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Charles Perrault La Cenicienta Concordancias (Hapax Legomena) |
Pár.
1 52 | hizo levantarse y les dijo, abrazándolas, que las perdonaba de todo 2 7 | en cambio, me pondré mi abrigo con flores de oro y mi prendedor 3 37 | puerta; Cenicienta fue a abrir.~ ~ 4 33 | violines dejaron de tocar, tan absortos estaban todos contemplando 5 44 | diciéndole cosas agradables; nada aburrida estaba la joven damisela 6 39 | hermanas -, no te habrías aburrido; asistió la más bella princesa, 7 54 | placer de admirarla no se acaba jamás;~ pero la bondad, 8 33 | a quien le avisaron que acababa de llegar una gran princesa 9 38 | ojos y estirándose como si acabara de despertar; sin embargo 10 8 | arreglarles el peinado, lo que aceptaron. Mientras las peinaba, ellas 11 50 | sentarse a Cenicienta y acercando la zapatilla a su piececito, 12 8 | buen gusto. Cenicienta las aconsejó lo mejor posible, y se ofreció 13 22 | Cenicienta fue en el acto a coger el mejor que encontró 14 22 | a su madrina, sin poder adivinar cómo este zapallo podría 15 35 | que fue un motivo más de admiración.~ ~ 16 54 | la belleza,~ el placer de admirarla no se acaba jamás;~ pero 17 32 | antes de la medianoche, advirtiéndole que si se quedaba en el 18 54 | peinadas~ os vale, en el afán de ganar corazones~ que 19 44 | lado y diciéndole cosas agradables; nada aburrida estaba la 20 4 | La pobre muchacha aguantaba todo con paciencia, y no 21 34 | Ah, qué hermosa es!~ ~ 22 47 | con la persona cuyo pie se ajustara a la zapatilla.~ ~ 23 44 | la siguió, pero no pudo alcanzarla; ella había dejado caer 24 55 | mucha inteligencia,~ coraje, alcurnia, buen sentido~ y otros talentos 25 46 | que tenía más aspecto de aldeana que de señorita.~ ~ 26 40 | Cenicienta estaba radiante de alegría. Les preguntó el nombre 27 43 | esperaba esta negativa, y se alegró, pues se habría sentido 28 | algún 29 1 | nupcias con una mujer, la más altanera y orgullosa que jamás se 30 3 | hijas; dormía en lo más alto de la casa, en una buhardilla, 31 41 | Javotte, prestadme el vestido amarillo que usáis todos los días.~ ~ 32 25 | razón, - dijo su madrina -, anda a ver.~ ~ 33 4 | hermosa que sus hermanas que andaban tan ricamente vestidas.~ ~ 34 54 | Bellas, ya lo sabéis: más que andar bien peinadas~ os vale, 35 14 | Su madrina, que la vio anegada en lágrimas, le preguntó 36 51 | deslumbrantes aún que los anteriores.~ ~ 37 3 | de la joven, que hacían aparecer todavía más odiables a sus 38 37 | Apenas hubo llegado, fue a buscar 39 29 | al baile, ¿no estás bien aperada?~ ~ 40 4 | que le había merecido el apodo de Culocenizón. La menor, 41 13 | cordones rompieron a fuerza de apretarlos para que el talle se les 42 8 | expertas se encargaron de armar los peinados de dos pisos 43 12 | que Cenicienta les habría arreglado mal los cabellos, pero ella 44 8 | se ofreció incluso para arreglarles el peinado, lo que aceptaron. 45 52 | habían visto en el baile. Se arrojaron a sus pies para pedirle 46 36 | una gran reverenda a los asistentes y se fue a toda prisa.~ ~ 47 39 | no te habrías aburrido; asistió la más bella princesa, la 48 51 | Grande fue el asombro de las dos hermanas, pero 49 46 | mal vestida que tenía más aspecto de aldeana que de señorita.~ ~ 50 35 | las damas observaban con atención su peinado y sus vestidos, 51 50 | zapatilla, habiendo mirado atentamente a Cenicienta y encontrándola 52 4 | todo con paciencia, y no se atrevía a quejarse ante su padre, 53 23 | varita, y la rata quedaba automáticamente transformada en un brioso 54 55 | nada ha de sacar~ en su avance por las rutas del destino~ 55 33 | hijo del rey, a quien le avisaron que acababa de llegar una 56 35 | la condujo al salón para bailar con ella. Bailó con tanta 57 35 | salón para bailar con ella. Bailó con tanta gracia que fue 58 27 | Baja al jardín, encontrarás seis 59 33 | recibirla; le dio la mano al bajar del carruaje y la llevó 60 | bajo 61 26 | eligió uno por su imponente barba, y habiéndolo tocado quedó 62 22 | zapallo se convirtió en un bello carruaje todo dorado.~ ~ 63 26 | cochero gordo con un precioso bigote. En seguida, ella le dijo:~ ~ 64 3 | Junto con realizarse la boda, la madrasta dio libre curso 65 51 | cuando Cenicienta sacó de su bolsillo la otra zapatilla y se la 66 47 | zapatillas de cristal, la más bonita del mundo; que el hijo del 67 38 | tardado en volver! -les dijo bostezando, frotándose los ojos y estirándose 68 7 | de oro y mi prendedor de brillantes, que no pasarán desapercibidos.