una lámpara
 85    24   |           público, muy acusador, fui ayer para comprobar su estado:
 86     1   |             desconocidos para que me ayudaran a socorrer las penurias
 87    22   |             la venta si usted quiere ayudarnos a encontrar un comprador
 88    19   |              descender a la zona más baja de juncos y agua corriente,
 89         | bajo
 90    11   |        portal en piedra rojiza donde bajorrelieves de hace cuatro siglos representan
 91     6   |             que se inclinan como los bambúes. Al abrigo de esas bóvedas
 92    19   |         llega casi a la majestad del baniano de la India. Y resulta que
 93     1   |             robles de Francia que la barbarie industrial se empeña en
 94    15   |              aquella propiedad a los bárbaros. Efectivamente, él era de
 95    19   |              terreno no conoce ni el barro, ni las aulagas, ni las
 96    12   |            durante el Renacimiento y bastaría un lavado para hacer resucitar
 97    24   |              ser el guardián de toda belleza, da ejemplo de todo lo contrario.
 98     7   |           que poseían todas la misma blancura de sudario.~ ~
 99     6   |           bambúes. Al abrigo de esas bóvedas de ramas y de esa especie
100    10   |         álamos y de las coscojas, la brega de herbajes, de juncos,
101    19   |          suroeste atemperadas por la brisa marina, luce hojas de un
102    20   |    majestuosas de los follajes verde bronce atenuados por las grisallas,
103     7   |            de culantrillo, de la que brota una fuente. Un poco más
104     6   |             subterráneas; los juncos brotan de cepas tan viejas y tan
105     6   |      extremas, que no se arriesgan a brotar sino sobre terrenos tranquilos
106    11   |      momentos por encima de nuestras cabezas, con sus almenas de la Edad
107     6   |          como las dracenas; lo mismo cabría decir del mayor de nuestros
108    14   |              los que he venido y que caen hacia el barranco de las
109     3   |              semejantes a turquesas, caídas del ala de los gálgulos;
110     7   |         festoneada de estalactitas y cairelada de culantrillo, de la que
111    12   |         enjalbegadas con una modesta cal rústica, pero todos los
112    19   |            suelo es aquí de una rara calidad: una meseta sobre la que
113    20   |             elíseo. Estancia para la calma apenas nostálgica o incluso
114     3   |        mismos aullidos nocturnos. No cambiaba nada; sólo los musgos espesaban
115     7   |             lapachar; nada ha debido cambiar en los alrededores desde
116    19   |              nunca la hoja; se puede caminar más de media legua sin ver
117    14   |        galorromanos y que, fuera del campo de visión, encierran un
118    19   |              han depositado una leve capa de humus, que no es adecuada
119     7   |               ninguna fortuna serían capaces de recrear. En la penumbra
120    25   |              el castillo encantado y capaz de respetar en sus alrededores
121    19   |        diciembre, porque las grandes carrascas y las phyllireas, que a
122    24   |    fabricantes de no  que clase de cartón. Todos los del este han
123    12   |      señorial que fue la de nuestros castillos provinciales a finales del
124     7   |                 Habría que preservar celosamente estos edenes sin duda milenarios
125    19   |              y es un poco como si la ceniza de los años hubiera polvoreado
126     2   |         conocían, y todos sus robles centenarios, y todos sus musgos. El
127     1   |             un castillo feudal en el centro, un bosque cuya edad ya
128     6   |   subterráneas; los juncos brotan de cepas tan viejas y tan altas que
129         | Cerca
130     7   |             al pie del acantilado de cerco. Las rocas sobresalen, rocas
131    10   |             Dos edificios Luis XIII, cerrados desde hace cien años, emergen
132    25   |            senderos, contento con la certeza de que el querido bosque
133    19   |           que dominan; entonces, los céspedes adoptan tonos de un gris
134    10   |            XIII, cerrados desde hace cien años, emergen en los ángulos
135    24   |            1902 a la Academia de las Ciencias su castillo y sus bosques
136         | cierto
137    13   |              ella las pinturas y las cinceladuras; en los muros y en el techo,
138    26   |          Rochefort, a unos treinta y cinco de Royan y a once de la
139    20   |      atenuados por las grisallas, se circula cómodamente sobre alfombras
140    19   |             de la muralla rocosa que circunda la meseta y sus arboledas
141     3   |         exquisitas y escasas; en los claros, sobre las alfombras de
142    13   |         primitivos, mientras que los claroscuros y los detalles de los músculos
143    24   |             fabricantes de no  que clase de cartón. Todos los del
144     6   |            un lugar único en nuestro clima. El pequeño riachuelo sin
145     7   |        galerías tapizadas por densas coladas de nieve o de leche, que
146     7   |            que parecen plisarse como colgaduras que se levantan, descubren
147    18   |           peregrinación al bosque de color oscuro que, por el lado
148    12   |              dibujos originales y el colorido. Aquí y allá, muebles algo
149    15   |          hago ver qué tipo de crimen cometerían al entregar aquella propiedad
150    18   |              que, por el lado norte, comienza de inmediato, tan pronto
151    20   |            las grisallas, se circula cómodamente sobre alfombras muy finas,
152     7   |             fondo, entre los pilares compactos que le han construido las
153    24   |      arrancado los tocones. Así, una compañía de hombres distinguidos
154     9   |          decir, arbolillos si se les compara con los que me esperan más
155     7   |             van a perderse en la más completa oscuridad. Antaño, me gustaba
156    12   |         hacer resucitar en ellas por completo los dibujos originales y
157     4   |            madera están dispuestos a comprarla para derribar los árboles: ¡
158    16   |                                      Cómprelo usted! -me dijo.~ ~
159    24   |        cuando nuestros descendientes comprendan al fin la dimensión de nuestra
160    15   |      espíritu distinguido, que sabrá comprenderme, le hago ver qué tipo de
161    24   |              acusador, fui ayer para comprobar su estado: desgraciadamente,
162    25   |              discreción hacia él, me comprometería a renunciar a la peregrinación
163     7   |             Muchas de esas grutas se comunican y muestran atrios de medio
164    24   |       alemanes, y el de Amboise está condenado a muerte. El Instituto de
165     3   |            un peregrino piadosamente conducido por el recuerdo, diciéndome
166     9   |              dirección al norte va a conducirme al castillo. Pasa por en
167     7   |            con una lámpara y un hilo conductor, y recuerdo que una vez,
168     2   |          leyenda. El castillo estaba confiado a un administrador, rústico
169     5   |             legua del castillo, como conocedor de aquellos bosques, me
170     2   |      juventud; todos sus peñascos me conocían, y todos sus robles centenarios,
171    14   |        bosques muy intrincados donde conozco enterramientos galorromanos
172    23   |          todos, y verdaderamente soy consciente de cumplir un deber para
173    12   |            pero todos los techos han conservado sus enormes vigas, pintarrajeadas
174     7   |         pilares compactos que le han construido las estalactitas, se ven
175     6   |              Antes de que yo hubiera contemplado las verdaderas flores exóticas,
176     9   |              cualquier otro lugar se contentarían con estos robles, pero son
177    25   |           por determinados senderos, contento con la certeza de que el
178    24   |       belleza, da ejemplo de todo lo contrario. Cerca de Hendaye donde
179    19   |            más baja de juncos y agua corriente, el horizonte que se descubre
180    24   |          amigos; los robles han sido cortados y en algunos lugares incluso
181    14   |               la paz infinita de las cosas que el hombre no ha trastocado
182    10   |   estremecido de los álamos y de las coscojas, la brega de herbajes, de
183    23   |           serán los únicos que se lo crean.~ ~
184    15   |              le hago ver qué tipo de crimen cometerían al entregar aquella
185    13   |              finura, rodean curiosos cuadros de una época imprecisa y
186         | cualquier
187         | cuándo
188         | cuánta
189    10   |              una altura de treinta o cuarenta pies el río encajonado,
190    11   |          donde bajorrelieves de hace cuatro siglos representan leones
191     8   |                  El sendero, siempre cubierto y semioscuro pero cada vez
192     7   |         primitivos afilaban allí sus cuchillos de sílex. Muchas de esas
193    26   |            más preciso porque me doy cuenta de que tal vez no sepan
194    15   |              misma opinión, pero por cuestiones de partición (son numerosos
195     7   |          estalactitas y cairelada de culantrillo, de la que brota una fuente.
