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Henri Beyle (alias Stendhal) El arca y el aparecido Concordancias (Hapax Legomena) |
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1001 112(1)| Escorzar: Representar, acortándolas según las 1002 144 | No encontrarás reproches en tu amiga -decía Inés 1003 85 | vez el viejo don Jaime le reprochó delante de mí haber olvidado 1004 13 | grosería de la pregunta; se resignó y dijo:~ ~ 1005 64 | Granada. Un día no pudo resistir un arrebato y fue a pasar 1006 107 | seguida la tranquilidad de su respiración hizo comprender a don Fernando 1007 20 | inocencia y piedad celestial que resplandece en las bellas madonas de 1008 39 | de su estado, lloró. El resultado de la consulta fue que no 1009 193 | verdadera turbación, su relato resultó muy embrollado. Dijo que, 1010 138 | fallado nunca. Querida Inés, retrasaremos el paseo. Con la idea de 1011 89 | Sancha se iba. Fernando la retuvo.~ ~ 1012 126 | abrir, dale la vuelta al revés, hasta que oigas el ruido 1013 23 | anciano -; y antes de la revolución -añadió suspirando - le 1014 58 | dejó la labor y se puso a rezar el rosario. Al día siguiente, 1015 30 | ver que mi padre era un rico labrador de Castilla la 1016 154 | Hay que reconocer -le dijo riendo, cuando se tranquilizó a 1017 140 | día hasta en los menores rincones. Sin embargo, voy a intentar 1018 95 | una gran arca negra, de roble.~ ~ 1019 142 | He visto ahora a don Blas rodeado de sus esbirros en la Puerta 1020 112 | Don Fernando, de rodillas aún y un poco en escorzo1 1021 91 | detendrían ocho o diez espías que rondan constantemente en torno 1022 45 | desposada; la expresión de su rostro y la dulzura angelical que 1023 9 | Fernando era guapísimo: rubio y, a pesar del mal paso 1024 104 | el profundo silencio el rumor de un pequeño surtidor que, 1025 144 | nuestra vida no será larga. No sabes en qué poco tiene don Blas 1026 174 | quedó atónita. «¿De dónde saca tanto valor esta mujer tan 1027 185 | de donde yo acababa de sacar mis tules ingleses. De pronto 1028 96 | contrabandista amigo mío. Entrarían a saco en esta tienda antes que 1029 191 | Zanga, violentamente sacudido por don Blas, lo miraba 1030 131 | despertarse de pronto toda su sagacidad de jefe de policía.~ ~ 1031 198 | se había hecho monja y no saldría jamás del convento. Don 1032 189 | A una señal de don Blas, salen en busca de Zanga. Sancha 1033 99 | que el cielo me mate si salgo de esta arca antes de estar 1034 32 | un certificado de haber salido de galeras, lo que demostraba 1035 6 | a aquel joven en cuanto saliera de la iglesia. Pronunciadas 1036 122 | me presenta la imagen del Salvador que ha de juzgarnos, sólo 1037 180 | matarme -exclamó - porque salvé a don Pedro Ramos.~ ~ 1038 195 | Don Fernando está a salvo, pero -continuó Sancha - 1039 3 | de fama de ingenioso los sarcasmos que dirigía a sus prisioneros 1040 17 | de lozanía y de insolente satisfacción.»~ ~ 1041 122 | exclamó arrebatada -; seamos al menos plenamente dichosos 1042 73 | exclamó don Fernando, secándose las lágrimas -. ¡Sólo eso 1043 39 | Inés se secó pronto las lágrimas y pidió 1044 198 | Declaró que, en un voto secreto, se había hecho monja y 1045 75 | casa, se podía tener la seguridad de verla arrodillada ante 1046 36 | aquí a quince días o tres semanas, recibiré probablemente 1047 107 | había pasado sin verla, su semblante había tomado una impronta 1048 189 | A una señal de don Blas, salen en busca 1049 162 | comprender las cosas más sencillas. Sancha le repetía con todo 1050 24 | La tímida Inés sacó del seno un pequeño rosario que había 1051 142 | Pero, señora, usted no piensa que al 1052 172 | Encontró a doña Inés sentada junto a una mesa, a don 1053 112(1)| cosas que se extienden en sentido oblicuo al plano del papel 1054 148 | bordea el cementerio; lo separaba de éste, que está a doce 1055 105 | habitación. Desterrado, dolorido, separado de los suyos, un amor apasionado 1056 | será 1057 30 | Usted es -dijo don Blas, serenándose visiblemente -; llevo mucho 1058 174 | vio en sus ojos más que serenidad y entereza. Sancha se quedó 1059 117 | juraste ante esta cruz que serías mía para siempre?