~ ~ 69 23 | automáticamente transformada en un brioso caballo; lo que hizo un 70 3 | alto de la casa, en una buhardilla, sobre una mísera pallasa, 71 10 | Ay, señoritas, os estáis burlando, eso no es cosa para mí.~ ~ 72 50 | hermanas se pusieron a reír y a burlarse de ella. El gentilhombre 73 37 | Apenas hubo llegado, fue a buscar a su madrina y después de 74 23 | transformada en un brioso caballo; lo que hizo un tiro de 75 12 | habría arreglado mal los cabellos, pero ella era buena y las 76 | cada 77 45 | igual a la que se le había caído.~ ~ 78 49 | Puedo probar si a mí me calza?~ ~ 79 3 | con parquet, donde tenían camas a la última moda y espejos 80 31 | al momento sus ropas se cambiaron en magníficos vestidos de 81 7 | falda sencilla; pero en cambio, me pondré mi abrigo con 82 44 | que oyó tocar la primera campanada de medianoche cuando creía 83 3 | dio libre curso a su mal carácter; no pudo soportar las cualidades 84 47 | son de trompetas que se casaría con la persona cuyo pie 85 53 | y pocos días después se casaron. Cenicienta, que era tan 86 22 | y dejándole solamente la cáscara, lo tocó con su varita mágica 87 4 | chimenea, sentándose sobre las cenizas, lo que le había merecido 88 | cerca 89 33 | gran silencio: el baile cesó y los violines dejaron de 90 36 | mucho, pues no la conocían. Charlando así estaban, cuando Cenicienta 91 4 | instalaba en el rincón de la chimenea, sentándose sobre las cenizas, 92 55 | talentos parecidos,~ ~ Que el cielo da con indulgencia;~ pero 93 4 | ropas, no dejaba de ser cien veces más hermosa que sus 94 22 | Cenicienta fue en el acto a coger el mejor que encontró y 95 35 | confeccionarlos. El hijo del rey la colocó en el sitio de honor y en 96 23 | seis caballos de un hermoso color gris ratón. Como no encontraba 97 5 | tenían mucho nombre en la comarca. Helas aquí muy satisfechas 98 33 | salón donde estaban los comensales. Entonces se hizo un gran 99 13 | pasaron cerca de dos días sin comer. Más de doce cordones rompieron 100 36 | les hizo mil atenciones; compartió con ellas los limones y 101 4 | su mujer lo dominaba por completo. Cuando terminaba sus quehaceres, 102 8 | peinados de dos pisos y se compraron lunares postizos. Llamaron 103 54 | corazones~ que como virtudes os concedan las hadas~ bondad y gentileza, 104 54 | que a Cenicienta el hada concedió~ a través de enseñanzas 105 53 | Fue conducida ante el joven príncipe, 106 35 | de honor y en seguida la condujo al salón para bailar con 107 35 | manos tan diestras para confeccionarlos. El hijo del rey la colocó 108 40 | que el hijo del rey no se conformaba y que daría todo en el mundo 109 43 | habría sentido bastante confundida si su hermana hubiese querido 110 33 | desconocida. Sólo se oía un confuso rumor:~ ~ 111 36 | sorprendió mucho, pues no la conocían. Charlando así estaban, 112 44 | El hijo del rey estuvo constantemente a su lado y diciéndole cosas 113 37 | pedido. Cuando le estaba contando a su madrina todo lo que 114 33 | tan absortos estaban todos contemplando la gran belleza de esta 115 47 | había recogido dedicándose a contemplarla durante todo el resto del 116 13 | Tan contentas estaban que pasaron cerca 117 40 | nombre de esta princesa; pero contestaron que nadie la conocía, que 118 55 | moraleja~ ~Sin duda es de gran conveniencia~ nacer con mucha inteligencia,~ 119 26 | habiéndolo tocado quedó convertido en un cochero gordo con 120 32 | más, su carroza volvería a convertirse en zapallo, sus caballos 121 22 | instantáneamente el zapallo se convirtió en un bello carruaje todo 122 55 | con mucha inteligencia,~ coraje, alcurnia, buen sentido~ 123 52 | que las perdonaba de todo corazón y les rogó que siempre la 124 54 | vale, en el afán de ganar corazones~ que como virtudes os concedan 125 13 | días sin comer. Más de doce cordones rompieron a fuerza de apretarlos 126 44 | once. Se levantó y salió corriendo, ligera como una gacela. 127 33 | princesa que nadie conocía, corrió a recibirla; le dio la mano 128 44 | constantemente a su lado y diciéndole cosas agradables; nada aburrida 129 44 | campanada de medianoche cuando creía que no eran ni las once. 130 3 | carácter; no pudo soportar las cualidades de la joven, que hacían 131 20 | La llevó a su cuarto y le dijo:~ ~ 132 54 | llegó~ (Según dice este cuento con sus moralizaciones).