196     3   |              de las escalinatas, los culantrillos delicados invadían lentamente
197    22   |         hermoso y seríamos demasiado culpables! Escuche, vamos a tratar
198    14   |             hay un encrespamiento de cumbres más altas y más sombrías,
199    23   |     verdaderamente soy consciente de cumplir un deber para con mi provincia
200     7   |            de entrada tiene como una cúpula de iglesia; la media luz
201    13   |               de gran finura, rodean curiosos cuadros de una época imprecisa
202    25   |        sueños de niño, proseguirá el curso indefinido de su vida, incluso
203     9   |             y los robles la recubren dándole el aspecto de una interminable
204    23   |             interesada, pero me va a dar igual, porque ellos serán
205    25   |              seculares. ¡Pero que se  prisa, porque la amenaza
206    19   |           oscuro, algo grisáceas por debajo como las del olivo y, en
207    23   |             consciente de cumplir un deber para con mi provincia de
208    24   |          Francia que, supuestamente, debería ser el guardián de toda
209     7   |            sombrío lapachar; nada ha debido cambiar en los alrededores
210     4   |              más de medio siglo y se decía que el sueño de aquel castillo
211    19   |         lugar único; lo mismo podría decirse respecto a este bosque;
212     7   |              punto de perderme en el dédalo de aquellas galerías tapizadas
213    20   |         nostálgica o incluso para el definitivo olvido, en la envoltura
214    25   |       incluso después de que yo haya dejado de existir.~ ~
215    21   |   regresábamos sobre los terciopelos delicadamente matizados de los musgos
216     3   |        escalinatas, los culantrillos delicados invadían lentamente las
217    10   |          oscuridad verde se hace más densa de repente; aquí los grandes
218     7   |      aquellas galerías tapizadas por densas coladas de nieve o de leche,
219     8   |             la llanura entre bosques densos donde la flora es totalmente
220     7   |             atrios de medio punto, o dentados y de diseño ojival. Finalmente,
221    14   |             carrasca que visitaremos dentro de poco.~ ~
222    19   |              que los siglos sólo han depositado una leve capa de humus,
223    25   |           hombres de negocios que lo derriban todo para alimentar las
224     4   |          dispuestos a comprarla para derribar los árboles: ¡imagínense,
225    24   |       ilustres que, por separado, lo desaprobarían todos, han cerrado los ojos
226    19   |         desarrollo. Cuando ha podido desarrollarse en una tranquilidad inviolable,
227    19   |     infinitos para alcanzar su pleno desarrollo. Cuando ha podido desarrollarse
228    19   |          meseta y sus arboledas para descender a la zona más baja de juncos
229    24   |         paroxismo y, cuando nuestros descendientes comprendan al fin la dimensión
230     6   |         lugares, de una fragilidad y desconfianza extremas, que no se arriesgan
231     6   |               y de otras mil plantas desconocidas en otros lugares, de una
232     5   |           herederos - hasta entonces desconocido para mí - avisado de mi
233     1   |              de auxilio a mis amigos desconocidos para que me ayudaran a socorrer
234    19   |       corriente, el horizonte que se descubre es, de nuevo, un horizonte
235     7   |          colgaduras que se levantan, descubren poco a poco profundas entradas
236    13   |               Una sala, no obstante, desentona por su lujo más recargado.
237    24   |            para comprobar su estado: desgraciadamente, ya no he hallado rastro
238    10   |           ángulos de aquella terraza desierta que domina desde una altura
239    14   |       encierran un extraño y pequeño desierto de grava. Finalmente, hacia
240     5   |              de aquellos bosques, me deslicé por estrechos senderos hasta
241    19   |             invierno, cuando todo se desnuda a su alrededor, ella permanece
242    14   |             nada más que un apacible despliegue de ramas, la paz infinita
243     1   |              industrial se empeña en destruir por todas partes, y vengo
244    22   |        encontrar un comprador que no destruya todo esto...~ ~
245    24   |           fealdad invasora, la rabia desvergonzada de talar por todas partes
246    13   |            que los claroscuros y los detalles de los músculos hacen pensar
247     2   |          infantiles por el bosque se detenían al pie de las terrazas musgosas,
248    12   |      abandonado. Pero no, nada se ha deteriorado. Las paredes, es cierto,
249    12   |      tuvieran grietas, yo preveía un deterioro propio de un edificio abandonado.
250    12   |            en ellas por completo los dibujos originales y el colorido.
251    19   |                                   He dicho que el barranco de las grutas
252    19   |             adorables, sobre todo en diciembre, porque las grandes carrascas
253     3   |           conducido por el recuerdo, diciéndome cada vez que nada de los
254     8   |         donde la flora es totalmente diferente sobre un terreno seco alfombrado
255    23   |          Habrá imbéciles, lo , que digan que hago una petición interesada,
256    25   |         surja un comprador de élite, digno de habitar en el castillo
257    24   |   descendientes comprendan al fin la dimensión de nuestra estupidez salvaje,
258     9   |              amplia avenida recta en dirección al norte va a conducirme
259    12   |              Luis XV, Luis XVI o del Directorio... Realmente, un adquisidor
260     6   |        viejas y tan altas que se les diría subidos sobre un tronco
261    23   |                  He ahí pues por qué dirijo esta llamada a todos, y
262    25   |           amenaza es apremiante! Por discreción hacia él, me comprometería
263     7   |         medio punto, o dentados y de diseño ojival. Finalmente, llego
264    15   |            numerosos herederos todos dispersos y establecidos en otros
265     4   |      explotadores de la madera están dispuestos a comprarla para derribar
266    15   |           anfitrión, por su espíritu distinguido, que sabrá comprenderme,
267    24   |              una compañía de hombres distinguidos o ilustres que, por separado,
268     8   |            seco alfombrado de musgos diversos.~ ~
269     2   |                  Viví en este bosque doce años de mi infancia y primera
270    10   |         aquella terraza desierta que domina desde una altura de treinta
271    19   |             son los líquenes los que dominan; entonces, los céspedes
272    24   |              respetaba mucho, habían donado en 1902 a la Academia de
273    10   |            una fachada y unas torres doradas por el sol otoñal. Dos edificios
274    11   |            siglos representan leones dormidos. Luego un torreón avanzado
275     4   |       obtendrían madera por valor de doscientos mil francos realizables
276    26   |        anuncio más preciso porque me doy cuenta de que tal vez no
277     6   |             sobre un tronco como las dracenas; lo mismo cabría decir del
278     4   |            de aquel castillo tal vez durara mucho más aún, como le ocurrió
279         | e
280     7   |          preservar celosamente estos edenes sin duda milenarios que
281    12   |            un deterioro propio de un edificio abandonado. Pero no, nada
282    10   |       doradas por el sol otoñal. Dos edificios Luis XIII, cerrados desde
283    15   |            propiedad a los bárbaros. Efectivamente, él era de mi misma opinión,
284    24   |         guardián de toda belleza, da ejemplo de todo lo contrario. Cerca
285    20   |            bosque sagrado, de parque elíseo. Estancia para la calma
