SCENA
II.
Antifilo,
Spagnolo.
Antifilo.
(Giá son stato a
Posilipo con molti amici, e con gridi e rumori abbiam gridato:
«turchi! turchi!»; e s'è posto in bisbiglio tutto
il luogo, com'è solito farsi tutta l'estate: stimo che Giacoco
sará tornato, ché tutti son fuggiti. Giá vedo
l'apparato che s'ordina; cercherò alcuni che turbino questa
festa e conduchino il pedante al Cerriglio).
Spagnolo.
¡Oh cuanto mejor
querria llegar á una venta adonde pudiese descansar esta
noche, que estoy tan cansado que no puedo más menearme! Pobre
pasajero, que de la guerra de Flandes ya que me debían veinte
pagas, por no poder ser pagado, nos havemos alborotado y hecho los
bandoleros, y viniendo á Napoles por tan largo viaje sin un
maravedís, me he visto mil veces muerto de hambre, muchas
veces desvalijado, y por tantas desdichas hay más de veinte
dias que no como un bocado de pan ni un trago de vino, que no puedo
tenerme en pié.
Antifilo.
(O come costui viene a
proposito! svaligiato e morto di fame e prosontuoso. Basterá
questo solo a disturbar tutto il convito e far manifesto l'inganno).
Spagnolo.
Oh Dios, cuando será
V. M. servida volverme á mi tierra, que volvieria á mis
manadas de ovejas y carneros para hartarme de queso y lache y de
mucha fruta; partime de allá para hacerme caballero, y vine á
estas partes del diablo, que nunca me veo harto de pan.
Antifilo.
Compañero, che vai
cercando cosí a notte per qua?
Spagnolo.
Una venta adonde pudiese
comer, dormir y descansarme.
Antifilo.
Mira esta venta, aquí
está un ventero muy rico, y da las cosas muy barato, y están
esperando unas putas y alcahuetos; séntate y coma que son
medrosos, y con una cuchillada comerás sin pagar nada.
Spagnolo.
Doy
muchas gracias á V. M. por el aviso; y entraré.
Antifilo.
Entraos allá, y
haceis dar bien de comer.
Spagnolo.
Oh Dios, me pudiese hallar
un poco de pan, vino y carne para comer esta noche, que en la guerra
he estado pereciendo de hambre.
|