~ ~ 133 3 | en que podían mirarse de cuerpo entero.~ ~ 134 44 | príncipe recogió con todo cuidado.~ ~ 135 48 | posible para que su pie cupiera en la zapatilla, pero no 136 3 | boda, la madrasta dio libre curso a su mal carácter; no pudo 137 47 | se casaría con la persona cuyo pie se ajustara a la zapatilla.~ ~ 138 55 | parecidos,~ ~ Que el cielo da con indulgencia;~ pero con 139 23 | a cada rata que salía le daba un golpe con la varita, 140 47 | si había ido la hermosa dama. Dijeron que sí, pero que 141 35 | bella y graciosa. Todas las damas observaban con atención 142 44 | aburrida estaba la joven damisela y olvidó la recomendación 143 40 | rey no se conformaba y que daría todo en el mundo por saber 144 37 | su madrina y después de darle las gracias, le dijo que 145 8 | Mientras las peinaba, ellas le decían:~ ~ 146 35 | no dejaba de mirarla y de decir por lo bajo a la reina que 147 47 | del rey la había recogido dedicándose a contemplarla durante todo 148 22 | baile. Su madrina lo vació y dejándole solamente la cáscara, lo 149 33 | baile cesó y los violines dejaron de tocar, tan absortos estaban 150 13 | más fino, y se lo pasaban delante del espejo.~ ~ 151 23 | En seguida miró dentro de la ratonera donde encontró 152 7 | brillantes, que no pasarán desapercibidos.~ ~ 153 33 | la gran belleza de esta desconocida. Sólo se oía un confuso 154 37 | las gracias, le dijo que desearía mucho ir al baile al día 155 51 | Cenicienta, los volvió más deslumbrantes aún que los anteriores.~ ~ 156 38 | estirándose como si acabara de despertar; sin embargo no había tenido 157 55 | destino~ quien, para hacerlos destacar,~ no tenga una madrina o 158 55 | avance por las rutas del destino~ quien, para hacerlos destacar,~ 159 27 | encontrarás seis lagartos detrás de la regadera; tráemelos.~ ~ 160 54 | ser reina llegó~ (Según dice este cuento con sus moralizaciones).~ ~ 161 44 | constantemente a su lado y diciéndole cosas agradables; nada aburrida 162 35 | igualmente bellas y manos tan diestras para confeccionarlos. El 163 41 | Era entonces muy hermosa? Dios mío, felices vosotras, ¿ 164 5 | invitó a todas las personas distinguidas; nuestras dos señoritas 165 47 | esta vez también se habían divertido y si había ido la hermosa 166 4 | reprendiera pues su mujer lo dominaba por completo. Cuando terminaba 167 54 | gentileza, los más preciados dones.~ ~ 168 22 | en un bello carruaje todo dorado.~ ~ 169 3 | las señoritas sus hijas; dormía en lo más alto de la casa, 170 38 | no había tenido ganas de dormir desde que se separaron.~ ~ 171 47 | enamorado de la bella personita dueña de la zapatilla. Y era verdad, 172 2 | tenía una hija, pero de una dulzura y bondad sin par; lo había 173 48 | princesas, en seguida a las duquesas, y a toda la corte, pero 174 47 | dedicándose a contemplarla durante todo el resto del baile, 175 | e 176 5 | satisfechas y preocupadas de elegir los trajes y peinados que 177 26 | ratones gordos. El hada eligió uno por su imponente barba, 178 | ellos 179 48 | Empezaron probándola a las princesas, 180 47 | que sin duda estaba muy enamorado de la bella personita dueña 181 50 | a su piececito, vio que encajaba sin esfuerzo y que era hecha 182 8 | Manos expertas se encargaron de armar los peinados de 183 23 | color gris ratón. Como no encontraba con qué hacer un cochero:~ ~ 184 50 | atentamente a Cenicienta y encontrándola muy linda, dijo que era 185 27 | Baja al jardín, encontrarás seis lagartos detrás de 186 54 | hada concedió~ a través de enseñanzas y lecciones~ ~ tanto que 187 3 | podían mirarse de cuerpo entero.~ ~ 188 11 | vieran a un Culocenizón entrar al baile.~ ~ 189 | eran 190 47 | sí, pero que había salido escapada al dar las doce, y tan rápidamente 191 50 | piececito, vio que encajaba sin esfuerzo y que era hecha a su medida.~ ~ 192 | eso 193 13 | se lo pasaban delante del espejo.~ ~ 194 3 | camas a la última moda y espejos en que podían mirarse de 195 43 | Cenicienta esperaba esta negativa, y se alegró, 196 10 | Ay, señoritas, os estáis burlando, eso no es cosa 197 | estar 198 29 | tienes para ir al baile, ¿no estás bien aperada?