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Derechos del Niño IntraText CT - Texto |
Los Capítulos Generales de 1966 y 1976 pedían a los Hermanos que trabajaran en la promoción de la Justicia y la Paz (Regla, art. 7, 14 que invitan a los Hermanos a comprometerse decididamente, por medio del servicio educativo, a promover la justicia y la dignidad humana). Esta preocupación anima también la actividad de los Hermanos cuando ésta se dirige a un ambiente social más favorecido. Estos dos Capítulos también sensibilizan a los Hermanos hacia las situaciones de injusticia en las que los pobres son a menudo víctimas. Así, en el art. 40c se puede leer que «los Hermanos preparan a sus alumnos a crear relaciones más justas entre los pueblos. Los estimulan a comprometerse de modo efectivo en la acción en favor de la justicia y la paz». Durante el último Capítulo General, el año 2000, el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas hizo del tema de los Derechos del Niño un eje de trabajo y de reflexión, inscrito como prioridad y propuesto al conjunto de los Distritos. Un documento titulado «Asociados para responder a los desafíos del siglo XXI» vuelve a tomar esas pistas de trabajo y da orientaciones. En el párrafo titulado «Urgencias educativas», se encuentran cierto número de propuestas relativas a los Derechos del Niño:
1. los Hermanos y los Colaboradores tienen que ser más conscientes del contenido de la Convención de la ONU de 1989 sobre los Derechos del Niño;
2. la puesta en práctica tiene que adaptarse a las situaciones locales;
3. la misión educativa lasaliana debe orientarse hacia los niños cuyos derechos no están protegidos;
4. la respuesta de los Hermanos y Colaboradores a las exigencias de la Convención debe hacerse en una perspectiva evangélica.
Con el fin de dar a estas orientaciones un contenido preciso, el documento propone que «los Derechos del Niño sean considerados como un aspecto importante del compromiso de la misión educativa lasaliana durante los siete próximos años... Cada Distrito, Subdistrito o Delegación... incluirá este tema en su plan de acción. Para esto, nombrará al menos a un Hermano o a un Colaborador para que le ayude a:
- Cooperar con las organizaciones locales que trabajan para la promoción de los Derechos del Niño.
- Constatar las violaciones de los Derechos del Niño que se dan en la zona.
- Alertar a las autoridades locales cuando los Derechos del Niño son violados.
- Velar por el conocimiento y la aplicación de los Derechos del Niño en nuestras escuelas y universidades.
- Mantener contacto con el Secretariado para la Misión Educativa»6.
Los Derechos del Niño representan una excelente puerta de entrada para sensibilizar a los miembros de nuestras comunidades educativas al proyecto educativo lasaliano, y más allá, a nuestro proyecto evangélico. En efecto, ¿qué representan los Derechos del Niño y de qué hablan? Leyendo la primera parte de ese texto, vemos aparecer con mayor o menor precisión posibles situaciones de violación de los Derechos del Niño, tales como la ausencia de estado civil, separación de los padres contra su voluntad, privación del ambiente de familia, tráfico y venta de niños, ausencia de libertad de expresión, malos tratos, explotaciones de toda clase, entre ellas la explotación y violencia sexuales, esclavitud, torturas, ausencia de cuidados médicos. Los Derechos del Niño, tal como se han definido en la Convención de las Naciones Unidas, representan pues la suma de los sufrimientos y de la falta de atención hacia los niños, sea cual sea la forma de cultura y el nivel de desarrollo económico y social. Más allá de todo eso, se trata de percibir en esta Convención el rostro de millones de niños que en todas las partes del mundo sufren de miles de formas y se encuentran continuamente en la imposibilidad de actuar. Esta atención a los pobres que repercute a través de la exigencia de promoción de los Derechos del Niño debería atraer a cada miembro de nuestras comunidades educativas (educadores, empleados, alumnos, padres) hacia el Proyecto Educativo Lasaliano. La experiencia muestra que en nuestros centros, muchos maestros (por no hablar más que de ellos) ignoran el Proyecto Educativo Lasaliano, y conocen muy pocas cosas de la vida del Fundador y de su espiritualidad. ¿Cómo poder vivir en esas condiciones esta espiritualidad lasaliana y el compromiso al servicio educativo de los pobres? Los Derechos del Niño representan un discurso suficientemente abierto para que pueda ser comprendido por la mayor parte, en condiciones excelentes de recepción. Evocando al hombre - al Niño - y sus angustias y, dibujando los contornos de un mundo más justo y más respetuoso de la dignidad humana, hablando de igualdad, protección, bienestar, salud, seguridad, inviolabilidad de la persona humana, solidaridad, cooperación, responsabilidad y desarrollo integral del Niño, los Derechos del Niño indicarán el camino que los une con el Proyecto Educativo Lasaliano. En efecto, ¡Cuántos valores comunes entre los Derechos del Niño y la espiritualidad lasaliana!: ¡Cuántos lazos de unión con el anuncio de la Palabra! Sensibilizar nuestras comunidades educativas a los Derechos del Niño es volver a repetir por medio de los valores y del sentido un acto de fe cristiana, sin crear ningún tipo de presión entre los miembros de nuestras comunidades. Desde ese punto de vista, la campaña de sensibilización hacia los Derechos del Niño podría constituir una oportunidad real para volver a explicar el significado del compromiso lasaliano al servicio de los más pobres.