286    25   |            vez surja un comprador de élite, digno de habitar en el
287         | ellas
288         | ello
289    25   |                                  Sin embargo, en nuestro país no todos
290    10   |       cerrados desde hace cien años, emergen en los ángulos de aquella
291     1   |            la barbarie industrial se empeña en destruir por todas partes,
292    21   |            enrojecidas por el ocaso, empezaban a reaparecer entre los enormes
293    10   |         vigorosas ramas. Y, por fin, empieza a surgir la morada de la
294    10   |       treinta o cuarenta pies el río encajonado, el mundo estremecido de
295     4   |            van a vender la propiedad encantada y los explotadores de la
296    25   |            de habitar en el castillo encantado y capaz de respetar en sus
297    20   |                                 Y el encanto tan singularmente soberano
298    14   |           fuera del campo de visión, encierran un extraño y pequeño desierto
299     2   |            no venía jamás, que vivía enclaustrado en otro lugar, y que en
300     3   |           entre las mismas rocas, yo encontraba las mismas gramíneas finas,
301    19   |          recorriendo el mundo, no he encontrado nada que se le asemeje si
302    22   |             usted quiere ayudarnos a encontrar un comprador que no destruya
303    14   |               hacia el norte, hay un encrespamiento de cumbres más altas y más
304    11   |           que me esperaba, vino a mi encuentro. Va a permitirme el acceso
305    12   |            paredes, es cierto, están enjalbegadas con una modesta cal rústica,
306    21   |             las torres del castillo, enrojecidas por el ocaso, empezaban
307    14   |            intrincados donde conozco enterramientos galorromanos y que, fuera
308     2   |            nadie; no se visitaba, no entraba nadie en él; yo ignoraba
309     7   |             más grande, cuya sala de entrada tiene como una cúpula de
310     7   |      descubren poco a poco profundas entradas oscuras que son las grutas
311    12   |                  La puerta se abre y entramos. Aunque las murallas exteriores
312    11   |        vivido tanto tiempo sin poder entrar en él. Veo un primer portal
313    15   |              de crimen cometerían al entregar aquella propiedad a los
314     6   |           valle en pendiente, que se entretiene allí rodeado de rocas, oculto
315    19   |           sobre todas las ramas y el envés de toda la frondosidad,
316    20   |             definitivo olvido, en la envoltura de los viejos árboles y
317     2   |            de las terrazas musgosas, envueltas en la oscuridad verdosa
318         | esa
319     6   |             son singularmente altos, esbeltos, agrupados por manojos que
320    10   |          hierro forjado y la musgosa escalinata de una inmensa y real terraza
321     3   |            sobre los peldaños de las escalinatas, los culantrillos delicados
322     3   |             florecillas exquisitas y escasas; en los claros, sobre las
323     1   |      penurias humanas, y siempre han escuchado mi voz. Hoy se trata de
324    22   |        seríamos demasiado culpables! Escuche, vamos a tratar de retrasar
325    13   |          muros y en el techo, marcos esculpidos en madera, de gran finura,
326    19   |         adecuada sino para pacientes esencias de árboles, así como para
327         | esos
328    20   |        soberano de este bosque es el espacio, los grandes pasajes libres
329    11   |          nuevos propietarios, que me esperaba, vino a mi encuentro. Va
330     9   |           les compara con los que me esperan más lejos.~ ~
331     3   |       cambiaba nada; sólo los musgos espesaban su terciopelo sobre los
332    20   |              todas partes. Entre las espesuras majestuosas de los follajes
333    15   |              de mi anfitrión, por su espíritu distinguido, que sabrá comprenderme,
334    24   |            alemanes, y el de Amboise está condenado a muerte. El Instituto
335     2   |              de leyenda. El castillo estaba confiado a un administrador,
336    17   |            allí porque yo también he establecido ya mi vida en otro lugar...~ ~
337    15   |          herederos todos dispersos y establecidos en otros lugares) había
338    26   |              de Royan y a once de la estación más próxima.~ ~FIN~ ~ ~
339    20   |           sagrado, de parque elíseo. Estancia para la calma apenas nostálgica
340         | estar
341    12   |           ajados, sedas apagadas, de estilo Luis XV, Luis XVI o del
342         | esto
343    26   |              tal vez no sepan de qué estoy hablando. Se trata del castillo
344     5   |              bosques, me deslicé por estrechos senderos hasta el barranco
345    10   |             río encajonado, el mundo estremecido de los álamos y de las coscojas,
346    24   |              la dimensión de nuestra estupidez salvaje, será demasiado
347    14   |        trastocado aún. Se respira el eterno aroma de los árboles, de
348    17   |                                      Evidentemente, la respuesta era previsible.
349    19   |          carrasca, que en Francia no existe en estado de árbol sino
350    25   |             de que yo haya dejado de existir.~ ~
351     6   |    contemplado las verdaderas flores exóticas, aquel barranco se las revelaba
352     5   |          apasionadas de naturaleza y exotismo.~ ~
353     6   |             vegetación silvestre, se expande en medio de las turbas y
354    19   |             unos junto a otros, sino explayados con tranquilidad, dejando
355    24   |        castillo y sus bosques que se extendían hasta el borde de los acantilados
356    12   |        entramos. Aunque las murallas exteriores no tuvieran grietas, yo
357     7   |            lugar en esta muralla una extraña y adorable hornacina, completamente
358    14   |              de visión, encierran un extraño y pequeño desierto de grava.
359     6   |            fragilidad y desconfianza extremas, que no se arriesgan a brotar
360    10   |                                   Al extremo de la avenida, la oscuridad
361    24   |      arrasado hasta el suelo por los fabricantes de no  que clase de cartón.
362    25   |            serrerías mecánicas o las fábricas de papel. A mi llamada tal
363    10   |     perspectiva entre las ramas, una fachada y unas torres doradas por
364     2   |             podían ocultar las altas fachadas sin ventanas y me limitaba
365     8   |         semioscuro pero cada vez más fácil, remonta finalmente hasta
366     4   |           anciano invisible acaba de fallecer harto de días; sus herederos
367    17   |            era previsible. Sería una fantasía poco razonable, y además
368    24   |       nuestra época, que es la de la fealdad invasora, la rabia desvergonzada
369     7   |             hornacina, completamente festoneada de estalactitas y cairelada
370    13   |        esculpidos en madera, de gran finura, rodean curiosos cuadros
371     8   |              bosques densos donde la flora es totalmente diferente
372     3   |          gramíneas finas, las mismas florecillas exquisitas y escasas; en
373     6   |           contemplado las verdaderas flores exóticas, aquel barranco
374    20   |         espesuras majestuosas de los follajes verde bronce atenuados por
375     7   |        penetra hasta muy lejos y, al fondo, entre los pilares compactos
376    10   |             la vieja verja de hierro forjado y la musgosa escalinata
377    19   |          largo de los tiempos, se ha formado como ha querido, los árboles
378     6   |             y de los herbazales para formar algo similar a un pantano
379     7   |            ninguna voluntad, ninguna fortuna serían capaces de recrear.