~ ~ 199 1 | Tenía dos hijas por el estilo y que se le parecían en 200 38 | bostezando, frotándose los ojos y estirándose como si acabara de despertar; 201 | esto 202 | estos 203 44 | primera vez. El hijo del rey estuvo constantemente a su lado 204 35 | semejantes, siempre que existieran telas igualmente bellas 205 8 | Manos expertas se encargaron de armar los 206 36 | Trajeron exquisitos manjares que el príncipe 207 7 | dijo la menor, iré con mi falda sencilla; pero en cambio, 208 42 | señorita Javotte -, ¡no faltaba más! Prestarle mi vestido 209 41 | entonces muy hermosa? Dios mío, felices vosotras, ¿no podría verla 210 32 | medianoche. Partió, loca de felicidad.~ ~ 211 14 | Finalmente, llegó el día feliz; partieron y Cenicienta 212 42 | Prestarle mi vestido a tan feo Culocenizón... tendría que 213 30 | con estos vestidos tan feos?~ ~ 214 54 | lecciones~ ~ tanto que al final a ser reina llegó~ (Según 215 14 | Finalmente, llegó el día feliz; partieron 216 13 | el talle se les viera más fino, y se lo pasaban delante 217 7 | me pondré mi abrigo con flores de oro y mi prendedor de 218 3 | la casa: ella era la que fregaba los pisos y la vajilla, 219 38 | volver! -les dijo bostezando, frotándose los ojos y estirándose como 220 13 | doce cordones rompieron a fuerza de apretarlos para que el 221 44 | corriendo, ligera como una gacela. El príncipe la siguió, 222 28 | carruaje, con sus trajes galoneados, sujetándose a él como si 223 54 | os vale, en el afán de ganar corazones~ que como virtudes 224 38 | embargo no había tenido ganas de dormir desde que se separaron.~ ~ 225 23 | rata que salía le daba un golpe con la varita, y la rata 226 37 | baile, las dos hermanas golpearon a su puerta; Cenicienta 227 26 | convertido en un cochero gordo con un precioso bigote. 228 26 | donde había tres ratones gordos. El hada eligió uno por 229 35 | con ella. Bailó con tanta gracia que fue un motivo más de 230 37 | madrina y después de darle las gracias, le dijo que desearía mucho 231 35 | una persona tan bella y graciosa. Todas las damas observaban 232 53 | casó en seguida con dos grandes señores de la corte.~ ~ ~ ~ 233 23 | caballos de un hermoso color gris ratón. Como no encontraba 234 8 | opinión, pues tenía buen gusto. Cenicienta las aconsejó 235 38 | Cómo habéis tardado en volver! -les 236 26 | por su imponente barba, y habiéndolo tocado quedó convertido 237 3 | mientras sus hermanas ocupaban habitaciones con parquet, donde tenían 238 5 | adornos de sus vestidos. No se hablaba más que de la forma en que 239 39 | de las hermanas -, no te habrías aburrido; asistió la más 240 22 | cómo este zapallo podría hacerla ir al baile. Su madrina 241 55 | del destino~ quien, para hacerlos destacar,~ no tenga una 242 35 | bajo a la reina que desde hacía mucho tiempo no veía una 243 3 | cualidades de la joven, que hacían aparecer todavía más odiables 244 54 | virtudes os concedan las hadas~ bondad y gentileza, los 245 19 | dijo su madrina -, yo te haré ir.~ ~ 246 | hay 247 | haya 248 50 | encajaba sin esfuerzo y que era hecha a su medida.~ ~ 249 28 | como si en su vida hubieran hecho otra cosa. El hada dijo 250 5 | mucho nombre en la comarca. Helas aquí muy satisfechas y preocupadas 251 2 | bondad sin par; lo había heredado de su madre que era la mejor 252 43 | bastante confundida si su hermana hubiese querido prestarle 253 23 | tiro de seis caballos de un hermoso color gris ratón. Como no 254 48 | las dos hermanas, las que hicieron todo lo posible para que 255 2 | por su lado, tenía una hija, pero de una dulzura y bondad 256 35 | la colocó en el sitio de honor y en seguida la condujo 257 28 | a él como si en su vida hubieran hecho otra cosa. El hada 258 39 | Si hubieras ido al baile - le dijo una 259 43 | confundida si su hermana hubiese querido prestarle el vestido.~ ~ 260 37 | Apenas hubo llegado, fue a buscar a 261 45 | sino una de sus zapatillas, igual a la que se le había caído.~ ~ 262 35 | siempre que existieran telas igualmente bellas y manos tan diestras 263 26 | El hada eligió uno por su imponente barba, y habiéndolo tocado 264 8 | mejor posible, y se ofreció incluso para arreglarles el peinado, 265 55 | Que el cielo da con indulgencia;~ pero con ellos nada ha 266 52 | malos tratos que le habían infligido. Cenicienta las hizo levantarse 267 6 | terciopelo rojo y mis adornos de Inglaterra.