Cap.

  1    19   |                         P.S.- Sábado, 1 de julio. Dos jóvenes romeros
  2     1   |        Hendaya, ocho de la mañana del 30 del hermoso mes de junio.
  3    12   |         mirando el panorama que queda abajo: Fuenterrabía, Hendaya,
  4    14   |          Marcial que, una vez al año, abandona la húmeda penumbra para
  5    10   |             al paso mientras agita su abanico.~ ~
  6    11   |         viento fresco de la cima, los abanicos de las cantineras siguen
  7     7   |              cada vez más altos y más abrumadores por encima de nuestras cabezas;
  8     5   |            llegarán antes de yo en mi absurdo coche. Hay sobre todo una
  9    16   |                         Todo el mundo acaba de poner la rodilla en la
 10     5   |               en las revueltas que no acaban nunca! Llegan siempre antes
 11     8   |              Y he aquí que, cuando se acercan, la campana de la capilla
 12     3   |              vascas, siempre tan bien acicaladas y tan bien peinadas que
 13     6   |          crecer alrededor, se muestra admirablemente verde tanto a lo lejos como
 14     2   |           montañas del fondo. Es allí adonde, desde hace aproximadamente
 15    16   |             cuentas de su rosario. Es adorablemente bello ver al sol aquellos
 16     4   |           patas, con aspecto de rana, agarrándose a las matas. Esos pequeños
 17    10   |          alegremente al paso mientras agita su abanico.~ ~
 18    11   |              de las cantineras siguen agitándose como si hiciera realmente
 19     9   |         hendir a pie el alegre gentío agrupado en la explanada que domina
 20    18   |          contoneándose. Con numerosos alardes, paradas, contramarchas
 21     4   |             por grupos, por familias, alargando sus pequeñas piernas, los
 22    18   |               estandarte sagrado a la alcaldía de Irún. E, inmediatamente
 23     1   |          Marcial, con la esperanza de alcanzar la procesión que me lleva
 24    17   |              pronto pasa a ritmos más alegres y, de repente, se lanza
 25    13   |       sombríos que desentonan con las alegrías circundantes.~ ~
 26     5   |             los ojos vivos, la sangre alerta de los contrabandistas y
 27     3   |       helechos que la cubren como una alfombra; también crecen en ella
 28         | alguna
 29         | algunas
 30    15   |         recogerse por un instante, se alinean alrededor de los sacerdotes
 31     4   |              la montaña sea demasiado alta; y se apresuran, se apresuran
 32    14   |              del golfo de Vizcaya. El altar, cubierto con un paño rojo
 33    15   |          sordina, pues el viento y la altitud amortiguan probablemente
 34     2   |             sola, destacando sobre el alto telón sombrío de las montañas
 35     7   |            con nosotros, cada vez más altos y más abrumadores por encima
 36     6   |              como de cerca. A nuestra altura todo está poblado de árboles
 37     7   |               de llanuras y océano se ama en profundidad, al lado
 38     9   |               se trata de un campo de amapolas; y detrás de nosotros la
 39    15   |           pues el viento y la altitud amortiguan probablemente las notas
 40    16   |            más, hasta el suelo, y las ancianas prosternadas, con el rostro
 41    19   |               se apuñalaron de muerte anoche, al regresar de San Marcial,
 42     2   |      costumbre de dirigirse todos los años en la misma fecha, para
 43         | ante
 44    16   |            con las dalmáticas de seda antiguas, aquellos grupos arrodillados,
 45     9   |                                       Aparte de algunos pocos chiquillos
 46     3   |            estrechos senderos, atajos apenas trazados sobre la hierba
 47     4   |           boina vasca por supuesto, y apresurados, diligentes, cómicos. Se
 48     7   |          pequeña capilla a la que nos apresuramos por llegar, son un poco
 49     2   |               allí adonde, desde hace aproximadamente cuatro siglos, hay costumbre
 50    19   |                Dos jóvenes romeros se apuñalaron de muerte anoche, al regresar
 51     9   |      chiquillos que se han quedado en apuros entre las matas, las chicas
 52         | Aquellas
 53    12   |             islotes, contoneándose en arabescos azules en el reino del maíz
 54     4   |                               Por los arduos senderos suben también vendedores
 55     6   |              pies, extiende hasta las arenas de las playas, el tono intenso
 56    10   |            militar, con movimiento de armas y toque de trompetas. También
 57    13   |              sus trajes, todo llega a armonizar de una forma deliciosa con
 58    10   |           subir los caminos en zigzag arrastraba un cañón de campaña; precedida
 59    16   |             antiguas, aquellos grupos arrodillados, y oír aquella música que
 60     6   |                          A medida que ascendemos, la comarca que parece crecer
 61    15   |              la fanfarria de Irún que asiste a la ceremonia, que se oye
 62     2   |               en la misma fecha, para asistir a una misa, con música y
 63    14   |             encienden pero cuya llama atosiga el aire intenso; una custodia,
 64     3   |          risas. ¡Oh!, ¡qué agradables atuendos claros, qué agradables corpiños
 65     5   |              las mismas personas que, aunque van a pie, llegarán antes
 66    16   |             Elevación... Un minuto de auténtico y religioso silencio. La
 67     1   |             la procesión que me lleva bastante ventaja.~ ~
 68     2   |             en memoria de una antigua batalla que dejó sobre esta pequeña
 69    18   |         hierba para comer caramelos y beber vino viejo. Luego, con la
 70    12   |          Fuenterrabía, Hendaya, Irún, Behovia, casitas de color rojizo
 71    12   |          levantado cuidadosamente sus bellas faldas de terciopelo. Y
 72    16   |             rosario. Es adorablemente bello ver al sol aquellos sacerdotes
 73    14   |          colocado junto al viejo muro blanco de la capilla, por encima
 74    13   |           jóvenes, - no excesivamente bonitas, no obstante - la gracia
 75    12   |                                    Al borde mismo de la explanada, sobre
 76    13   |             esta mañana en una sombra bravía; sobre nosotros los pardos
 77     5   |               cuarta, ya nos decimos «Buenos días». Y, divertidas por
 78     5   |             los puntos de cruce, algo burlonas de mi lentitud, un poco
 79     4   |              cocos, llevando sobre la cabeza sus mercancías que forman
 80     7   |    abrumadores por encima de nuestras cabezas; al pie de sus moles oscuras,