380     3   |              de los gálgulos; en los foscarrales, los zorros al pillaje lanzaban
381     6   |             en otros lugares, de una fragilidad y desconfianza extremas,
382    14   |             los viejos jardines a la francesa, por todas partes, no importa
383     4   |              valor de doscientos mil francos realizables de inmediato,
384     1   |                                  Con frecuencia he lanzado una llamada de
385     7   |              rosado, hasta tal punto frotadas por los siglos que ya no
386    12   |            de sencillez señorial que fue la de nuestros castillos
387     7   |     culantrillo, de la que brota una fuente. Un poco más lejos, las
388    14   |   enterramientos galorromanos y que, fuera del campo de visión, encierran
389    24   |         rumor público, muy acusador, fui ayer para comprobar su estado:
390    18   |                         Al atardecer fuimos a terminar la peregrinación
391     7   |             en el dédalo de aquellas galerías tapizadas por densas coladas
392     3   |     turquesas, caídas del ala de los gálgulos; en los foscarrales, los
393    14   |         donde conozco enterramientos galorromanos y que, fuera del campo de
394    14   |              incluso la época de los galos; no hay nada más que un
395     3   |          acuáticos alcanzaban tamaño gigante.~ ~
396    19   |              forma de haz, de manojo gigantesco; entonces, con su ramaje
397    19   |              ella permanece en plena gloria. Es un árbol de vida muy
398    13   |             esculpidos en madera, de gran finura, rodean curiosos
399     7   |           Finalmente, llego a la más grande, cuya sala de entrada tiene
400    14   |        extraño y pequeño desierto de grava. Finalmente, hacia el norte,
401    19   |              algún rincón perdido de Grecia. La carrasca, que en Francia
402    12   |      murallas exteriores no tuvieran grietas, yo preveía un deterioro
403    19   |              de un tono oscuro, algo grisáceas por debajo como las del
404    20   |             bronce atenuados por las grisallas, se circula cómodamente
405    21   |     matizados de los musgos verdes o grises, y cuando las torres del
406    24   |        supuestamente, debería ser el guardián de toda belleza, da ejemplo
407     7   |       completa oscuridad. Antaño, me gustaba aventurarme por ellos con
408    14   |          ventanas de arriba y de las habitaciones de los torreones: más allá
409    25   |         comprador de élite, digno de habitar en el castillo encantado
410    26   |            vez no sepan de qué estoy hablando. Se trata del castillo y
411    23   |            incluso para con mi país. Habrá imbéciles, lo , que digan
412     7   |                                      Habría que preservar celosamente
413    13   |             detalles de los músculos hacen pensar en una influencia
414    24   |           era inmenso y en el que el hacha no había penetrado jamás,
415    25   |     renunciar a la peregrinación que hacía todos los años por determinados
416    24   |           desgraciadamente, ya no he hallado rastro de las avenidas por
417     4   |          invisible acaba de fallecer harto de días; sus herederos van
418    19   |        múltiple se reúne en forma de haz, de manojo gigantesco; entonces,
419    24   |          todo lo contrario. Cerca de Hendaye donde tengo mi refugio,
420    10   |            las coscojas, la brega de herbajes, de juncos, de helechos
421     6   |         medio de las turbas y de los herbazales para formar algo similar
422    19   |         llega hasta el suelo, con su hermosa forma redondeada, llega
423    14   |              pone jamás sus tonos de herrumbre: es el bosque de carrasca
424    10   |              se ve la vieja verja de hierro forjado y la musgosa escalinata
425     7   |           ellos con una lámpara y un hilo conductor, y recuerdo que
426    14   |           indica ninguna época de la historia; o si se quiere, es la Edad
427    19   |            pies, no pierden nunca la hoja; se puede caminar más de
428    19   |            por la brisa marina, luce hojas de un tono oscuro, algo
429     3   |          alfombras de líquenes jamás holladas veía, por aquí y por allá
430    14   |         infinita de las cosas que el hombre no ha trastocado aún. Se
431    11   |         puente levadizo, un patio de honor. Las torres del castillo
432     7   |       muralla una extraña y adorable hornacina, completamente festoneada
433     1   |        siempre han escuchado mi voz. Hoy se trata de socorrer árboles,
434     7   |           los tiempos en los que sus huéspedes primitivos afilaban allí
435     1   |              a socorrer las penurias humanas, y siempre han escuchado
436     6   |          permanece acurrucada en una humedad y una tibieza casi subterráneas;
437    19   |          depositado una leve capa de humus, que no es adecuada sino
438     2   |             rústico solitario y algo huraño, que no le abría la puerta
439     7   |             tiene como una cúpula de iglesia; la media luz verdosa de
440     2   |              entraba nadie en él; yo ignoraba lo que podían ocultar las
441     3   |             hermoso que aquel rincón ignorado de nuestra Saintonge. El
442    24   |            de hombres distinguidos o ilustres que, por separado, lo desaprobarían
443     4   |          para derribar los árboles: ¡imagínense, obtendrían madera por valor
444    23   |              para con mi país. Habrá imbéciles, lo , que digan que hago
445     1   |              todas partes, y vengo a implorar: «¿Quién quiere salvar de
446    14   |       francesa, por todas partes, no importa donde se mire, una lontananza
447    13   |        curiosos cuadros de una época imprecisa y transitoria, en los que
448    20   |             muy finas, y ello da una impresión de bosque sagrado, de parque
449     7   |              el sendero, más bien la incierta senda, que pasa justo al
450     6   |         agrupados por manojos que se inclinan como los bambúes. Al abrigo
451    25   |            niño, proseguirá el curso indefinido de su vida, incluso después
452    19   |           majestad del baniano de la India. Y resulta que este trozo
453    14   |        actual, una lontananza que no indica ninguna época de la historia;
454     1   |              Francia que la barbarie industrial se empeña en destruir por
455    10   |         nenúfares, es decir, toda la inextricable jungla de abajo...~ ~
456     2   |        grandes torreones; mis paseos infantiles por el bosque se detenían
457    14   |          despliegue de ramas, la paz infinita de las cosas que el hombre
458    19   |          lenta que necesita períodos infinitos para alcanzar su pleno desarrollo.
459    13   |         músculos hacen pensar en una influencia de Miguel Ángel.~ ~
460    13   |       determinados rostros tienen la ingenuidad de los primitivos, mientras
461    10   |            musgosa escalinata de una inmensa y real terraza de balaústres
462    24   |            uno, el de Iraty, que era inmenso y en el que el hacha no
463     3   |           por otra parte, permanecía inmudable: en los mismos recodos de
464    10   |         musgos y los helechos se han instalado sobre sus vigorosas ramas.
465    12   |             más que tomar posesión e instalarse.~ ~
466    24   |          está condenado a muerte. El Instituto de Francia que, supuestamente,
467    14   |            más sombrías, de un verde intenso donde el otoño no pone jamás
468    23   |          digan que hago una petición interesada, pero me va a dar igual,
469     9   |            dándole el aspecto de una interminable nave; en cualquier otro
470    19   |    tranquilidad, dejando entre ellos intervalos como en una especie de misterioso
471    14   |        rocosa, hay otros bosques muy intrincados donde conozco enterramientos
472     3   |           los culantrillos delicados invadían lentamente las terrazas
473    24   |              que es la de la fealdad invasora, la rabia desvergonzada
474     6   |              como un muro del viento invernal, toda una reserva de naturaleza
475     4   |          esta situación de abandono, inverosímil en nuestra época utilitaria,
476    19   |             como las del olivo y, en invierno, cuando todo se desnuda
477    19   |    desarrollarse en una tranquilidad inviolable, como aquí, su tronco múltiple
478    24   |            Pirineos había uno, el de Iraty, que era inmenso y en el
479    13   |            artistas del Renacimiento italiano, mandados llamar por los
480    19   |            una especie de misterioso jardín. El suelo es aquí de una
481    14   |         superpuestas y de los viejos jardines a la francesa, por todas
482    24   |             este han sido vendidos a judíos alemanes, y el de Amboise
483    10   |          decir, toda la inextricable jungla de abajo...~ ~
484     7   |             incierta senda, que pasa justo al pie del acantilado de
485     2   |             de mi infancia y primera juventud; todos sus peñascos me conocían,
486    26   |            en Saintonge, a veintidós kilómetros de Rochefort, a unos treinta
487    18   |             color oscuro que, por el lado norte, comienza de inmediato,
488     7   |        aventurarme por ellos con una lámpara y un hilo conductor, y recuerdo
489     3   |   foscarrales, los zorros al pillaje lanzaban sus mismos aullidos nocturnos.
