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  1     1|       de mayo de 182... entraba don Blas Bustos y Mosquera,
  2     2|       después de los franceses, don Blas fue uno de los más
  3     2|        por lo menos un francés, don Blas no dormía en una cama:
  4     3|         entrar en gracia. Ahora don Blas es célebre por su silencio:
  5     4|                                 Don Blas avanzaba despacio por
  6     5|          Cómo es esto -se decía don Blas -: un hombre que, según
  7     6|                                 Don Blas se inclinó hacia uno
  8     8|                                 Don Fernando de la Cueva.~ ~
  9     9|           El humor siniestro de don Blas se agravó más aún,
 10     9|     verle de cerca, observó que don Fernando era guapísimo:
 11     9|        una expresión muy dulce. Don Blas miraba pensativo a
 12    14|       brigadier del ejército de don Carlos IV (Dios bendiga
 13    15|       núcleo de guerrilla -dijo don Blas con una sonrisa amarga -. ¡
 14    16|           A los pocos momentos, don Blas estaba almorzando.~ ~
 15    18|         que llevaba una fuente. Don Blas se precipitó hacia
 16    18|  muchacha que le hizo olvidar a don Fernando.~ ~
 17    20|                                 Don Blas no podía dejar de mirar
 18    20|         de la escuela italiana. Don Blas no escuchaba al anciano
 19    20|       debía poner en libertad a don Fernando de la Cueva, que
 20    21|      antigua, pero soy pobre, y don Fernando es un buen partido
 21    22|                                 Don Blas no salía de su hosco
 22    24|         convulsivo. El terrible don Blas clavó su mirada en
 23    26|                Y se llama usted don Jaime Artegui? -dijo al
 24    27|      Tal es mi nombre -contestó don Jaime, irguiendo más su
 25    30|                  Usted es -dijo don Blas, serenándose visiblemente -;
 26    31|      volver a verla. Encontró a don Blas Bustos muy engalanado;
 27    31|       cordón sobre el uniforme. Don Jaime le encontró el aire
 28    32|         Si se hubiera atrevido, don Jaime habría rechazado los
 29    32|         los ocho mil reales que don Blas le entregó; no pudo
 30    33|                                 Don Jaime seguía temiendo alguna
 31    34|         años -acabó por decirle don Blas - y un puesto honorable
 32    35|                                 Don Jaime palideció. Hubo un
 33    35|         un momento de silencio. Don Blas prosiguió:~ ~
 34    36|              No le ocultaré que don Fernando de la Cueva está
 35    36|         la orden de trasladar a don Fernando de la cárcel de
 36    36|        esta noche muy tarde: si don Fernando aprovecha la noche
 37    37|        de la sangre de mi amigo don Fernando, del prometido
 38    39|         remedio que casarse con don Blas o huir por la noche.
 39    43|   puedes salvarte casándote con don Blas Bustos.~ ~
 40    46|           Hay que reconocer que don Blas fue menos feroz desde
 41    48|         Había vivido en casa de don Jaime a título de doncella
 42    49|   separo de ti, Inés -prosiguió don Blas -, tú te quedas hablando
 43    50|         Por la noche, al volver don Blas de sus funciones, la
 44    50|          Al cabo de un momento, don Blas sonrió.~ ~
 45    53|                                 Don Blas entró en el aposento
 46    57|     fuera de mi poder -contestó don Blas.~ ~
 47    59|      Inés no dijo una palabra a don Blas, ni él a ella. Al día
 48    59|     siguiente, al volver a casa don Blas, ya no vio a Sancha.
 49    61|        que llevaba el nombre de don Pablo Rodil, le miró.~ ~
 50    64|                                 Don Fernando iba a pasar horas
 51    64|     Granada, ahora habitado por don Blas y por Inés. No podía
 52    64|   ciudad. Al salir de Mallorca, don Fernando se había prometido
 53    65|         A la hora de la siesta, don Fernando volvió tomar el
 54    68|      que le hablaba -. Me llamo don Pablo Rodil y me hospedo
 55    70|           A la noche siguiente, don Fernando vio a Sancha y
 56    72|       verdad, yo creo que ama a don Blas.~ ~
 57    73|                       Que ama a don Blas! -exclamó don Fernando,
 58    73|        ama a don Blas! -exclamó don Fernando, secándose las
 59    75|                                 Don Blas, para dar gusto al
 60    75|         vida en ella. En cuanto don Blas salía de casa, se podía
 61    76|                       Que ama a don Blas! -repitió don Fernando.~ ~
 62    76|        ama a don Blas! -repitió don Fernando.~ ~
 63    78|     Está contenta? -interrumpió don Fernando.~ ~
 64    80|             La infame! -exclamó don Fernando, paseándose por
 65    82|       Ah, dame ese papel! -dijo don Fernando.~ ~
 66    85|       así, que una vez el viejo don Jaime le reprochó delante
 67    86|        necio, nada más -exclamó don Fernando -. ¡Cómo voy a
 68    88|               Ya entiendo -dijo don Fernando -: tienes un amante
 69    91|         Sancha, volviendo hacia don Fernando -; por muy disfrazada
 70    93|         boca abajo en el barro. Don Fernando vio a Sancha corriendo
 71    96|         aquí esta noche -dijo a don Fernando -. El jefe de esos
 72    96|         mis mejores mercancías. Don Blas no verá esta arca que
 73    97|     colocar sus tules y chales. Don Fernando la miraba manipular.