 81     9   |           blanca gracias a la mano de cal que le dieron en primavera.~ ~
 82     3   |               esta región de sombra y cálidos chaparrones. La montaña
 83    11   |             como si hiciera realmente calor.~ ~
 84     8   |              con las boinas carlistas camina como un reguero rojo sobre
 85     1   |             estoy seguro, están ya en camino y llegaré el último. ¡Da
 86     8   |            que, cuando se acercan, la campana de la capilla entona el
 87    10   |         zigzag arrastraba un cañón de campaña; precedida por un venerable
 88    12   |          reunidas en torno a un viejo campanario, en medio del invasor verdor
 89    16   |            montaña, por encima de los campanarios de los pueblos, en medio
 90    14   |            intenso; una custodia, una campanilla y finalmente la antigua
 91     9   |          realmente que se trata de un campo de amapolas; y detrás de
 92     3   |             toda la noche pasada; los campos mojados están verdes hasta
 93    10   |               en zigzag arrastraba un cañón de campaña; precedida por
 94    10   |           decena de soldados tiene su cantinera, rozagante y risueña: alguna
 95     4   |            fiesta fuera una necesidad capital.~ ~
 96    10   |         dorado, cubierta con la boina carlista y marchando alegremente
 97     8   |               multitud con las boinas carlistas camina como un reguero rojo
 98    12   |               Hendaya, Irún, Behovia, casitas de color rojizo aquí y allá,
 99     3   |               particularmente verde a causa de los helechos que la cubren
100    10   |              y manejando escopetas de caza. Sobre todo hay cantineras,
101    14   |                            La misa se celebrará al aire libre sobre la terraza,
102    10   |                      La misa que va a celebrarse sobre esta cima, dado que
103    15   |               de Irún que asiste a la ceremonia, que se oye como con sordina,
104     3   |         árboles de un parque sobre el césped. Puesto que en esta ocasión
105    17   |            esta juventud excitada. La charanga, que primero tocaba fragmentos
106    11   |              ahora, a la desbandada y charlando hasta el comienzo de la
107     9   |               Aparte de algunos pocos chiquillos que se han quedado en apuros
108     4   |           vendedores de caramelos, de chucherías, de vinos dulces y de cocos,
109    16   |              en este momento hacia el cielo algo de aquella oración
110     5   |              cruza dos, tres, cuatro, cinco veces, los atajos de los
111    13   |           desentonan con las alegrías circundantes.~ ~
112     4   |      chucherías, de vinos dulces y de cocos, llevando sobre la cabeza
113     5   |                Qué ingenuo he sido al coger un coche para ir más rápido,
114    14   |            rojo y una muselina, se ha colocado junto al viejo muro blanco
115    12   |             Irún, Behovia, casitas de color rojizo aquí y allá, reunidas
116     6   |             medida que ascendemos, la comarca que parece crecer alrededor,
117    14   |             reposan los restos de los combatientes de antaño, y se trasladan
118    18   |          sientan sobre la hierba para comer caramelos y beber vino viejo.
119     4   |              apresurados, diligentes, cómicos. Se ven algunos que suben
120    15   |              los sacerdotes y la misa comienza. Sin duda porque hace demasiado
121    11   |       desbandada y charlando hasta el comienzo de la misa. Pese al viento
122    10   |               en profusión, pues cada compañía de una decena de soldados
123     9   |        nosotros la vieja capilla luce completamente blanca gracias a la mano
124    13   |              tormenta, se obstinan en componer allá arriba unos fondos
125     3   |              florecillas silvestres - conducen más directamente hacia allá
126     6   |               sobre un mapa hasta los confines de Gascuña.~ ~
127    10   |          sobre esta cima, dado que se conmemora la victoria que las milicias
128     5   |      encuentro a cada momento. Ya nos conocíamos vagamente por habernos visto
129     3   |              esto que, salvo este día consagrado, permanece solitario de
130    13   |         nosotros los pardos Pirineos, conservando sus nubes de tormenta, se
131    19   |               Marcial, pues uno había considerado que su prometida se había
132    10   |               risueña: alguna hija de contrabandista o de pescador, hoy con falda
133     5   |               la sangre alerta de los contrabandistas y de los montañeros corriendo
134    18   |           numerosos alardes, paradas, contramarchas y saludos, se dirigirán
135     7   |          subimos, los Pirineos por el contrario nos producen el efecto de
136    13   |          lejos hacia el océano. Y por contraste, el otro lateral del inmenso
137     2   |                por delante de la gran cordillera pirenaica y desde aquí,
138    14   |            sagrados que estaban en el coro: velas que se encienden
139    10   |           falda corta de terciopelo y corpiño dorado, cubierta con la
140     3   |       atuendos claros, qué agradables corpiños rosas o azules los de las
141     5   |           fiestas, en procesiones, en corridas de toros, en todas esas
142     5   |   contrabandistas y de los montañeros corriendo por todas sus venas...~ ~
143    10   |               pescador, hoy con falda corta de terciopelo y corpiño
144     2   |    aproximadamente cuatro siglos, hay costumbre de dirigirse todos los años
145     3   |            como una alfombra; también crecen en ella robles de hojas
146     6   |     ascendemos, la comarca que parece crecer alrededor, se muestra admirablemente
147     8   |          cerca de llegar de lo que yo creía; en la última revuelta de
148     5   |          antes que yo a los puntos de cruce, algo burlonas de mi lentitud,
149     5   |            pese a la empinada cuesta, cruza dos, tres, cuatro, cinco
150    13   |              otro lateral del inmenso cuadro, el lado de las montañas,
151         | cualquiera
152         | cuando
153     5   |          empezamos a sonreírnos. A la cuarta, ya nos decimos «Buenos
154    10   |          terciopelo y corpiño dorado, cubierta con la boina carlista y
155    14   |           golfo de Vizcaya. El altar, cubierto con un paño rojo y una muselina,
156     3   |          causa de los helechos que la cubren como una alfombra; también
157    16   |          mantillas de luto, pasan las cuentas de su rosario. Es adorablemente
158     5   |             trotan pese a la empinada cuesta, cruza dos, tres, cuatro,
159    12   |            después de haber levantado cuidadosamente sus bellas faldas de terciopelo.