490     1   |                    Con frecuencia he lanzado una llamada de auxilio a
491     7   |             lo largo de este sombrío lapachar; nada ha debido cambiar
492     3   |         imaginación; en medio de mis largos viajes, regresaba como un
493    12   |           Renacimiento y bastaría un lavado para hacer resucitar en
494     7   |         densas coladas de nieve o de leche, que poseían todas la misma
495     3   |           vez que nada de los países lejanos era más sosegante ni más
496    19   |              Es un árbol de vida muy lenta que necesita períodos infinitos
497     3   |      culantrillos delicados invadían lentamente las terrazas y, en los pantanos
498    11   |            cuatro siglos representan leones dormidos. Luego un torreón
499    11   |        vigilancia, un antiguo puente levadizo, un patio de honor. Las
500     7   |      plisarse como colgaduras que se levantan, descubren poco a poco profundas
501    19   |              sólo han depositado una leve capa de humus, que no es
502     2   |            de invisible personaje de leyenda. El castillo estaba confiado
503    20   |         espacio, los grandes pasajes libres por todas partes. Entre
504     2   |           fachadas sin ventanas y me limitaba a mirar de lejos sus grandes
505    14   |              encima del río y de una línea rocosa, hay otros bosques
506     7   |            poco más lejos, las rocas lisas, que parecen plisarse como
507    13   |      Renacimiento italiano, mandados llamar por los señores de entonces,
508     8   |      finalmente hasta el nivel de la llanura entre bosques densos donde
509     7   |           diseño ojival. Finalmente, llego a la más grande, cuya sala
510    19   |     atemperadas por la brisa marina, luce hojas de un tono oscuro,
511    13   |           obstante, desentona por su lujo más recargado. Los artistas
512     7   |          cúpula de iglesia; la media luz verdosa de la frondosidad
513    19   |            nada más que esos árboles magníficamente similares, y cuando al fin
514    19   |          redondeada, llega casi a la majestad del baniano de la India.
515    20   |          partes. Entre las espesuras majestuosas de los follajes verde bronce
516    13   |           del Renacimiento italiano, mandados llamar por los señores de
517    15   |                Y, adivinando por las maneras de mi anfitrión, por su
518    19   |            reúne en forma de haz, de manojo gigantesco; entonces, con
519     6   |              esbeltos, agrupados por manojos que se inclinan como los
520    19   |            sin que haya necesidad de mantenerlas, pues este terreno no conoce
521     3   |                          Después, me marché a recorrer la Tierra, pero
522    13   |             los muros y en el techo, marcos esculpidos en madera, de
523    19   |             atemperadas por la brisa marina, luce hojas de un tono oscuro,
524    24   |             borde de los acantilados marinos; avisado por el rumor público,
525    21   |            terciopelos delicadamente matizados de los musgos verdes o grises,
526     6   |            lo mismo cabría decir del mayor de nuestros helechos, la
527    25   |              alimentar las serrerías mecánicas o las fábricas de papel.
528     5   |                           Con cuánta melancolía regresé allí hace unos días,
529         | 
530         | mientras
531    13   |          pensar en una influencia de Miguel Ángel.~ ~
532     7   |    celosamente estos edenes sin duda milenarios que ninguna voluntad, ninguna
533     2   |             ventanas y me limitaba a mirar de lejos sus grandes torreones;
534    14   |          partes, no importa donde se mire, una lontananza que hace
535    19   |    intervalos como en una especie de misterioso jardín. El suelo es aquí
536    12   |           están enjalbegadas con una modesta cal rústica, pero todos
537    11   |              castillo están en estos momentos por encima de nuestras cabezas,
538     6   |             de rocas, oculto bajo un montón de vegetación silvestre,
539    10   |             fin, empieza a surgir la morada de la Bella Durmiente. Siempre
540         | Muchas
541    12   |            el colorido. Aquí y allá, muebles algo ajados, sedas apagadas,
542     7   |           esas grutas se comunican y muestran atrios de medio punto, o
543    19   |     inviolable, como aquí, su tronco múltiple se reúne en forma de haz,
544    12   |          abre y entramos. Aunque las murallas exteriores no tuvieran grietas,
545     6   |       acantilado que protege como un muro del viento invernal, toda
546    13   |             las cinceladuras; en los muros y en el techo, marcos esculpidos
547    13   |    claroscuros y los detalles de los músculos hacen pensar en una influencia
548    10   |         verja de hierro forjado y la musgosa escalinata de una inmensa
549     2   |      detenían al pie de las terrazas musgosas, envueltas en la oscuridad
550     9   |          aspecto de una interminable nave; en cualquier otro lugar
551    26   |                    Post-scriptum. Es necesario, no obstante, que me resigne
552    19   |               subsisten sin que haya necesidad de mantenerlas, pues este
553    19   |          árbol de vida muy lenta que necesita períodos infinitos para
554    24   |           demasiado tarde, porque se necesitan siglos y siglos para volver
555    25   |              son vulgares hombres de negocios que lo derriban todo para
556    10   |             de helechos de agua y de nenúfares, es decir, toda la inextricable
557     7   |      tapizadas por densas coladas de nieve o de leche, que poseían
558    14   |             lo que no tiene igual en ningún sitio, es la vista que se
559     8   |          remonta finalmente hasta el nivel de la llanura entre bosques
560     3   |         lanzaban sus mismos aullidos nocturnos. No cambiaba nada; sólo
561     6   |             El pequeño riachuelo sin nombre que atraviesa todo el bosque
562    20   |        Estancia para la calma apenas nostálgica o incluso para el definitivo
563    19   |     horizonte que se descubre es, de nuevo, un horizonte sin edad.~ ~
564    15   |         cuestiones de partición (son numerosos herederos todos dispersos
565         | nunca
566     3   |             sus profundos robledales obsesionaron siempre mi imaginación;
567     4   |            los árboles: ¡imagínense, obtendrían madera por valor de doscientos
568    21   |         castillo, enrojecidas por el ocaso, empezaban a reaparecer
569     2   |            yo ignoraba lo que podían ocultar las altas fachadas sin ventanas
570     6   |    entretiene allí rodeado de rocas, oculto bajo un montón de vegetación
571     4   |        durara mucho más aún, como le ocurrió al de la Bella Durmiente.
572    14   |              las grutas. Por todo el oeste, por encima del río y de
573    15   |             de árboles renovaban sus ofertas apremiantes.~ ~
574     7   |               o dentados y de diseño ojival. Finalmente, llego a la
575    24   | desaprobarían todos, han cerrado los ojos ante este acto de vandalismo.~ ~
576    19   |              por debajo como las del olivo y, en invierno, cuando todo
577    14   |              una lontananza que hace olvidar el siglo actual, una lontananza
578    20   |           incluso para el definitivo olvido, en la envoltura de los
579    26   |         treinta y cinco de Royan y a once de la estación más próxima.~ ~
580    15   |    Efectivamente, él era de mi misma opinión, pero por cuestiones de
581    12   |             por completo los dibujos originales y el colorido. Aquí y allá,
582     7   |              poco profundas entradas oscuras que son las grutas prehistóricas
583     6   |             de nuestros helechos, la osmunda, que ahí parece casi arborescente.