~ ~ 1060 195 | mañana va a amenazar en serio a Zanga y a hacerle hablar 1061 195 | cuento que yo he contado no servía mas que para salir del paso 1062 28 | De setenta años?~ ~ 1063 49 | tiene a su cargo funciones severas; reconozco que soy poco 1064 11 | estaba en el colegio de Sevilla; entonces tenía quince años, 1065 184 | Siga -dijo don Blas fríamente.~ ~ 1066 2 | pondrá a los españoles del siglo XIX por delante de todos 1067 4 | arrodillaron en torno a su silla; lo miraron: en sus ojos 1068 49 | hablando sola con Sancha. Es simpática, te hace reír, mientras 1069 166 | ante su jefe. El otro venía simplemente a notificar a Sancha que 1070 4 | había devoción. Tenía su siniestra mirada clavada en un hombre 1071 72 | Ya no sirvo en su casa. Hace dieciocho 1072 96 | antes que en ningún otro sitio. Vengo de Granada; doña 1073 60 | posada del pueblo de La Zuia, situado en las montañas a legua 1074 45 | gradas del altar; su cabeza sobresalía de todos los que lo rodeaban. 1075 140 | sé prudente, pues yo no sobreviviría.~ ~ 1076 5 | las primeras clases de la sociedad y yo no lo conozco! ¡Éste 1077 182 | buscando. Si usted no me socorre, me matan ante sus propios 1078 142 | esbirros en la Puerta del Sol. Esconda a dan Fernando, 1079 29 | De sesenta y nueve solamente.~ ~ 1080 148 | lo pararon en una calle solitaria que bordea el cementerio; 1081 122 | nadie más que a ti. Ni un solo minuto de la abominable 1082 45 | velas cuya luz cortaba las sombras de la iglesia como un camino 1083 44 | rodeaban la iglesia, tan sombría, de Santo Domingo. Apenas 1084 105 | perfecta que tantas veces había soñado en Mallorca pensando en 1085 31 | quiere hacerse el bondadoso y sonríe a cada paso y sin venir 1086 50 | de un momento, don Blas sonrió.~ ~ 1087 15 | guerrilla -dijo don Blas con una sonrisa amarga -. ¡A la cárcel e 1088 168 | sangre. Don Blas pareció muy sorprendido y me ha mandado aquí. Vamos.~ ~ 1089 195 | penden de un hilo. Don Blas sospecha. Mañana por la mañana va 1090 52 | mi ama -contestó Sancha, sosteniendo la mirada fija en él.~ ~ 1091 101 | inquisición. Mientras Zanga subía la escalera, don Fernando 1092 45 | al pueblo cuando la joven subió a una carroza que esperaba 1093 171 | extrañó que la hicieran subir al segundo piso, al aposento 1094 125 | le contó la inspiración súbita que le había venido aquella 1095 2 | Durante aquella guerra sublime contra Napoleón que, en 1096 103 | indias, drapeadas hasta el suelo.~ ~ 1097 107 | merced en la inocencia de su sueño, le dio miedo. Este singular 1098 150 | vuelta al arca; así estoy sufriendo terriblemente.~ ~ 1099 55 | doscientos sesenta en les pisos superiores.~ ~ 1100 74 | me arrojé a sus pies suplicándole que me dijera por qué me 1101 139 | cerrar la puerta. En vano le suplicó don Fernando que huyera 1102 194 | Ya muy avanzada la noche, suspendió el interrogatorio para reanudarlo 1103 23 | de la revolución -añadió suspirando - le habría cortado las 1104 | suya 1105 | suyos 1106 | tantos 1107 101 | apresurado a bajar sobre él la tapa del arca. Por si acaso, 1108 50 | fue Sancha, ocupada en sus tareas corno de costumbre. Su primera 1109 198 | se arrodilló junto a la teja de las religiosas. Pasado 1110 119 | brazos. Don Fernando estaba temblando; Inés lo notó muy bien y 1111 199 | de usted; pero doña Inés teme que en su casamiento hubo 1112 33 | Don Jaime seguía temiendo alguna jugarreta.