160     2   |               dejó sobre esta pequeña cumbre numerosos muertos tendidos
161    14   |          atosiga el aire intenso; una custodia, una campanilla y finalmente
162    10   |           celebrarse sobre esta cima, dado que se conmemora la victoria
163    16   |           aquellos sacerdotes con las dalmáticas de seda antiguas, aquellos
164    13   |               allá arriba unos fondos dantescos y sombríos que desentonan
165    10   |             pues cada compañía de una decena de soldados tiene su cantinera,
166     5   |       sonreírnos. A la cuarta, ya nos decimos «Buenos días». Y, divertidas
167     2   |               una antigua batalla que dejó sobre esta pequeña cumbre
168     2   |               collado puntiagudo, por delante de la gran cordillera pirenaica
169    17   |               y, de repente, se lanza deliberadamente a una melodía de fandango.~ ~
170    15   |              trompeta tiene un sonido delicado, un sonido vacilante y como
171    13   |              a armonizar de una forma deliciosa con los horizontes risueños
172         | demás
173    11   |        ejército está allí ahora, a la desbandada y charlando hasta el comienzo
174     9   |       reunirse con otros que ya están descansando, con algunos caballos de
175    12   |              sientan un instante para descansar después de haber levantado
176    18   |               música al frente, van a descender contoneándose. Con numerosos
177     4   |             no se divierten: sus ojos desencajados expresan la inquietud de
178    18   |        bailarán en la plaza, bailarán desenfrenadamente hasta medianoche.~ ~
179     9   |              de montar, algunas mulas desenganchadas, y empiezo a hendir a pie
180    13   |              dantescos y sombríos que desentonan con las alegrías circundantes.~ ~
181    16   |             los Pirineos oscuros y el despliegue azul del mar...~ ~
182     2   |                muy blanca y muy sola, destacando sobre el alto telón sombrío
183    18   |               saludos, se dirigirán a devolver el estandarte sagrado a
184     5   |                ya nos decimos «Buenos días». Y, divertidas por ello,
185    16   |               algo de aquella oración dicha sobre una montaña, por encima
186     9   |               a la mano de cal que le dieron en primavera.~ ~
187     4   |              supuesto, y apresurados, diligentes, cómicos. Se ven algunos
188     5   |         repitan hasta llegar arriba. ¡Dios mío! ¡Qué ingenuo he sido
189     3   |             silvestres - conducen más directamente hacia allá arriba. Y todo
190    18   |           contramarchas y saludos, se dirigirán a devolver el estandarte
191     1   |             junio. Es algo tarde para dirigirme a la montaña española, a
192     2   |              siglos, hay costumbre de dirigirse todos los años en la misma
193     3   |             tiernas que se encuentran diseminados con gracia como los árboles
194    10   |                son jóvenes cualquiera disfrazados para la ocasión y manejando
195    18   |              con paso marcial y luego dispara sus escopetas al aire. ¡
196     8   |             enseguida se escuchan los disparos que indican que han llegado.
197     9   |             azules que no han perdido distancia en los repechos del final.
198     5   |             decimos «Buenos días». Y, divertidas por ello, se apresuran aún
199     4   |          serios, los únicos que no se divierten: sus ojos desencajados expresan
200     9   |          agrupado en la explanada que domina la capilla. Al ver tantas
201         | donde
202    10   |               de terciopelo y corpiño dorado, cubierta con la boina carlista
203    15   |               y la misa comienza. Sin duda porque hace demasiado viento
204     8   |                           Sin lugar a dudas voy muy retrasado pues al
205     4   |               de chucherías, de vinos dulces y de cocos, llevando sobre
206     6   |  infinitamente azul a lo largo de las dunas y de las landas de Francia
207     3   |               fresco y primaveral que dura más o menos hasta el otoño
208     3   |                            Ha llovido durante toda la noche pasada; los
209         | E
210     4   |              que forman extravagantes edificios. Y niños, innumerables niños
211     7   |             contrario nos producen el efecto de subir con nosotros, cada
212    16   |           rodilla en la hierba, es la Elevación... Un minuto de auténtico
213    16   |             parece lejana. Tal vez se eleve en este momento hacia el
214         | ella
215     5   |               uno frente a las otras, empezamos a sonreírnos. A la cuarta,
216     9   |               mulas desenganchadas, y empiezo a hendir a pie el alegre
217     5   |             caballos trotan pese a la empinada cuesta, cruza dos, tres,
218    14   |              en el coro: velas que se encienden pero cuya llama atosiga
219     7   |         pequeña montaña en la que nos encontramos y esta pequeña capilla a
220     2   |             capilla de San Marcial se encuentra situada en la cima de un
221     3   |              hojas aún tiernas que se encuentran diseminados con gracia como
222     5   |             aún más para que nuestros encuentros se repitan hasta llegar
223     8   |          repiqueteo de las fiestas. Y enseguida se escuchan los disparos
224     8   |           acabó, nos hemos perdido su entrada.~ ~
225     7   |             pie de sus moles oscuras, envueltas aún por las nubes y por
226         | esas
227     8   |               fiestas. Y enseguida se escuchan los disparos que indican
228         | Esos
229    15   |           aquí y porque hay demasiado espacio vacío, la trompeta tiene
230     1   |             hacia San Marcial, con la esperanza de alcanzar la procesión
231    18   |                             Ite, misa est. Todo el mundo se incorpora.