584    10   |            torres doradas por el sol otoñal. Dos edificios Luis XIII,
585    14   |            un verde intenso donde el otoño no pone jamás sus tonos
586         | otra
587         | otras
588    19   |             no es adecuada sino para pacientes esencias de árboles, así
589     3   |             cada vez que nada de los países lejanos era más sosegante
590     6   |             formar algo similar a un pantano tropical. Antes de que yo
591     3   |    lentamente las terrazas y, en los pantanos de abajo, los helechos acuáticos
592    25   |          mecánicas o las fábricas de papel. A mi llamada tal vez surja
593     6   |        helechos, la osmunda, que ahí parece casi arborescente. Es también
594    12   |          nada se ha deteriorado. Las paredes, es cierto, están enjalbegadas
595    24   |              todas partes llega a su paroxismo y, cuando nuestros descendientes
596    20   |      impresión de bosque sagrado, de parque elíseo. Estancia para la
597     3   |        Saintonge. El lugar, por otra parte, permanecía inmudable: en
598    15   |               pero por cuestiones de partición (son numerosos herederos
599    20   |              el espacio, los grandes pasajes libres por todas partes.
600    24   |        avenidas por las que antes me paseaba con mis venerables amigos;
601     2   |           sus grandes torreones; mis paseos infantiles por el bosque
602     7   |             las estalactitas, se ven pasillos que van a perderse en la
603    11   |          antiguo puente levadizo, un patio de honor. Las torres del
604    14   |              despliegue de ramas, la paz infinita de las cosas que
605     3   |              su terciopelo sobre los peldaños de las escalinatas, los
606     2   |          primera juventud; todos sus peñascos me conocían, y todos sus
607     6   |            el bosque por un valle en pendiente, que se entretiene allí
608     7   |         verdosa de la frondosidad no penetra hasta muy lejos y, al fondo,
609    24   |             el que el hacha no había penetrado jamás, y resulta que, muy
610    13   |       detalles de los músculos hacen pensar en una influencia de Miguel
611     1   |              ayudaran a socorrer las penurias humanas, y siempre han escuchado
612     7   |              había estado a punto de perderme en el dédalo de aquellas
613     7   |            se ven pasillos que van a perderse en la más completa oscuridad.
614    19   |             no es quizá algún rincón perdido de Grecia. La carrasca,
615     3   |            viajes, regresaba como un peregrino piadosamente conducido por
616    19   |          vida muy lenta que necesita períodos infinitos para alcanzar
617     3   |            El lugar, por otra parte, permanecía inmudable: en los mismos
618    11   |            vino a mi encuentro. Va a permitirme el acceso al castillo junto
619     2   |             una especie de invisible personaje de leyenda. El castillo
620    10   |              allá, aún lejos, en una perspectiva entre las ramas, una fachada
621     2   |         todos sus musgos. El terreno pertenecía por entonces a un anciano
622     9   |            bosques; en primavera las pervincas le forman alfombras completamente
623    23   |               que digan que hago una petición interesada, pero me va a
624    19   |              grandes carrascas y las phyllireas, que a veces forman viales
625     3   |          regresaba como un peregrino piadosamente conducido por el recuerdo,
626    11   |              Veo un primer portal en piedra rojiza donde bajorrelieves
627     6   |              rizadas sobre todas las piedras del suelo, y de otras mil
628    19   |         forman viales a sus pies, no pierden nunca la hoja; se puede
629     7   |         lejos y, al fondo, entre los pilares compactos que le han construido
630     3   |           foscarrales, los zorros al pillaje lanzaban sus mismos aullidos
631    12   |        conservado sus enormes vigas, pintarrajeadas durante el Renacimiento
632    13   |         habían prodigado en ella las pinturas y las cinceladuras; en los
633    24   |           verdaderos bosques. En los Pirineos había uno, el de Iraty,
634    11   |              feudal y sus tejados de pizarra añadidos durante el Renacimiento.~ ~
635     6   |            del suelo, y de otras mil plantas desconocidas en otros lugares,
636    19   |         alrededor, ella permanece en plena gloria. Es un árbol de vida
637    19   |           infinitos para alcanzar su pleno desarrollo. Cuando ha podido
638     7   |             rocas lisas, que parecen plisarse como colgaduras que se levantan,
639     2   |            en él; yo ignoraba lo que podían ocultar las altas fachadas
640    19   |          pleno desarrollo. Cuando ha podido desarrollarse en una tranquilidad
641    19   |           ceniza de los años hubiera polvoreado el bosque. Antaño habían
642    14   |            intenso donde el otoño no pone jamás sus tonos de herrumbre:
643    11   |          entrar en él. Veo un primer portal en piedra rojiza donde bajorrelieves
644     7   |             de nieve o de leche, que poseían todas la misma blancura
645    12   |             no tendría más que tomar posesión e instalarse.~ ~
646    26   |                                      Post-scriptum. Es necesario, no obstante,
647     5   |              tenido la amabilidad de precederme para poder recibirme. Pero
648    14   |                 Pero lo que no tiene precio, lo que no tiene igual en
649    26   |           una especie de anuncio más preciso porque me doy cuenta de
650     7   |           oscuras que son las grutas prehistóricas abiertas a lo largo de este
651     7   |                           Habría que preservar celosamente estos edenes
652    12   |              no tuvieran grietas, yo preveía un deterioro propio de un
653    17   |      Evidentemente, la respuesta era previsible. Sería una fantasía poco
654     9   |             medio de los bosques; en primavera las pervincas le forman
655     2   |           doce años de mi infancia y primera juventud; todos sus peñascos
656    25   |           seculares. ¡Pero que se dé prisa, porque la amenaza es apremiante!
657    13   |          señores de entonces, habían prodigado en ella las pinturas y las
658     6   |              la región de los musgos prodigiosos que parecen plumas rizadas
659     7   |      levantan, descubren poco a poco profundas entradas oscuras que son
660     3   |            el castillo cerrado y sus profundos robledales obsesionaron
661     4   |           época utilitaria, se había prolongado por más de medio siglo y
662    11   |                    Uno de los nuevos propietarios, que me esperaba, vino a
663    12   |              yo preveía un deterioro propio de un edificio abandonado.
664    25   |            todos mis sueños de niño, proseguirá el curso indefinido de su
665     6   |            especie de acantilado que protege como un muro del viento
666    23   |         cumplir un deber para con mi provincia de Saintonge, incluso para
667    12   |             la de nuestros castillos provinciales a finales del siglo XVIII,
668    26   |              once de la estación más próxima.~ ~FIN~ ~ ~
669    24   |        marinos; avisado por el rumor público, muy acusador, fui ayer
670    19   |            pierden nunca la hoja; se puede caminar más de media legua
671    11   |            de vigilancia, un antiguo puente levadizo, un patio de honor.