~ ~ 1113 132 | doña Inés le contaba los temores de Sancha y la historia 1114 91 | tirarse por la ventana. Tenga cuidado -dijo Sancha, volviendo 1115 39 | noche. Doña Inés y su padre tenían que procurar llegar a Gibraltar 1116 20 | el anciano repetía por tercera o cuarta vez las razones 1117 75 | establecido allí y habían terminado recientemente su iglesia. 1118 150 | arca; así estoy sufriendo terriblemente.~ ~ 1119 193 | tribunal, olvidó hacer que el testigo prestara juramento. Por 1120 1 | Granada y el gobernador tiemblan ante él.~ ~ 1121 95 | La tiendo de Sancha estaba cerrada; 1122 129 | Estaba abrumándola con tiernísimas caricias, cuando se fijó 1123 185 | convento de los Jerónimos es tío mío; si puedo llegar a su 1124 91 | de usted, así tuviera que tirarse por la ventana. Tenga cuidado - 1125 48 | vivido en casa de don Jaime a título de doncella de su hija, 1126 32 | policía le hizo leer sus títulos, su partida de bautismo 1127 24 | pequeño rosario que había tocado el manto de la madona del 1128 4 | Al pasar por una iglesia, tocaron a misa; más que apearse, 1129 107 | verla, su semblante había tomado una impronta de fría dignidad 1130 | tomar 1131 61 | viajero? Por su atuendo, se le tomaría por un catalán. Su pasaporte, 1132 31 | casa del cura del pueblo y tomó sus disposiciones como si 1133 168 | nuestro jefe, que no es tonto -añadió el esbirro -, dijo 1134 197 | apuntar el alba y oír el toque del Ángelus, doña Inés despenó 1135 24 | se fijó en el busto, bien torneado, aunque un poco opulento, 1136 153 | después andar; le costó algún trabajo escalar el muro del cementerio 1137 87 | bonitos, cosas inglesas que me traen los contrabandistas de las 1138 173 | Nos habrá traicionado? -se decía Sancha -. ¿Habrá 1139 193 | otra vez el arca que había traído poco antes del palacio de 1140 161 | palacio de la inquisición trajiste el arca a mi casa.~ ~ 1141 155 | aprovechar la noche a todo trance para llevarse el arca caída 1142 107 | acostó, y en seguida la tranquilidad de su respiración hizo comprender 1143 174 | Sancha miró a doña Inés para tranquilizarla; no vio en sus ojos más 1144 154 | le dijo riendo, cuando se tranquilizó a este respecto -que nos 1145 151 | avanzada hora, no estaba muy tranquilo contra la pared del cementerio, 1146 101 | Fernando entró en Granada transportado en un arca; estaba a punto 1147 55 | Treinta y dos en los calabozos, 1148 111 | desdichado! -dijo con una voz trémula y casi inaudible.~ ~ 1149 193 | don Blas, que estaba en su tribunal, olvidó hacer que el testigo 1150 80 | amaba! Ni siquiera está triste, y yo...~ ~ 1151 152 | tierra recién removida de una tumba. Pensó en el peligro que 1152 187 | pobre voluntario realista. Tuve miedo, lo confieso; mandé 1153 91 | Huiría de usted, así tuviera que tirarse por la ventana. 1154 | tuyo 1155 148 | La última vez lo pararon en una calle 1156 56 | Inés -, y me separo de la única amiga que tengo en el mundo.~ ~ 1157 105 | en la persistencia y la uniformidad de la desgracia había llegado 1158 158 | único hombre que podían utilizar. Hablando de él estaban, 1159 142 | Blas encontrará el arca vacía. ¿Qué podremos meter en 1160 30 | me ha dirigido cae en el vacío.~ ~ 1161 3 | En otro tiempo le habían valido una especie de fama de ingenioso 1162 138 | hará un registro en mi casa valiéndose de una orden arrancada con 1163 88 | tienes un amante entre los valientes de los montes de las Alpujarras. 