~ ~ 268 4 | terminaba sus quehaceres, se instalaba en el rincón de la chimenea, 269 22 | tocó con su varita mágica e instantáneamente el zapallo se convirtió 270 55 | conveniencia~ nacer con mucha inteligencia,~ coraje, alcurnia, buen 271 48 | y a toda la corte, pero inútilmente. La llevaron donde las dos 272 5 | señoritas también fueron invitadas, pues tenían mucho nombre 273 5 | rey dio un baile al que invitó a todas las personas distinguidas; 274 7 | Yo, dijo la menor, iré con mi falda sencilla; pero 275 5 | más que de la forma en que irían trajeadas.~ ~ 276 50 | de probarla a todas las jóvenes. Hizo sentarse a Cenicienta 277 | Junto 278 50 | muy linda, dijo que era lo justo, y que él tenía orden de 279 14 | madrina, que la vio anegada en lágrimas, le preguntó qué le pasaba.~ ~ 280 54 | a través de enseñanzas y lecciones~ ~ tanto que al final a 281 23 | Le dijo a Cenicienta que levantara un poco la puerta de la 282 52 | infligido. Cenicienta las hizo levantarse y les dijo, abrazándolas, 283 44 | no eran ni las once. Se levantó y salió corriendo, ligera 284 3 | la boda, la madrasta dio libre curso a su mal carácter; 285 44 | levantó y salió corriendo, ligera como una gacela. El príncipe 286 3 | pisos y la vajilla, la que limpiaba los cuartos de la señora 287 50 | Cenicienta y encontrándola muy linda, dijo que era lo justo, 288 4 | tan mala como la mayor, la llamaba Cenicienta; sin embargo 289 8 | compraron lunares postizos. Llamaron a Cenicienta para pedirle 290 37 | Apenas hubo llegado, fue a buscar a su madrina 291 33 | avisaron que acababa de llegar una gran princesa que nadie 292 53 | buena como hermosa, hizo llevar a sus hermanas a morar en 293 48 | corte, pero inútilmente. La llevaron donde las dos hermanas, 294 16 | Lloraba tanto que no pudo terminar. 295 14 | perdió de vista se puso a llorar. Su madrina, que la vio 296 31 | recamados con pedrerías; luego le dio un par de zapatillas 297 8 | dos pisos y se compraron lunares postizos. Llamaron a Cenicienta 298 3 | con realizarse la boda, la madrasta dio libre curso a su mal 299 2 | lo había heredado de su madre que era la mejor persona 300 22 | cáscara, lo tocó con su varita mágica e instantáneamente el zapallo 301 45 | había quedado de toda su magnificencia sino una de sus zapatillas, 302 31 | sus ropas se cambiaron en magníficos vestidos de paño de oro 303 4 | La menor, que no era tan mala como la mayor, la llamaba 304 52 | pedirle perdón por todos los malos tratos que le habían infligido. 305 36 | Trajeron exquisitos manjares que el príncipe no probó, 306 33 | corrió a recibirla; le dio la mano al bajar del carruaje y 307 2 | El marido, por su lado, tenía una 308 50 | esfuerzo y que era hecha a su medida.~ ~ 309 4 | cenizas, lo que le había merecido el apodo de Culocenizón. 310 4 | quejarse ante su padre, de miedo que le reprendiera pues 311 32 | se quedaba en el baile un minuto más, su carroza volvería 312 | mío 313 50 | probaba la zapatilla, habiendo mirado atentamente a Cenicienta 314 48 | Cenicienta, que las estaba mirando, y que reconoció su zapatilla, 315 35 | siendo viejo, no dejaba de mirarla y de decir por lo bajo a 316 3 | y espejos en que podían mirarse de cuerpo entero.~ ~ 317 23 | En seguida miró dentro de la ratonera donde 318 6 | vestido de terciopelo rojo y mis adornos de Inglaterra.~ ~ 319 3 | una buhardilla, sobre una mísera pallasa, mientras sus hermanas 320 4 | embargo Cenicienta, con sus míseras ropas, no dejaba de ser 321 | mismo 322 3 | tenían camas a la última moda y espejos en que podían 323 54 | dice este cuento con sus moralizaciones).~ ~ Bellas, ya lo sabéis: 324 53 | llevar a sus hermanas a morar en el palacio y las casó 325 35 | tanta gracia que fue un motivo más de admiración.~ ~ 326 | mucha 327 55 | es de gran conveniencia~ nacer con mucha inteligencia,~ 328 43 | Cenicienta esperaba esta negativa, y se alegró, pues se habría 329 | ni 330 | nuestras 331 5 | que mejor les sentaran; nuevo trabajo para Cenicienta 332 | nunca 333 1 | que se casó en segundas nupcias con una mujer, la más altanera 334 | o 335 3 | odiables a sus hijas. La obligó a las más viles tareas de 336 36 | que el príncipe le había obsequiado, lo que las sorprendió mucho, 337 35 | graciosa. Todas las damas observaban con atención su peinado 338 36 | ocupado como estaba en observarla. Ella fue a sentarse al 339 3 | pallasa, mientras sus hermanas ocupaban habitaciones con parquet, 340 36 | que el príncipe no probó, ocupado como estaba en observarla. 