672    24   |             resulta que, muy pronto, quedará arrasado hasta el suelo
673    25   |          querido bosque en el que se quedaron todos mis sueños de niño,
674     5   |             poder recibirme. Pero yo quería primero estar a solas y,
675         | Quién
676     7   |      recuerdo que una vez, hacia mis quince años, había estado a punto
677    19   |           que se le asemeje si no es quizá algún rincón perdido de
678    24   |              la fealdad invasora, la rabia desvergonzada de talar por
679    19   |         gigantesco; entonces, con su ramaje tupido de arriba abajo que
680    19   |              El suelo es aquí de una rara calidad: una meseta sobre
681    24   |   desgraciadamente, ya no he hallado rastro de las avenidas por las
682    17   |              Sería una fantasía poco razonable, y además para no volver
683    10   |          escalinata de una inmensa y real terraza de balaústres y
684     4   |            de doscientos mil francos realizables de inmediato, y además el
685    12   |              XVI o del Directorio... Realmente, un adquisidor suficientemente
686    21   |            por el ocaso, empezaban a reaparecer entre los enormes robles
687    13   |            desentona por su lujo más recargado. Los artistas del Renacimiento
688     5   |             de precederme para poder recibirme. Pero yo quería primero
689     3   |             inmudable: en los mismos recodos de los bosques, entre las
690     3   |                 Después, me marché a recorrer la Tierra, pero el castillo
691    19   |              respecto a este bosque; recorriendo el mundo, no he encontrado
692     7   |            fortuna serían capaces de recrear. En la penumbra del sotobosque,
693     9   |            Ahora, una amplia avenida recta en dirección al norte va
694     9   | completamente azules y los robles la recubren dándole el aspecto de una
695    19   |          suelo, con su hermosa forma redondeada, llega casi a la majestad
696     7   |              tienen sino superficies redondeadas. He aquí en primer lugar
697    12   |           adquisidor suficientemente refinado como para apreciar este
698    24   |            de Hendaye donde tengo mi refugio, dos ancianos que yo respetaba
699     6   |          arborescente. Es también la región de los musgos prodigiosos
700    19   |            de árbol sino en nuestras regiones del suroeste atemperadas
701     3   |          medio de mis largos viajes, regresaba como un peregrino piadosamente
702    21   |                               Cuando regresábamos sobre los terciopelos delicadamente
703     5   |                Con cuánta melancolía regresé allí hace unos días, una
704     8   |             pero cada vez más fácil, remonta finalmente hasta el nivel
705    15   |              explotadores de árboles renovaban sus ofertas apremiantes.~ ~
706    25   |         hacia él, me comprometería a renunciar a la peregrinación que hacía
707     2   |            en aquellos tiempos yo me representaba como una especie de invisible
708    11   |  bajorrelieves de hace cuatro siglos representan leones dormidos. Luego un
709     6   |            viento invernal, toda una reserva de naturaleza virgen permanece
710    26   |       necesario, no obstante, que me resigne a hacer una especie de anuncio
711    19   |              lo mismo podría decirse respecto a este bosque; recorriendo
712    24   |         refugio, dos ancianos que yo respetaba mucho, habían donado en
713    25   |        castillo encantado y capaz de respetar en sus alrededores la vida
714    14   |             no ha trastocado aún. Se respira el eterno aroma de los árboles,
715    17   |                    Evidentemente, la respuesta era previsible. Sería una
716    12   |        bastaría un lavado para hacer resucitar en ellas por completo los
717    22   |           Escuche, vamos a tratar de retrasar la venta si usted quiere
718    19   |          aquí, su tronco múltiple se reúne en forma de haz, de manojo
719     6   |      exóticas, aquel barranco se las revelaba ya a mi imaginación de niño.
720     6   |            nuestro clima. El pequeño riachuelo sin nombre que atraviesa
721    25   |            nuestro país no todos los ricos son vulgares hombres de
722     6   |       prodigiosos que parecen plumas rizadas sobre todas las piedras
723    26   |          castillo y del bosque de La Roche-Courbon, situado en Saintonge, a
724    26   |              veintidós kilómetros de Rochefort, a unos treinta y cinco
725     6   |               que se entretiene allí rodeado de rocas, oculto bajo un
726    13   |              madera, de gran finura, rodean curiosos cuadros de una
727    11   |              primer portal en piedra rojiza donde bajorrelieves de hace
728     7   |    sobresalen, rocas de un gris algo rosado, hasta tal punto frotadas
729    13   |              en los que determinados rostros tienen la ingenuidad de
730    26   |              unos treinta y cinco de Royan y a once de la estación
731    24   |              marinos; avisado por el rumor público, muy acusador, fui
732    12   |     enjalbegadas con una modesta cal rústica, pero todos los techos han
733     2   |         confiado a un administrador, rústico solitario y algo huraño,
734    19   |           avenidas; antaño, ya no se sabe cuándo; subsisten sin que
735    15   |            espíritu distinguido, que sabrá comprenderme, le hago ver
736    20   |              una impresión de bosque sagrado, de parque elíseo. Estancia
737    24   |       dimensión de nuestra estupidez salvaje, será demasiado tarde, porque
738     1   |             implorar: «¿Quién quiere salvar de la muerte a un bosque,
739     8   |           diferente sobre un terreno seco alfombrado de musgos diversos.~ ~
740    25   |           vida de los grandes robles seculares. ¡Pero que se dé prisa,
741    12   |           allá, muebles algo ajados, sedas apagadas, de estilo Luis
742     3   |           las pequeñas plumas azules semejantes a turquesas, caídas del
743     8   |          sendero, siempre cubierto y semioscuro pero cada vez más fácil,
744    12   |           para apreciar este tipo de sencillez señorial que fue la de nuestros
745     7   |        sendero, más bien la incierta senda, que pasa justo al pie del
746    13   |              mandados llamar por los señores de entonces, habían prodigado
747    12   |      apreciar este tipo de sencillez señorial que fue la de nuestros castillos
748    26   |             cuenta de que tal vez no sepan de qué estoy hablando. Se
749    24   |     distinguidos o ilustres que, por separado, lo desaprobarían todos,
750         | será
751         | serán
752    17   |            respuesta era previsible. Sería una fantasía poco razonable,
753    22   |               es demasiado hermoso y seríamos demasiado culpables! Escuche,
754     7   |            voluntad, ninguna fortuna serían capaces de recrear. En la
755    25   |              todo para alimentar las serrerías mecánicas o las fábricas
756     9   |             pero son árboles de unos sesenta años, es decir, arbolillos
757     7   |       afilaban allí sus cuchillos de sílex. Muchas de esas grutas se
758     6   |              un montón de vegetación silvestre, se expande en medio de
759     6   |          herbazales para formar algo similar a un pantano tropical. Antes
760    19   |          esos árboles magníficamente similares, y cuando al fin se llega
761    14   |             no tiene igual en ningún sitio, es la vista que se tiene
762     4   |                   Y resulta que esta situación de abandono, inverosímil
763    26   |          bosque de La Roche-Courbon, situado en Saintonge, a veintidós
764    20   |            encanto tan singularmente soberano de este bosque es el espacio,
765     7   |       acantilado de cerco. Las rocas sobresalen, rocas de un gris algo rosado,
766    10   |           unas torres doradas por el sol otoñal. Dos edificios Luis
767     5   |            yo quería primero estar a solas y, dejando mi automóvil
768     2   |            un administrador, rústico solitario y algo huraño, que no le
769    14   |              cumbres más altas y más sombrías, de un verde intenso donde
770     7   |          abiertas a lo largo de este sombrío lapachar; nada ha debido
771     3   |           los países lejanos era más sosegante ni más hermoso que aquel
772     7   |          recrear. En la penumbra del sotobosque, tomo el sendero, más bien
773    23   |              todos, y verdaderamente soy consciente de cumplir un
774    19   |         adoptan tonos de un gris muy suave, el mismo gris que se ve
775     6   |           tan altas que se les diría subidos sobre un tronco como las
776    19   |        antaño, ya no se sabe cuándo; subsisten sin que haya necesidad de
777     6   |           humedad y una tibieza casi subterráneas; los juncos brotan de cepas
778     7   |           todas la misma blancura de sudario.~ ~
779     4   |              siglo y se decía que el sueño de aquel castillo tal vez
780    25   |            que se quedaron todos mis sueños de niño, proseguirá el curso
781    12   |             Realmente, un adquisidor suficientemente refinado como para apreciar
782     7   |         siglos que ya no tienen sino superficies redondeadas. He aquí en
783    14   |              de las grandes terrazas superpuestas y de los viejos jardines
784    24   |            Instituto de Francia que, supuestamente, debería ser el guardián
785    14   |             y de la tierra. Hacia el sur, están bosques por los que
786    10   |         ramas. Y, por fin, empieza a surgir la morada de la Bella Durmiente.