232    14   |              los objetos sagrados que estaban en el coro: velas que se
233         | esto
234         | estos
235     1   |               hoy. Los demás romeros, estoy seguro, están ya en camino
236     3   |             cima. Pero otros caminos -estrechos senderos, atajos apenas
237    13   |                Aquellas jóvenes, - no excesivamente bonitas, no obstante - la
238    17   |                con toda esta juventud excitada. La charanga, que primero
239     4   |      divierten: sus ojos desencajados expresan la inquietud de no llegar
240     4   |             sus mercancías que forman extravagantes edificios. Y niños, innumerables
241     3   |             permanece solitario de un extremo al otro del año, está lleno
242    12   |         abanican, se abanican, con su facilidad española para variar ese
243    10   | contrabandista o de pescador, hoy con falda corta de terciopelo y corpiño
244    12   |             cuidadosamente sus bellas faldas de terciopelo. Y se abanican,
245     4   |             ascienden por grupos, por familias, alargando sus pequeñas
246    17   |      deliberadamente a una melodía de fandango.~ ~
247    15   |                Lo mismo sucede con la fanfarria de Irún que asiste a la
248    10   |              un día, con uniformes de fantasía, son jóvenes cualquiera
249     2   |            todos los años en la misma fecha, para asistir a una misa,
250    19   |         arriba, entre los helechos.~ ~FI~ ~ ~ ~
251     4   |               si su presencia en esta fiesta fuera una necesidad capital.~ ~
252         | fin
253    14   |            custodia, una campanilla y finalmente la antigua imagen de San
254     3   |        trazados sobre la hierba y las florecillas silvestres - conducen más
255     3   |              peinadas que hoy parecen flores sobre todo el manto verde
256     2   |           sombrío de las montañas del fondo. Es allí adonde, desde hace
257    13   |              llega a armonizar de una forma deliciosa con los horizontes
258     4   |             cabeza sus mercancías que forman extravagantes edificios.
259    17   |          charanga, que primero tocaba fragmentos casi lentos y pensativos,
260     6   |              dunas y de las landas de Francia cuya línea podría seguirse
261    10   |               antaño sobre las tropas franco-alemanas, será una misa militar,
262     6   |             está poblado de árboles y frondoso, es un mundo de árboles
263     4   |              presencia en esta fiesta fuera una necesidad capital.~ ~
264    17   |             la impresión religiosa es furtiva aquí, con toda esta juventud
265     6   |            mapa hasta los confines de Gascuña.~ ~
266     3   |           otro del año, está lleno de gente en estos momentos, lleno
267     5   |               tan poco!, con el pecho gentilmente jadeante bajo el tejido
268     9   |              a hendir a pie el alegre gentío agrupado en la explanada
269    12   |              española para variar ese gesto. También se inclinan para
270     9   |             luce completamente blanca gracias a la mano de cal que le
271     2   |         puntiagudo, por delante de la gran cordillera pirenaica y desde
272     9   |           boinas rojas sobre aquellos grandes fondos verdes diríase realmente
273    12   |             para descansar después de haber levantado cuidadosamente
274     5   |              conocíamos vagamente por habernos visto en fiestas, en procesiones,
275     2   |             muertos tendidos sobre el helechal.~ ~
276         | hemos
277     9   |           desenganchadas, y empiezo a hendir a pie el alegre gentío agrupado
278     1   |               de la mañana del 30 del hermoso mes de junio. Es algo tarde
279    11   |             siguen agitándose como si hiciera realmente calor.~ ~
280    10   |           rozagante y risueña: alguna hija de contrabandista o de pescador,
281    16   |           música entona suavemente el himno nacional; las boinas rojas
282     3   |              crecen en ella robles de hojas aún tiernas que se encuentran
283     6   |            Luego, más lejos, hacia el horizonte del norte, el golfo de Vizcaya
284    13   |               forma deliciosa con los horizontes risueños y claros que van
285    14   |               vez al año, abandona la húmeda penumbra para venir a ver
286     1   |              y llegaré el último. ¡Da igual! En coche, con el fin de
287    14   |               y finalmente la antigua imagen de San Marcial que, una
288    17   |                               Pero la impresión religiosa es furtiva aquí,
289    14   |              a ver un poco el sol del incipiente verano.~ ~
290    14   |             sobre la terraza, ante el incomparable panorama del golfo de Vizcaya.
