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 1   101|           hablando todavía, entró Zanga, un mozo de cordel, primo
 2   101|          la inquisición. Mientras Zanga subía la escalera, don Fernando
 3   142|         buscar por todas partes a Zanga para que venga a llevarse
 4   147|                                   Zanga no volvió hasta la noche;
 5   147|     liberal sin encontrarlo; como Zanga les decía que el arca que
 6   148|   apoyarse en él. Y en él apoyaba Zanga el arca mientras contestaba
 7   149|       asegurarán la discreción de Zanga». Vencido por el dolor,
 8   151|           no recibir respuesta da Zanga, comprendió que lo había
 9   158|                                   Zanga era el único hombre que
10   160|           estoy perdido! -exclamó Zanga.~ ~
11   162|                                   Zanga estaba muy disgustado por
12   164|          merced, señor? -preguntó Zanga.~ ~
13   166|                                   Zanga estaba perplejo; su pavor
14   167|   escondido. El esbirro contó que Zanga, huyendo del aparecido,
15   168|         que la voz que había oído Zanga era la del «negro» escondido
16   172|        Blas estaba interrogando a Zanga. Lo hicieron salir inmediatamente.~ ~
17   182|      decían que, a poco de llevar Zanga a su casa el arca de los
18   187|         confieso; mandé a buscara Zanga, y éste cogió el arca y
19   189|           Blas, salen en busca de Zanga. Sancha observa que don
20   189|    agobiarle. Pero nada más ver a Zanga, conducido por el esbirro,
21   191|                                   Zanga, violentamente sacudido
22   193|       prestara juramento. Por fin Zanga, estimulado por el gran
23   194| reanudarlo a la mañana siguiente. Zanga no se había cortado todavía.
24   195|          va a amenazar en serio a Zanga y a hacerle hablar por medio
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