1164 192 | mío! -pensó Sancha -, lo van a hacer prestar juramento 1165 196 | que me dejes ahora mismo. Vas a bajar al patio grande 1166 44 | Apenas en pleno mediodía se ve para andar por ella. Pero 1167 49 | que se vaya, que yo no la vea más.~ ~ 1168 183 | Ah, vean esta sangre en mi mano - 1169 85 | de mí haber olvidado a un vecino tan bueno. Doña Inés palideció 1170 1 | Cuando lo veían llegar, los vecinos entraban precipitadamente 1171 1 | legua de Granada. Cuando lo veían llegar, los vecinos entraban 1172 105 | que había dado en su vida veinte pruebas del más audaz arrojo. 1173 149 | la discreción de Zanga». Vencido por el dolor, le dijo en 1174 30 | Tengo en Granada dos años vencidos de esa real merced, que 1175 41 | Podrían vender la casa y la huerta.~ ~ 1176 142 | partes a Zanga para que venga a llevarse el arca con don 1177 96 | que en ningún otro sitio. Vengo de Granada; doña Inés, que 1178 125 | inspiración súbita que le había venido aquella mañana al ver el 1179 31 | sonríe a cada paso y sin venir a cuento.~ ~ 1180 64 | El artesano le indicó las ventanas del aposento de doña Inés. 1181 96 | mercancías. Don Blas no verá esta arca que está llena 1182 159 | contrabando. ¡Qué pérdida para mí! Verás lo que va a ocurrir: don 1183 193 | Fuera por prudencia o por verdadera turbación, su relato resultó 1184 106 | gente meridional, me daría vergüenza confesarlo: don Fernando 1185 9 | agravó más aún, porque, al verle de cerca, observó que don 1186 146 | encuentras algún medio para vernos, házmelo saber por Sancha; 1187 88 | Alpujarras. Nunca más volveré a verte. Toma, llévate este reloj 1188 122 | santo crucifijo que aquí ves, junto a mi cama, ya no 1189 125 | a su mujer para el paseo vespertino.~ ~ 1190 102 | dormitorio de Inés. Vio vestidos de mujer y reconoció junto 1191 143 | contaron la historia de sus vidas desde hacía dos años.~ ~ 1192 21 | Dios y somos cristianos viejos -continuó éste -; mi raza 1193 159 | Ya sé lo que vienes a contarme. Abandonaste 1194 96 | contrabando, y si por desgracia la viera doña Inés encontraría una 1195 70 | Sancha entró sin que la vieran. Fernando cerró la puerta.~ ~ 1196 198 | había puesto a su mujer vieron abrirse la reja. Doña Inés 1197 3 | Cuando volvió Fernando VII, lo mandaron a las galeras 1198 142 | toda la población está en vilo y don Blas muy ocupado. 1199 167 | animó a probar un excelente vino Rancio (sic). Quería hacerle 1200 102 | Una vez, después de una violenta disputa, Inés lo llevó a 1201 191 | Zanga, violentamente sacudido por don Blas, lo 1202 116 | brillaba el resplandor de la virtud más pura.~ ~ 1203 61 | Mallorca, estaba, en efecto, visado en Barcelona, donde había 1204 30 | dijo don Blas, serenándose visiblemente -; llevo mucho tiempo buscándolo. 1205 110 | ante el crucifijo era una visión. Permaneció inmóvil y erguida 1206 31 | a faltar a la cita. Era viudo y vivía sólo con su hija 1207 79 | tiene aquellos momentos de vivacidad y locura, como decía el 1208 18 | puerta del comedor levantó vivamente la carabina. La apoyó contra 1209 12 | De qué vive?~ ~ 1210 125 | Las horas volaban. Anochecía. Fernando le 1211 165 | negro» perseguido por los voluntarios realistas.~ ~ 1212 120 | los pensamientos de amor y voluptuosidad y se atuvo estrictamente 1213 91 | Tenga cuidado -dijo Sancha, volviendo hacia don Fernando -; por 1214 149 | el arca por miedo a que volviera don Blas, la había cargada 1215 142 | ilusiones: ¡si don Blas vuelve antes que yo, morimos todos!~ ~ 1216 | vuestra 1217 2 | los españoles del siglo XIX por delante de todos los