291    18   |            misa est. Todo el mundo se incorpora. El pequeño regimiento de
292     5   |            Fuenterrabía con trajes de indiana rosa, que encuentro a cada
293     8   |             escuchan los disparos que indican que han llegado. Se acabó,
294     6   |          golfo de Vizcaya se extiende infinitamente azul a lo largo de las dunas
295     3   |         mojados están verdes hasta el infinito, con ese verde fresco y
296     5   |               arriba. ¡Dios mío! ¡Qué ingenuo he sido al coger un coche
297    18   |               la alcaldía de Irún. E, inmediatamente después, bailarán en la
298    13   |        contraste, el otro lateral del inmenso cuadro, el lado de las montañas,
299     4   |     extravagantes edificios. Y niños, innumerables niños que ascienden por
300     4   |              desencajados expresan la inquietud de no llegar a tiempo, el
301    15   |        probablemente las notas de sus instrumentos de metal.~ ~
302    10   |             militar, o al menos tiene intención de serlo; al subir los caminos
303    15   |              sus pequeñas cantineras, intentando recogerse por un instante,
304    12   |              campanario, en medio del invasor verdor de los árboles; y
305     5   |           sido al coger un coche para ir más rápido, sin pensar en
306    12   |         Bidasoa, con sus rodeos y sus islotes, contoneándose en arabescos
307    18   |                                       Ite, misa est. Todo el mundo
308     5   |              con el pecho gentilmente jadeante bajo el tejido ligero y
309     5   |            sobre todo una pandilla de jovencitas de Fuenterrabía con trajes
310     7   |              llegar, son un poco como juguetes de niños.~ ~
311    19   |                    P.S.- Sábado, 1 de julio. Dos jóvenes romeros se
312         | junto
313    15   |              de trompeta, el ejército juvenil, los soldaditos y sus pequeñas
314    17   |           furtiva aquí, con toda esta juventud excitada. La charanga, que
315     6   |           largo de las dunas y de las landas de Francia cuya línea podría
316    17   |             alegres y, de repente, se lanza deliberadamente a una melodía
317     6   |               infinitamente azul a lo largo de las dunas y de las landas
318    13   |              Y por contraste, el otro lateral del inmenso cuadro, el lado
319         | le
320    16   |             aquella música que parece lejana. Tal vez se eleve en este
321     5   |            cruce, algo burlonas de mi lentitud, un poco sofocadas también, ¡
322    17   |        primero tocaba fragmentos casi lentos y pensativos, no puede mantenerse
323    12   |            descansar después de haber levantado cuidadosamente sus bellas
324     8   |             voy muy retrasado pues al levantar los ojos veo que la procesión
325     5   |               jadeante bajo el tejido ligero y tenso, las mejillas rojas,
326     6   |            las landas de Francia cuya línea podría seguirse como sobre
327    14   |            que se encienden pero cuya llama atosiga el aire intenso;
328     7   |          mientras toda esta región de llanuras y océano se ama en profundidad,
329    13   |            oropel de sus trajes, todo llega a armonizar de una forma
330     8   |          disparos que indican que han llegado. Se acabó, nos hemos perdido
331     5   |        revueltas que no acaban nunca! Llegan siempre antes que yo a los
332     5   |       personas que, aunque van a pie, llegarán antes de yo en mi absurdo
333     1   |          seguro, están ya en camino y llegaré el último. ¡Da igual! En
334     1   |          alcanzar la procesión que me lleva bastante ventaja.~ ~
335     4   |              vinos dulces y de cocos, llevando sobre la cabeza sus mercancías
336     3   |                                    Ha llovido durante toda la noche pasada;
337    10   |               que las milicias vascas lograron antaño sobre las tropas
338     9   |             nosotros la vieja capilla luce completamente blanca gracias
339     8   |                                   Sin lugar a dudas voy muy retrasado
340    16   |         oculto entre sus mantillas de luto, pasan las cuentas de su
341    16   |               pueblos, en medio de la magnificencia de la vegetación de junio,
342     8   |              un reguero rojo sobre el magnífico verde de los helechos. Y
343    10   |         disfrazados para la ocasión y manejando escopetas de caza. Sobre
344     9   |     completamente blanca gracias a la mano de cal que le dieron en
345    17   |         lentos y pensativos, no puede mantenerse mucho tiempo en ello y pronto
346    16   |               rostro oculto entre sus mantillas de luto, pasan las cuentas
347     3   |          parecen flores sobre todo el manto verde de la montaña!~ ~
348     6   |         podría seguirse como sobre un mapa hasta los confines de Gascuña.~ ~
349    16   |              y el despliegue azul del mar...~ ~
350    10   |               con la boina carlista y marchando alegremente al paso mientras
351     2   |               y desde aquí, desde las márgenes del Bidasoa, se la ve en
352         | me
353    10   |       venerable estandarte de la Edad Media, tenía casi el aspecto y
354    18   |               desenfrenadamente hasta medianoche.~ ~
355     6   |                                     A medida que ascendemos, la comarca
356     5   |            tejido ligero y tenso, las mejillas rojas, los ojos vivos, la
357    17   |           lanza deliberadamente a una melodía de fandango.~ ~
358     2   |               y trajes regionales, en memoria de una antigua batalla que
359     4   |          llevando sobre la cabeza sus mercancías que forman extravagantes
360     1   |             mañana del 30 del hermoso mes de junio. Es algo tarde
361    15   |          notas de sus instrumentos de metal.~ ~
362    10   |         conmemora la victoria que las milicias vascas lograron antaño sobre
363    16   |         hierba, es la Elevación... Un minuto de auténtico y religioso
364         | mío
365    12   |              inclinan para divertirse mirando el panorama que queda abajo:
366     5   |               serpenteante, en la que mis caballos trotan pese a la
367         | misma
368         | mismas
369     3   |              noche pasada; los campos mojados están verdes hasta el infinito,
370     7   |       nuestras cabezas; al pie de sus moles oscuras, envueltas aún por
371     3   |               lleno de gente en estos momentos, lleno de romeros y romeras
372     5   |              contrabandistas y de los montañeros corriendo por todas sus
373     9   |               con algunos caballos de montar, algunas mulas desenganchadas,
374    10   |            será una misa militar, con movimiento de armas y toque de trompetas.
