Str.

 1     8|       a diario al caballero de Sénécé, sobrino del duque de Saint
 2     9|    Felipe de Orléans, el joven Sénécé gozaba en Francia del más
 3    11|      por una pasión verdadera. Sénécé también la había amado,
 4    12|                                Sénécé no comprendía en absoluto
 5    12|     piedad ardiente y sincera. Sénécé no le había hecho olvidar
 6    13|      razón muy poco novelesca. Sénécé no tenía más que un confidente,
 7    14|   Campobasso, muy diferente de Sénécé, no estaba impresionada
 8    16|    mucho tiempo después de que Sénécé se hubiera marchado. Por
 9    16|        no podía vivir lejos de Sénécé.~ ~
10    17|        los hombres del tipo de Sénécé y el resto de la nación.~ ~
11    19|      vez primera, y al lado de Sénécé, la Campobasso había perdido
12    19|  severo y sincero, una vez que Sénécé hubo vencido la religión,
13    20|        dijo un día que no sólo Sénécé iba más a menudo de lo normal
14    23|        de oro macizo, el joven Sénécé acababa de instalar su elegante
15    24|     vida y de las apariencias. Sénécé hacía llegar de allí regularmente,
16    24|    embarazo en la facciones de Sénécé. Los bellos cabellos rubios
17    27|        atractivo encantador de Sénécé, quien, si ésta no le hacía
18    27|       romana, divertía mucho a Sénécé: encontraba en ella profundidad
19    29|                                Sénécé, creyendo ver algo de calma
20    31|       Pocos instantes después, Sénécé la miraba con asombro: lágrimas
21    35|        no estaba acostumbrado. Sénécé recordó más tarde de que
22    36|                                Sénécé, a quien la reconciliación
23    38|      mujer se aburre, -se dijo Sénécé, apresurándose a obedecer -,
24    41|        hago que me presenten a Sénécé en público, si puede venir
25    43|        no dudaba de que pronto Sénécé estaría a las mil maravillas
26    43|     Aunque hacía dos meses que Sénécé le hacía poco caso, habría
27    43|   prelado, que no comprendía a Sénécé, lo creía ambicioso.~ ~
28    44|        promesa de no recibir a Sénécé aquel día. Esta promesa
29    50|       oyó anunciar al señor de Sénécé! Habían convenido, al comienzo
30    51|                                Sénécé la saludó con el respeto
31    52|        placeres que el amor de Sénécé le había proporcionado no
32    53|              Al día siguiente, Sénécé volvió a pasar y vio el
33    56|    ahora gozará la Orsini!...» Sénécé, comprendiendo mal, como
34    56| resultado al que creía llegar, Sénécé se puso a hablar de razones.
35    59|      no está a salvo? -replicó Sénécé, a su vez verdaderamente
36    64|        el calor era agobiante, Sénécé fue tomar el aire al Corso
37    65|  cochero tiene enemigos! -dijo Sénécé, riéndose.~ ~
38    66|   Corso por otra calle», pensó Sénécé. «¡Bah! Esos paletos no
39    67|      Un monje abrió la puerta; Sénécé se introdujo en la iglesia;
40    67|       Impíos!», dijo el monje. Sénécé le dio una moneda de oro. «
41    71|      Algún príncipe? -preguntó Sénécé.~ ~
42    73|                                Sénécé se acercó, vio unos escudos
43    73| poderoso señor Jean Norbert de Sénécé, caballero, muerto en Roma.»~ ~«
44    73|        el primer hombre, pensó Sénécé, que ha tenido el honor
45    77|           Una vez en la calle, Sénécé, que tenía una pistola en
46    81|       jardín, dejaron muerto a Sénécé junto a su ayudante de cámara;
Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (VA2) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2009. Content in this page is licensed under a Creative Commons License