 74   100|       que Sancha pudiera decir, don Fernando no la escuchó.~ ~
 75   101|       ruido que hizo al entrar, don Fernando se había apresurado
 76   101|        un día del mes de junio, don Fernando entró en Granada
 77   101|        Zanga subía la escalera, don Fernando tenía la esperanza
 78   105|     surtidor hacía estremecer a don Fernando, que había dado
 79   105|  constituía todo el carácter de don Fernando.~ ~
 80   106|     daría vergüenza confesarlo: don Fernando estuvo a punto
 81   106|       se acercaron a la puerta. Don Fernando reconoció el andar
 82   107|   respiración hizo comprender a don Fernando que estaba dormida.
 83   112|                                 Don Fernando, de rodillas aún
 84   113|      exclamó -. ¡Salga de aquí, don Fernando!~ ~
 85   119|      hacia una campanilla, pero don Fernando se le adelantó
 86   119|         estrechó en sus brazos. Don Fernando estaba temblando;
 87   120|                                 Don Fernando ya no se dejó dominar
 88   123|     lenguaje quitó todo temor a don Fernando; comenzó para él
 89   125|    puerta de la habitación. Era don Blas, que venía a buscar
 90   126|       gran calor que hace -dijo don Fernando a Inés -. Voy a
 91   127|            Todo salió muy bien. Don Blas creyó en el malestar
 92   133|             Dame la llave -dijo don Blas con gesto duro.~ ~
 93   135|              Muy bien! -exclamó don Blas -; pero yo tengo en
 94   137|      calle en el momento en que don Blas descubriera a Fernando.
 95   137|       odio que Fernando tenía a don Blas le había devuelto toda
 96   137|        mala cerradura del arca; don Blas manipuló en vano con
 97   138|                 Qué raro! -dijo don Blas, incorporándose - estas
 98   139|      puerta. En vano le suplicó don Fernando que huyera con
 99   140|         vigilancia del terrible don Blas -le dijo -; en unos
100   142|        piensa que al esconder a don Fernando, don Blas encontrará
101   142|        esconder a don Fernando, don Blas encontrará el arca
102   142|        población está en vilo y don Blas muy ocupado. A don
103   142|         don Blas muy ocupado. A don Pedro Ramos, el diputado
104   142|       café de la Plaza Mayor, y don Pedro acaba de matarlo a
105   142|     puñaladas. He visto ahora a don Blas rodeado de sus esbirros
106   142|    venga a llevarse el arca con don Fernando dentro. Pero ¿nos
107   142|     primera respuesta que dar a don Blas y que no lo mate de
108   142|      nos hagamos ilusiones: ¡si don Blas vuelve antes que yo,
109   144|       en tu amiga -decía Inés a don Fernando -; te obedeceré
110   144|         sabes en qué poco tiene don Blas su vida y la ajena;
111   147|        que llevaba pertenecía a don Blas, siempre lo dejaban
112   149|        por miedo a que volviera don Blas, la había cargada de
113   149|       cargada de tal grado, que don Fernando iba cabeza abajo;
114   149|         calle un gran silencio; don Fernando calculó que debían
115   151|        el parapeto; el dolor de don Fernando iba en aumento.
116   153|        ensangrentado, creyó que don Blas lo había descubierto.~ ~
117   156|           Si mañana un espía de don Blas descubre esa maldita
118   157|     manchada de sangre -observó don Fernando.~ ~
119   159|      Verás lo que va a ocurrir: don Blas te interrogará esta
120   162| aparecido; ahora tenía miedo de don Blas y parecía incapaz de
121   163|        ducados para ti -le dijo don Fernando, apareciendo de
122   166|        a dos de los esbirros de don Blas. Uno de ellos se apoderó
123   167|    diera algunas indicaciones a don Fernando, el cual podía
124   167|      corriendo con su informe a don Blas.~ ~
125   168|   abierta y manchada de sangre. Don Blas pareció muy sorprendido
126   169|    palacio de la Inquisición -. Don Blas habrá reconocido el
127   172|     sentada junto a una mesa, a don Blas de pie a su lado, echando
128   172|    momento en que entró Sancha, don Blas estaba interrogando
129   174|    respuesta a las preguntas de don Blas, Sancha observó que
130   180|        exclamó - porque salvé a don Pedro Ramos.~ ~
131   184|                      Siga -dijo don Blas fríamente.~ ~
132   185|                                 Don Ramos me dijo: «El prior
133   185|           Yo temblaba de miedo; don Pedro vio el arca abierta,
134   186|         menos cuentos! -exclamó don Blas.~ ~
135   188|     eres muerta -la interrumpió don Blas, a punto de adivinar
136   189|                  A una señal de don Blas, salen en busca de
137   189|       Zanga. Sancha observa que don Blas, habitualmente impasible,
138   190|     aparecido y por el puñal de don Fernando, ¡sabe Dios lo
139   191|      violentamente sacudido por don Blas, lo miraba con ojos
140   193|                 Por casualidad, don Blas, que estaba en su tribunal,
141   194|                                 Don Blas lo asediaba a preguntas,
142   194|         la noche. Probablemente don Blas no oyó las pocas palabras
143   194|          Inés, que temblaba por don Fernando, fue a buscar a
144   195|                                 Don Fernando está a salvo, pero -
145   195|       la mía penden de un hilo. Don Blas sospecha. Mañana por
146   196|      tengo conmigo la imagen de don Fernando. La vida no es
147   196|        esta cruz de diamantes a don Fernando y dile que muero
148   197|     convento estaba en la casa, don Blas, sin contestarle una
149   198|     momento, los guardianes que don Blas había puesto a su mujer
150   198|     saldría jamás del convento. Don Blas acudió a reclamar a
151   198|     paternal a los arrebatos de don Blas.~ ~
152   200|    conspiración descubierta por don Blas, el hermano de Inés
153   200|      Blas, el hermano de Inés y don Fernando acaban de ser decapitados
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