375         | mucho
376    19   |              romeros se apuñalaron de muerte anoche, al regresar de San
377     2   |              pequeña cumbre numerosos muertos tendidos sobre el helechal.~ ~
378     6   |           parece crecer alrededor, se muestra admirablemente verde tanto
379     9   |           caballos de montar, algunas mulas desenganchadas, y empiezo
380     8   |          punto de llegar al final, la multitud con las boinas carlistas
381    14   |       cubierto con un paño rojo y una muselina, se ha colocado junto al
382    12   |               muro bajo que verdea el musgo, las cantineras se sientan
383    16   |            entona suavemente el himno nacional; las boinas rojas se inclinan
384     4   |              en esta fiesta fuera una necesidad capital.~ ~
385     6   |                hacia el horizonte del norte, el golfo de Vizcaya se
386    15   |          amortiguan probablemente las notas de sus instrumentos de metal.~ ~
387         | nuestra
388         | nuestras
389     3   |         ocasión voy en coche, tomo la nueva carretera para subir hasta
390         | nunca
391    14   |               a uno, con respeto, los objetos sagrados que estaban en
392    13   |             excesivamente bonitas, no obstante - la gracia de sus posturas,
393    13   |             sus nubes de tormenta, se obstinan en componer allá arriba
394     1   |                              Hendaya, ocho de la mañana del 30 del
395    16   |           prosternadas, con el rostro oculto entre sus mantillas de luto,
396    10   |          pequeño ejército. Soldados y oficiales por un día, con uniformes
397     3   |             alegremente entre risas. ¡Oh!, ¡qué agradables atuendos
398    16   |       aquellos grupos arrodillados, y oír aquella música que parece
399     7   |               en profundidad, al lado opuesto, detrás del collado al que
400    16   |              el cielo algo de aquella oración dicha sobre una montaña,
401    10   |            tenía casi el aspecto y el orden de un pequeño ejército.
402    13   |            gracia de sus posturas, el oropel de sus trajes, todo llega
403    14   |               capilla, por encima del osario donde reposan los restos
404     7   |          cabezas; al pie de sus moles oscuras, envueltas aún por las nubes
405    16   |             junio, entre los Pirineos oscuros y el despliegue azul del
406     3   |             dura más o menos hasta el otoño en esta región de sombra
407         | otra
408         | otras
409    15   |         asiste a la ceremonia, que se oye como con sordina, pues el
410    19   |                                       P.S.- Sábado, 1 de julio. Dos
411     5   |             libre que son la vida del País Vasco, y esta mañana, después
412     5   |             coche. Hay sobre todo una pandilla de jovencitas de Fuenterrabía
413    14   |             El altar, cubierto con un paño rojo y una muselina, se
414    18   |                Con numerosos alardes, paradas, contramarchas y saludos,
415    13   |            bravía; sobre nosotros los pardos Pirineos, conservando sus
416     3   |             tan bien peinadas que hoy parecen flores sobre todo el manto
417     3   |         gracia como los árboles de un parque sobre el césped. Puesto
418     4   |           Esos pequeños son, por otra parte, los únicos peregrinos algo
419     3   |           montaña de San Marcial está particularmente verde a causa de los helechos
420    17   |               tiempo en ello y pronto pasa a ritmos más alegres y,
421     3   |         llovido durante toda la noche pasada; los campos mojados están
422    16   |          entre sus mantillas de luto, pasan las cuentas de su rosario.
423     4   |            algunos que suben a cuatro patas, con aspecto de rana, agarrándose
424     5   |              veces, los atajos de los peatones, y a cada vuelta encuentro
425     5   |                pero tan poco!, con el pecho gentilmente jadeante bajo
426     3   |            bien acicaladas y tan bien peinadas que hoy parecen flores sobre
427     5   |               para ir más rápido, sin pensar en las revueltas que no
428    17   |              fragmentos casi lentos y pensativos, no puede mantenerse mucho
429    14   |               año, abandona la húmeda penumbra para venir a ver un poco
430     4   |         agarrándose a las matas. Esos pequeños son, por otra parte, los
431    13   |           risueños y claros que van a perderse allá lejos hacia el océano.
432     4   |            por otra parte, los únicos peregrinos algo serios, los únicos
433     5   |         vuelta encuentro a las mismas personas que, aunque van a pie, llegarán
434    10   |           hija de contrabandista o de pescador, hoy con falda corta de
435     4   |                alargando sus pequeñas piernas, los más jóvenes a remorque
436     6   |            muy lejos ya bajo nuestros pies, extiende hasta las arenas
437     2   |         delante de la gran cordillera pirenaica y desde aquí, desde las
438     6   |               hasta las arenas de las playas, el tono intenso de su maíz
439    18   |               después, bailarán en la plaza, bailarán desenfrenadamente
440     6   |              nuestra altura todo está poblado de árboles y frondoso, es
441         | pocos
442    18   |                 Se acabó, ahora van a poder divertirse! Primero se sientan
443     6   |          landas de Francia cuya línea podría seguirse como sobre un mapa
444     5   |             la segunda vuelta que nos pone uno frente a las otras,
445    16   |                Todo el mundo acaba de poner la rodilla en la hierba,
446    13   |           obstante - la gracia de sus posturas, el oropel de sus trajes,
447    10   |       arrastraba un cañón de campaña; precedida por un venerable estandarte
448     4   |               como pueden, como si su presencia en esta fiesta fuera una
449     9   |               de cal que le dieron en primavera.~ ~
450     3   |                con ese verde fresco y primaveral que dura más o menos hasta
451    15   |               y la altitud amortiguan probablemente las notas de sus instrumentos
452     5   |         habernos visto en fiestas, en procesiones, en corridas de toros, en
453     7   |         Pirineos por el contrario nos producen el efecto de subir con nosotros,
454     7   |           llanuras y océano se ama en profundidad, al lado opuesto, detrás
455    10   |             cantineras, cantineras en profusión, pues cada compañía de una
456    19   |              había considerado que su prometida se había sentado demasiado
457    17   |     mantenerse mucho tiempo en ello y pronto pasa a ritmos más alegres
458    16   |              el suelo, y las ancianas prosternadas, con el rostro oculto entre
459    16   |             de los campanarios de los pueblos, en medio de la magnificencia
460    17   |               lentos y pensativos, no puede mantenerse mucho tiempo
461     4   |               se apresuran tanto como pueden, como si su presencia en
462     3   |               parque sobre el césped. Puesto que en esta ocasión voy
463     2   |              en la cima de un collado puntiagudo, por delante de la gran
464     8   |               de la carretera, casi a punto de llegar al final, la multitud
465     5   |            siempre antes que yo a los puntos de cruce, algo burlonas
466    12   |               mirando el panorama que queda abajo: Fuenterrabía, Hendaya,
467     9   |           pocos chiquillos que se han quedado en apuros entre las matas,
468     4   |          cuatro patas, con aspecto de rana, agarrándose a las matas.
