Pár.

1     1| bolillos, que se introducían en zuecos guarnecidos de hierro. Cuando
2    12|       dio un grito; sus gruesos zuecos resbalaron por la pasarela
3    32|        otro también cayeron los zuecos al vacío de la noche, y
Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (VA2) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2010. Content in this page is licensed under a Creative Commons License