341 3 | hacían aparecer todavía más odiables a sus hijas. La obligó a 342 8 | aconsejó lo mejor posible, y se ofreció incluso para arreglarles 343 33 | esta desconocida. Sólo se oía un confuso rumor:~ ~ 344 44 | estaba la joven damisela y olvidó la recomendación de su madrina; 345 8 | Cenicienta para pedirle su opinión, pues tenía buen gusto. 346 50 | lo justo, y que él tenía orden de probarla a todas las 347 1 | mujer, la más altanera y orgullosa que jamás se haya visto. 348 4 | muchacha aguantaba todo con paciencia, y no se atrevía a quejarse 349 4 | atrevía a quejarse ante su padre, de miedo que le reprendiera 350 55 | no tenga una madrina o un padrino.~ ~ ~ 351 3 | buhardilla, sobre una mísera pallasa, mientras sus hermanas ocupaban 352 31 | en magníficos vestidos de paño de oro y plata, todos recamados 353 1 | por el estilo y que se le parecían en todo.~ ~ 354 55 | sentido~ y otros talentos parecidos,~ ~ Que el cielo da con 355 3 | ocupaban habitaciones con parquet, donde tenían camas a la 356 28 | subieron en seguida a la parte posterior del carruaje, 357 14 | Finalmente, llegó el día feliz; partieron y Cenicienta las siguió 358 32 | antes de la medianoche. Partió, loca de felicidad.~ ~ 359 14 | lágrimas, le preguntó qué le pasaba.~ ~ 360 13 | viera más fino, y se lo pasaban delante del espejo.~ ~ 361 7 | prendedor de brillantes, que no pasarán desapercibidos.~ ~ 362 13 | Tan contentas estaban que pasaron cerca de dos días sin comer. 363 37 | el príncipe se lo había pedido. Cuando le estaba contando 364 31 | plata, todos recamados con pedrerías; luego le dio un par de 365 8 | aceptaron. Mientras las peinaba, ellas le decían:~ ~ 366 54 | sabéis: más que andar bien peinadas~ os vale, en el afán de 367 12 | pero ella era buena y las peinó con toda perfección.~ ~ 368 14 | con los ojos y cuando las perdió de vista se puso a llorar. 369 52 | a sus pies para pedirle perdón por todos los malos tratos 370 52 | dijo, abrazándolas, que las perdonaba de todo corazón y les rogó 371 12 | buena y las peinó con toda perfección.~ ~ 372 5 | al que invitó a todas las personas distinguidas; nuestras dos 373 47 | muy enamorado de la bella personita dueña de la zapatilla. Y 374 50 | acercando la zapatilla a su piececito, vio que encajaba sin esfuerzo 375 52 | baile. Se arrojaron a sus pies para pedirle perdón por 376 54 | tesoro es la belleza,~ el placer de admirarla no se acaba 377 5 | Cenicienta pues era ella quien planchaba la ropa de sus hermanas 378 31 | vestidos de paño de oro y plata, todos recamados con pedrerías; 379 5 | la ropa de sus hermanas y plisaba los adornos de sus vestidos. 380 4 | La pobre muchacha aguantaba todo 381 | poco 382 22 | llevó a su madrina, sin poder adivinar cómo este zapallo 383 3 | última moda y espejos en que podían mirarse de cuerpo entero.~ ~ 384 30 | Es cierto, pero, ¿podré ir así, con estos vestidos 385 | porque 386 19 | Bueno, te portarás bien!, - dijo su madrina -, 387 46 | Preguntaron a los porteros del palacio si habían visto 388 28 | subieron en seguida a la parte posterior del carruaje, con sus trajes 389 8 | pisos y se compraron lunares postizos. Llamaron a Cenicienta para 390 54 | bondad y gentileza, los más preciados dones.~ ~ 391 31 | zapatillas de cristal, las más preciosas del mundo.~ ~ 392 26 | un cochero gordo con un precioso bigote. En seguida, ella 393 46 | Preguntaron a los porteros del palacio 394 7 | abrigo con flores de oro y mi prendedor de brillantes, que no pasarán 395 5 | Helas aquí muy satisfechas y preocupadas de elegir los trajes y peinados 396 41 | yo? Ay, señorita Javotte, prestadme el vestido amarillo que 397 32 | vestidos recuperarían su forma primitiva. Ella prometió a su madrina 398 48 | Empezaron probándola a las princesas, en seguida a las duquesas, 399 36 | asistentes y se fue a toda prisa.~ ~ 400 50 | ella. El gentilhombre que probaba la zapatilla, habiendo mirado 401 48 | Empezaron probándola a las princesas, en seguida 402 49 | Puedo probar si a mí me calza?~ ~ 403 50 | y que él tenía orden de probarla a todas las jóvenes. Hizo 404 36 | manjares que el príncipe no probó, ocupado como estaba en 405 47 | días el hijo del rey hizo proclamar al son de trompetas que 406 32 | su forma primitiva. Ella prometió a su madrina que saldría 407 28 | Tan pronto los trajo, la madrina los 408 48 | en la zapatilla, pero no pudieron. Cenicienta, que las estaba 409 49 | Puedo probar si a mí me calza?