469     5   |            coger un coche para ir más rápido, sin pensar en las revueltas
470     6   |               tono intenso de su maíz reciente. Luego, más lejos, hacia
471    15   |       pequeñas cantineras, intentando recogerse por un instante, se alinean
472     1   |               En coche, con el fin de recuperar el tiempo perdido, salgo
473    18   |              se incorpora. El pequeño regimiento de boinas rojas da la vuelta
474     2   |             misa, con música y trajes regionales, en memoria de una antigua
475    19   |       apuñalaron de muerte anoche, al regresar de San Marcial, pues uno
476     8   |              carlistas camina como un reguero rojo sobre el magnífico
477    12   |             en arabescos azules en el reino del maíz verde...~ ~
478    17   |                     Pero la impresión religiosa es furtiva aquí, con toda
479    16   |              Un minuto de auténtico y religioso silencio. La música entona
480     4   |            piernas, los más jóvenes a remorque de los de más edad, todos
481     9   |              perdido distancia en los repechos del final. Mi coche va a
482    17   |              ritmos más alegres y, de repente, se lanza deliberadamente
483     8   |               de la capilla entona el repiqueteo de las fiestas. Y enseguida
484     5   |            que nuestros encuentros se repitan hasta llegar arriba. ¡Dios
485    14   |               encima del osario donde reposan los restos de los combatientes
486    14   |              trasladan uno a uno, con respeto, los objetos sagrados que
487    14   |              osario donde reposan los restos de los combatientes de antaño,
488     8   |             Sin lugar a dudas voy muy retrasado pues al levantar los ojos
489    12   |             color rojizo aquí y allá, reunidas en torno a un viejo campanario,
490     5   |               de toros, en todas esas reuniones al aire libre que son la
491     9   |              del final. Mi coche va a reunirse con otros que ya están descansando,
492     8   |            que yo creía; en la última revuelta de la carretera, casi a
493     5   |             rápido, sin pensar en las revueltas que no acaban nunca! Llegan
494     3   |            lleno de romeros y romeras rezagados como yo, que se apresuran,
495     3   |           ascienden alegremente entre risas. ¡Oh!, ¡qué agradables atuendos
496    10   |             su cantinera, rozagante y risueña: alguna hija de contrabandista
497    13   |          deliciosa con los horizontes risueños y claros que van a perderse
498    17   |               en ello y pronto pasa a ritmos más alegres y, de repente,
499     3   |                también crecen en ella robles de hojas aún tiernas que
500    12   |        árboles; y el Bidasoa, con sus rodeos y sus islotes, contoneándose
501    16   |               mundo acaba de poner la rodilla en la hierba, es la Elevación...
502    12   |             Behovia, casitas de color rojizo aquí y allá, reunidas en
503     3   |          momentos, lleno de romeros y romeras rezagados como yo, que se
504     1   |         montaña española, a la alegre romería de hoy. Los demás romeros,
505     5   |    Fuenterrabía con trajes de indiana rosa, que encuentro a cada momento.
506    16   |               pasan las cuentas de su rosario. Es adorablemente bello
507    16   |         ancianas prosternadas, con el rostro oculto entre sus mantillas
508    10   |          soldados tiene su cantinera, rozagante y risueña: alguna hija de
509    19   |                                 P.S.- Sábado, 1 de julio. Dos jóvenes
510    18   |              a devolver el estandarte sagrado a la alcaldía de Irún. E,
511    14   |              con respeto, los objetos sagrados que estaban en el coro:
512     1   |          recuperar el tiempo perdido, salgo hacia San Marcial, con la
513    18   |              paradas, contramarchas y saludos, se dirigirán a devolver
514     3   |              arriba. Y todo esto que, salvo este día consagrado, permanece
515     5   |             rojas, los ojos vivos, la sangre alerta de los contrabandistas
516         | sea
517    16   |      sacerdotes con las dalmáticas de seda antiguas, aquellos grupos
518     6   |             Francia cuya línea podría seguirse como sobre un mapa hasta
519     5   |            esta mañana, después de la segunda vuelta que nos pone uno
520     1   |              Los demás romeros, estoy seguro, están ya en camino y llegaré
521    19   |             que su prometida se había sentado demasiado cerca del otro,
522         | será
523     4   |            los únicos peregrinos algo serios, los únicos que no se divierten:
524    10   |              menos tiene intención de serlo; al subir los caminos en
525     5   |                         La carretera, serpenteante, en la que mis caballos
526     5   |             Dios mío! ¡Qué ingenuo he sido al coger un coche para ir
527     2   |           hace aproximadamente cuatro siglos, hay costumbre de dirigirse
528    11   |            abanicos de las cantineras siguen agitándose como si hiciera
529    16   |              de auténtico y religioso silencio. La música entona suavemente
530     3   |              hierba y las florecillas silvestres - conducen más directamente
531     2   |              San Marcial se encuentra situada en la cima de un collado
532     5   |               de mi lentitud, un poco sofocadas también, ¡pero tan poco!,
533     2   |             el aire, muy blanca y muy sola, destacando sobre el alto
534    15   |              el ejército juvenil, los soldaditos y sus pequeñas cantineras,
535     3   |             día consagrado, permanece solitario de un extremo al otro del
536     2   |        destacando sobre el alto telón sombrío de las montañas del fondo.
