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 1     2|      detalles de los amores de una princesa romana con un francés. Sucedió
 2     3|             la condesa Orsini y la princesa Campobasso, se repartían
 3     9|          misma. Nada más verlo, la princesa de Campobasso lo había distinguido.~ ~
 4    13|         ser tierno y atento con la princesa; de vez en cuando, creía
 5    20|                                 La princesa estimaba a monseñor Ferraterra,
 6    23|                        Frente a la princesa y casi a sus pies, sobre
 7    23|            su elegante persona. La princesa lo miraba, y desde que él
 8    24|       bellos cabellos rubios de la princesa estaban algo desordenados;
 9    27|                               A la princesa le costaba privarse del
10    29|            calma en los ojos de la princesa, pensaba cómo evitar una
11    30|          silencio, la mirada de la princesa no se había apartado de
12    31|        rostro! ¡Ah! ¡Vil, vil, vil princesa...! Hay que acabar con esto.»~ ~
13    35|          cubrió las mejillas de la princesa, que se pusieron escarlatas. «
14    35|           molesto al caballero. La princesa se levantó por fin repitiendo
15    37|        Dejadme, caballero -dijo la princesa, interrumpiéndole - ; no
16    39|                                 La princesa le había seguido con la
17    43|          buena fe los amores de la princesa, pero tras esa velada ya
18    43|          si no lo estaba ya.~ ~«La princesa devota, -pensó -, me sería
19    43|      porvenir delicioso; veía a la princesa arrojándose a las rodillas
20    43|              Una vez convertida la princesa, haría llegar al Papa pruebas
21    43| bruscamente de papel respecto a la princesa. Aunque hacía dos meses
22    44|       largo el diálogo de la joven princesa, loca de amor y celos, con
23    44|            había costado poco a la princesa; se creía piadosa y, de
24    53|           planta baja en el que la princesa solía recibirlo.~ ~
25    54|        aparecer por aquí! -dijo la princesa.~ ~
26    57|                    Al principio la princesa no lo comprendió. Cuando
27    62|            que no correré -dijo la princesa con aire resuelto y que
28    63|                                 La princesa envió a buscar a Ferraterra. «
29    82|               Dos años después, la princesa Campobasso era venerada
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