~ ~ 410 50 | Sus hermanas se pusieron a reír y a burlarse de ella. 411 45 | vestidos, pues no le había quedado de toda su magnificencia 412 26 | barba, y habiéndolo tocado quedó convertido en un cochero 413 4 | completo. Cuando terminaba sus quehaceres, se instalaba en el rincón 414 4 | paciencia, y no se atrevía a quejarse ante su padre, de miedo 415 43 | confundida si su hermana hubiese querido prestarle el vestido.~ ~ 416 | quién 417 52 | les rogó que siempre la quisieran.~ ~ 418 40 | Cenicienta estaba radiante de alegría. Les preguntó 419 47 | escapada al dar las doce, y tan rápidamente que había dejado caer una 420 23 | seguida miró dentro de la ratonera donde encontró seis ratas 421 26 | trampa donde había tres ratones gordos. El hada eligió uno 422 3 | Junto con realizarse la boda, la madrasta dio 423 31 | paño de oro y plata, todos recamados con pedrerías; luego le 424 33 | nadie conocía, corrió a recibirla; le dio la mano al bajar 425 47 | el hijo del rey la había recogido dedicándose a contemplarla 426 44 | cristal que el príncipe recogió con todo cuidado.~ ~ 427 44 | joven damisela y olvidó la recomendación de su madrina; de modo que 428 32 | carruaje; pero su madrina le recomendó sobre todo que regresara 429 52 | Entonces las dos hermanas la reconocieron como la persona que habían 430 48 | las estaba mirando, y que reconoció su zapatilla, dijo riendo:~ ~ 431 32 | que sus viejos vestidos recuperarían su forma primitiva. Ella 432 27 | seis lagartos detrás de la regadera; tráemelos.~ ~ 433 32 | recomendó sobre todo que regresara antes de la medianoche, 434 47 | Cuando sus dos hermanas regresaron del baile, Cenicienta les 435 50 | Sus hermanas se pusieron a reír y a burlarse de ella. El 436 11 | Tienes razón, se reirían bastante si vieran a un 437 4 | su padre, de miedo que le reprendiera pues su mujer lo dominaba 438 47 | contemplarla durante todo el resto del baile, y que sin duda 439 36 | hizo al momento una gran reverenda a los asistentes y se fue 440 54 | Moraleja~ ~En la mujer rico tesoro es la belleza,~ el 441 48 | reconoció su zapatilla, dijo riendo:~ ~ 442 4 | quehaceres, se instalaba en el rincón de la chimenea, sentándose 443 52 | perdonaba de todo corazón y les rogó que siempre la quisieran.~ ~ 444 6 | mi vestido de terciopelo rojo y mis adornos de Inglaterra.~ ~ 445 13 | comer. Más de doce cordones rompieron a fuerza de apretarlos para 446 5 | ella quien planchaba la ropa de sus hermanas y plisaba 447 33 | Sólo se oía un confuso rumor:~ ~ 448 55 | sacar~ en su avance por las rutas del destino~ quien, para 449 54 | moralizaciones).~ ~ Bellas, ya lo sabéis: más que andar bien peinadas~ 450 40 | daría todo en el mundo por saber quién era. Cenicienta sonrió 451 55 | pero con ellos nada ha de sacar~ en su avance por las rutas 452 51 | grande aún cuando Cenicienta sacó de su bolsillo la otra zapatilla 453 32 | prometió a su madrina que saldría del baile antes de la medianoche. 454 23 | trampa, y a cada rata que salía le daba un golpe con la 455 47 | Dijeron que sí, pero que había salido escapada al dar las doce, 456 44 | ni las once. Se levantó y salió corriendo, ligera como una 457 46 | habían visto salir a nadie, salvo una muchacha muy mal vestida 458 5 | comarca. Helas aquí muy satisfechas y preocupadas de elegir 459 | Según 460 1 | gentilhombre que se casó en segundas nupcias con una mujer, la 461 35 | tener al día siguiente otros semejantes, siempre que existieran 462 7 | menor, iré con mi falda sencilla; pero en cambio, me pondré 463 3 | limpiaba los cuartos de la señora y de las señoritas sus hijas; 464 53 | seguida con dos grandes señores de la corte.~ ~ ~ ~ 465 4 | el rincón de la chimenea, sentándose sobre las cenizas, lo que 466 5 | y peinados que mejor les sentaran; nuevo trabajo para Cenicienta 467 38 | ganas de dormir desde que se separaron.~ ~ 468 35 | El mismo rey, siendo viejo, no dejaba de mirarla 469 33 | Entonces se hizo un gran silencio: el baile cesó y los violines 470 | sino 471 35 | del rey la colocó en el sitio de honor y en seguida la 472 45 | Cenicienta llegó a casa sofocada, sin carroza, sin lacayos, 473 22 | madrina lo vació y dejándole solamente la cáscara, lo tocó con 474 33 | belleza de esta desconocida. Sólo se oía un confuso rumor:~ ~ 475 47 | del rey hizo proclamar al son de trompetas que se casaría 476 40 | saber quién era. Cenicienta sonrió y les dijo:~ ~ 477 3 | su mal carácter; no pudo soportar las cualidades de la joven, 478 36 | había obsequiado, lo que las sorprendió mucho, pues no la conocían. 