537    13   |               unos fondos dantescos y sombríos que desentonan con las alegrías
538         | somos
539     5   |              a las otras, empezamos a sonreírnos. A la cuarta, ya nos decimos «
540    15   |        ceremonia, que se oye como con sordina, pues el viento y la altitud
541    16   |            silencio. La música entona suavemente el himno nacional; las boinas
542     7   |             detrás del collado al que subimos, los Pirineos por el contrario
543    15   |              y como perdido. Lo mismo sucede con la fanfarria de Irún
544    16   |       inclinan cada vez más, hasta el suelo, y las ancianas prosternadas,
545     4   |          todos con su boina vasca por supuesto, y apresurados, diligentes,
546         | Tal
547         | tantas
548     1   |         hermoso mes de junio. Es algo tarde para dirigirme a la montaña
549     5   |          gentilmente jadeante bajo el tejido ligero y tenso, las mejillas
550     2   |              destacando sobre el alto telón sombrío de las montañas
551     4   |             de no llegar a tiempo, el temor de que la montaña sea demasiado
552     2   |              cumbre numerosos muertos tendidos sobre el helechal.~ ~
553    10   |          estandarte de la Edad Media, tenía casi el aspecto y el orden
554     5   |               bajo el tejido ligero y tenso, las mejillas rojas, los
555    14   |      celebrará al aire libre sobre la terraza, ante el incomparable panorama
556 [Título]|                                       Texto~ ~
557     3   |              ella robles de hojas aún tiernas que se encuentran diseminados
558    17   |              La charanga, que primero tocaba fragmentos casi lentos y
559     3   |            esta ocasión voy en coche, tomo la nueva carretera para
560     6   |              arenas de las playas, el tono intenso de su maíz reciente.
561    13   |              conservando sus nubes de tormenta, se obstinan en componer
562    12   |              aquí y allá, reunidas en torno a un viejo campanario, en
563     5   |           procesiones, en corridas de toros, en todas esas reuniones
564    14   |          combatientes de antaño, y se trasladan uno a uno, con respeto,
565     9   |              diríase realmente que se trata de un campo de amapolas;
566     3   |               senderos, atajos apenas trazados sobre la hierba y las florecillas
567     5   |           empinada cuesta, cruza dos, tres, cuatro, cinco veces, los
568    10   |        movimiento de armas y toque de trompetas. También la procesión es
569    10   |             lograron antaño sobre las tropas franco-alemanas, será una
570     5   |                en la que mis caballos trotan pese a la empinada cuesta,
571     8   |             de lo que yo creía; en la última revuelta de la carretera,
572     1   |             ya en camino y llegaré el último. ¡Da igual! En coche, con
573    10   |             oficiales por un día, con uniformes de fantasía, son jóvenes
574         | unos
575    15   |            sonido delicado, un sonido vacilante y como perdido. Lo mismo
576    15   |          porque hay demasiado espacio vacío, la trompeta tiene un sonido
577     5   |            momento. Ya nos conocíamos vagamente por habernos visto en fiestas,
578     6   |          verde aún que la montaña, el valle del Bidasoa, muy lejos ya
579    12   |               facilidad española para variar ese gesto. También se inclinan
580     4   |              edad, todos con su boina vasca por supuesto, y apresurados,
581     5   |              que son la vida del País Vasco, y esta mañana, después
582     2   |           márgenes del Bidasoa, se la ve en el aire, muy blanca y
583     5   |              dos, tres, cuatro, cinco veces, los atajos de los peatones,
584    16   |             de la magnificencia de la vegetación de junio, entre los Pirineos
585    14   |               que estaban en el coro: velas que se encienden pero cuya
586     4   |               diligentes, cómicos. Se ven algunos que suben a cuatro
587     5   |               corriendo por todas sus venas...~ ~
588     4   |         arduos senderos suben también vendedores de caramelos, de chucherías,
589    10   |             campaña; precedida por un venerable estandarte de la Edad Media,
590    14   |               la húmeda penumbra para venir a ver un poco el sol del
591     1   |       procesión que me lleva bastante ventaja.~ ~
592     8   |             pues al levantar los ojos veo que la procesión está más
593    14   |            poco el sol del incipiente verano.~ ~
594    12   |                sobre un muro bajo que verdea el musgo, las cantineras
595    12   |      campanario, en medio del invasor verdor de los árboles; y el Bidasoa,
596    10   |              dado que se conmemora la victoria que las milicias vascas
597     5   |              al aire libre que son la vida del País Vasco, y esta mañana,
598     9   |               y detrás de nosotros la vieja capilla luce completamente
599    18   |               comer caramelos y beber vino viejo. Luego, con la música
600     4   |          caramelos, de chucherías, de vinos dulces y de cocos, llevando
601     5   |     conocíamos vagamente por habernos visto en fiestas, en procesiones,
602     5   |              mejillas rojas, los ojos vivos, la sangre alerta de los
603    10   |               al subir los caminos en zigzag arrastraba un cañón de campaña;
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