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 1     1|       Alcolote, a una legua de Granada. Cuando lo veían llegar,
 2     1| terrible jefe de la policía de Granada. El cielo ha castigado su
 3     1|        pero hasta el obispo de Granada y el gobernador tiemblan
 4     5|        Éste no ha aparecido en Granada desde que yo estoy en ella!
 5    23|   antigua nobleza del reino de Granada -prosiguió el anciano -;
 6    30|         mil francos). Tengo en Granada dos años vencidos de esa
 7    31|      Inés. Antes de salir para Granada la llevó a casa del cura
 8    36|     cárcel de Alcolote a la de Granada. Esta orden se cumplirá
 9    44|     días todos los esbirros de Granada, en uniforme de gala, rodeaban
10    48|      donde Inés fue a vivir en Granada.~ ~
11    60|    montañas a legua y media de Granada, mientras que Alcolote está
12    61|           Estos alrededores de Granada son como un oasis encantado
13    62|  hostelero -, si la policía de Granada pregunta por su señoría,
14    64|   palacio de la inquisición de Granada, ahora habitado por don
15    64|   había prometido no entrar en Granada. Un día no pudo resistir
16    86|       suerte para mí entrar en Granada, y mil veces más suerte
17    87|    Albaracen, a media legua de Granada. Tengo -añadió bajando la
18    96|    ningún otro sitio. Vengo de Granada; doña Inés, que después
19    99|   palacio de la inquisición de Granada. Quiero verla.~ ~
20   101|    llevar el arca en su mulo a Granada. Al ruido que hizo al entrar,
21   101|   junio, don Fernando entró en Granada transportado en un arca;
22   140|     agentes a varias leguas de Granada. ¡Ojalá pudiera yo huir
23   200|     decapitados en la plaza de Granada.~ ~FIN~ ~
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