479 28 | trocó en seis lacayos que se subieron en seguida a la parte posterior 480 32 | de este modo, Cenicienta subió al carruaje; pero su madrina 481 37 | madrina todo lo que había sucedido en el baile, las dos hermanas 482 5 | Sucedió que el hijo del rey dio 483 28 | con sus trajes galoneados, sujetándose a él como si en su vida 484 54 | bondad, la gentileza~ la superan y valen mucho más.~ ~ Es 485 18 | Ay, sí!, -dijo Cenicienta suspirando.~ ~ 486 55 | alcurnia, buen sentido~ y otros talentos parecidos,~ ~ Que el cielo 487 13 | de apretarlos para que el talle se les viera más fino, y 488 | tanta 489 38 | Cómo habéis tardado en volver! -les dijo bostezando, 490 3 | La obligó a las más viles tareas de la casa: ella era la 491 35 | siempre que existieran telas igualmente bellas y manos 492 42 | a tan feo Culocenizón... tendría que estar loca.~ ~ 493 | tener 494 55 | para hacerlos destacar,~ no tenga una madrina o un padrino.~ ~ ~ 495 38 | despertar; sin embargo no había tenido ganas de dormir desde que 496 6 | me pondré mi vestido de terciopelo rojo y mis adornos de Inglaterra.~ ~ 497 4 | dominaba por completo. Cuando terminaba sus quehaceres, se instalaba 498 16 | Lloraba tanto que no pudo terminar. Su madrina, que era un 499 54 | Moraleja~ ~En la mujer rico tesoro es la belleza,~ el placer 500 [Título]| TEXTO~ ~ 501 35 | reina que desde hacía mucho tiempo no veía una persona tan 502 23 | caballo; lo que hizo un tiro de seis caballos de un hermoso 503 31 | madrina no hizo más que tocarla con su varita, y al momento 504 22 | solamente la cáscara, lo tocó con su varita mágica e instantáneamente 505 3 | joven, que hacían aparecer todavía más odiables a sus hijas. 506 5 | mejor les sentaran; nuevo trabajo para Cenicienta pues era 507 21 | Ve al jardín y tráeme un zapallo.~ ~ 508 27 | lagartos detrás de la regadera; tráemelos.~ ~ 509 5 | de la forma en que irían trajeadas.~ ~ 510 36 | Trajeron exquisitos manjares que 511 28 | Tan pronto los trajo, la madrina los trocó en 512 23 | quedaba automáticamente transformada en un brioso caballo; lo 513 52 | perdón por todos los malos tratos que le habían infligido. 514 54 | Cenicienta el hada concedió~ a través de enseñanzas y lecciones~ ~ 515 28 | los trajo, la madrina los trocó en seis lacayos que se subieron 516 47 | hizo proclamar al son de trompetas que se casaría con la persona 517 3 | donde tenían camas a la última moda y espejos en que podían 518 26 | ratones gordos. El hada eligió uno por su imponente barba, 519 41 | el vestido amarillo que usáis todos los días.~ ~ 520 22 | al baile. Su madrina lo vació y dejándole solamente la 521 3 | que fregaba los pisos y la vajilla, la que limpiaba los cuartos 522 54 | andar bien peinadas~ os vale, en el afán de ganar corazones~ 523 54 | gentileza~ la superan y valen mucho más.~ ~ Es lo que 524 21 | Ve al jardín y tráeme un zapallo.~ ~ 525 4 | ropas, no dejaba de ser cien veces más hermosa que sus hermanas 526 35 | desde hacía mucho tiempo no veía una persona tan bella y 527 47 | dueña de la zapatilla. Y era verdad, pues a los pocos días el 528 42 | Verdaderamente - dijo la señorita Javotte -, ¡ 529 41 | felices vosotras, ¿no podría verla yo? Ay, señorita Javotte, 530 4 | que andaban tan ricamente vestidas.~ ~ 531 28 | sujetándose a él como si en su vida hubieran hecho otra cosa. 532 35 | El mismo rey, siendo viejo, no dejaba de mirarla y 533 13 | para que el talle se les viera más fino, y se lo pasaban 534 11 | se reirían bastante si vieran a un Culocenizón entrar 535 3 | hijas. La obligó a las más viles tareas de la casa: ella 536 33 | silencio: el baile cesó y los violines dejaron de tocar, tan absortos 537 54 | ganar corazones~ que como virtudes os concedan las hadas~ bondad 538 14 | ojos y cuando las perdió de vista se puso a llorar. Su madrina, 539 23 | donde encontró seis ratas vivas. Le dijo a Cenicienta que 540 38 | Cómo habéis tardado en volver! -les dijo bostezando, frotándose 541 32 | un minuto más, su carroza volvería a convertirse en zapallo, 542 51 | vestidos de Cenicienta, los volvió más deslumbrantes aún que 543 | vosotras 544 24 | Voy a ver - dijo Cenicienta -, 545 | ya