787    25   |          papel. A mi llamada tal vez surja un comprador de élite, digno
788    19   |             en nuestras regiones del suroeste atemperadas por la brisa
789    24   |            la rabia desvergonzada de talar por todas partes llega a
790     3   |        helechos acuáticos alcanzaban tamaño gigante.~ ~
791         | tanto
792     7   |          dédalo de aquellas galerías tapizadas por densas coladas de nieve
793    13   |   cinceladuras; en los muros y en el techo, marcos esculpidos en madera,
794    12   |              rústica, pero todos los techos han conservado sus enormes
795    11   |              Edad Media feudal y sus tejados de pizarra añadidos durante
796    12   |          finales del siglo XVIII, no tendría más que tomar posesión e
797         | tener
798    24   |               Cerca de Hendaye donde tengo mi refugio, dos ancianos
799     3   |              los musgos espesaban su terciopelo sobre los peldaños de las
800    21   |        Cuando regresábamos sobre los terciopelos delicadamente matizados
801    18   |                Al atardecer fuimos a terminar la peregrinación al bosque
802     6   |        arriesgan a brotar sino sobre terrenos tranquilos desde siempre.~ ~
803 [Título]|                                      Texto~ ~
804     6   |      acurrucada en una humedad y una tibieza casi subterráneas; los juncos
805    11   |         junto al que he vivido tanto tiempo sin poder entrar en él.
806    19   |           trozo de bosque no ha sido tocado a lo largo de los tiempos,
807    24   |         incluso se han arrancado los tocones. Así, una compañía de hombres
808         | tomar
809     7   |             penumbra del sotobosque, tomo el sendero, más bien la
810    19   |             marina, luce hojas de un tono oscuro, algo grisáceas por
811    11   |            leones dormidos. Luego un torreón avanzado de vigilancia,
812     8   |             densos donde la flora es totalmente diferente sobre un terreno
813    13   |             de una época imprecisa y transitoria, en los que determinados
814    14   |            cosas que el hombre no ha trastocado aún. Se respira el eterno
815    22   |          culpables! Escuche, vamos a tratar de retrasar la venta si
816    19   |              Antaño habían trazado a través de los robledales dos o
817    19   |             el bosque. Antaño habían trazado a través de los robledales
818    19   |              de los robledales dos o tres anchas avenidas; antaño,
819     6   |            algo similar a un pantano tropical. Antes de que yo hubiera
820    19   |            India. Y resulta que este trozo de bosque no ha sido tocado
821    19   |              entonces, con su ramaje tupido de arriba abajo que llega
822     6   |              expande en medio de las turbas y de los herbazales para
823     3   |           plumas azules semejantes a turquesas, caídas del ala de los gálgulos;
824    12   |           las murallas exteriores no tuvieran grietas, yo preveía un deterioro
825     5   | peregrinación que bien podría ser la última! Uno de los nuevos herederos -
826         | unas
827    23   |               porque ellos serán los únicos que se lo crean.~ ~
828     4   |         inverosímil en nuestra época utilitaria, se había prolongado por
829     6   |      atraviesa todo el bosque por un valle en pendiente, que se entretiene
830     4   |    imagínense, obtendrían madera por valor de doscientos mil francos
831    22   |        demasiado culpables! Escuche, vamos a tratar de retrasar la
832    24   |           los ojos ante este acto de vandalismo.~ ~
833    19   |              y las phyllireas, que a veces forman viales a sus pies,
834     6   |             oculto bajo un montón de vegetación silvestre, se expande en
835     3   |              líquenes jamás holladas veía, por aquí y por allá como
836    26   |              situado en Saintonge, a veintidós kilómetros de Rochefort,
837     7   |      construido las estalactitas, se ven pasillos que van a perderse
838    24   |          Todos los del este han sido vendidos a judíos alemanes, y el
839    24   |             antes me paseaba con mis venerables amigos; los robles han sido
840     1   |         destruir por todas partes, y vengo a implorar: «¿Quién quiere
841     2   |         entonces a un anciano que no venía jamás, que vivía enclaustrado
842    14   |         están bosques por los que he venido y que caen hacia el barranco
843    22   |              a tratar de retrasar la venta si usted quiere ayudarnos
844    11   |              sin poder entrar en él. Veo un primer portal en piedra
845     5   |              una tarde de finales de verano, para hacer una peregrinación
846    23   |              esta llamada a todos, y verdaderamente soy consciente de cumplir
847     6   |              hubiera contemplado las verdaderas flores exóticas, aquel barranco
848    24   |           siglos para volver a tener verdaderos bosques. En los Pirineos
849    21   |              matizados de los musgos verdes o grises, y cuando las torres
850    10   |               primero se ve la vieja verja de hierro forjado y la musgosa
851     3   |               en medio de mis largos viajes, regresaba como un peregrino
852    19   |       phyllireas, que a veces forman viales a sus pies, no pierden nunca
853    10   |           penumbra, primero se ve la vieja verja de hierro forjado
854     6   |           juncos brotan de cepas tan viejas y tan altas que se les diría
855     6   |             protege como un muro del viento invernal, toda una reserva
856    12   |           han conservado sus enormes vigas, pintarrajeadas durante
857    11   |         Luego un torreón avanzado de vigilancia, un antiguo puente levadizo,
858    10   |              han instalado sobre sus vigorosas ramas. Y, por fin, empieza
859    11   |       propietarios, que me esperaba, vino a mi encuentro. Va a permitirme
860     6   |            una reserva de naturaleza virgen permanece acurrucada en
861    14   |              que, fuera del campo de visión, encierran un extraño y
862     5   |         infancia yo había tenido mis visiones más apasionadas de naturaleza
863     5   |              para mí - avisado de mi visita, había tenido la amabilidad
864     2   |             la puerta a nadie; no se visitaba, no entraba nadie en él;
865    14   |            el bosque de carrasca que visitaremos dentro de poco.~ ~
866    14   |         igual en ningún sitio, es la vista que se tiene desde las ventanas
867     2   |                                      Viví en este bosque doce años
868     2   |              que no venía jamás, que vivía enclaustrado en otro lugar,
869    11   |             castillo junto al que he vivido tanto tiempo sin poder entrar
870     7   |          duda milenarios que ninguna voluntad, ninguna fortuna serían
871     1   |             siempre han escuchado mi voz. Hoy se trata de socorrer
872    25   |          país no todos los ricos son vulgares hombres de negocios que
873    10   |           otoñal. Dos edificios Luis XIII, cerrados desde hace cien
874    12   |             apagadas, de estilo Luis XV, Luis XVI o del Directorio...
875    12   |              de estilo Luis XV, Luis XVI o del Directorio... Realmente,
876    12   |     provinciales a finales del siglo XVIII, no tendría más que tomar
877    19   |               ni las aulagas, ni las zarzas; esas avenidas son adorables,
878    19   |        arboledas para descender a la zona más baja de juncos y agua
879    19   |          para musgos y líquenes. Por zonas, son los líquenes los que
880     3   |              en los foscarrales, los zorros al pillaje lanzaban sus
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