Pár.

  1    19   |        tumba.~ ~FIN~ ~Coeur double, 1891~ ~ ~ ~
  2     6   |         mundo diferente del de aquí abajo, que él la miraba como una
  3    11   |             degollaba sobre la fosa abierta a las mujeres que amaba
  4    10   |             hasta que la barrera se ablandó por la presión de su seno,
  5    19   |           una vanidad no saciada. Y abrió al público su corazón y
  6    18   |              la obra de su vida que acababa de arrancarle a la muerte.
  7     4   |        corazón con su fina aguja de acero. La dejó por Rose-Mary a
  8    11   |       mujeres que amaba y sus almas acudían a beber la sangre bermeja.~ ~
  9     4   |        berilo velaban por ella y la acunaban con sus cantos. Pero cuando
 10     5   |          Lilit, la primera mujer de Adán, que no fue creada a partir
 11     2   |   dolorosamente al amor. Más tarde, admiró el pálido esplendor humano
 12     3   |      apasionada, cuyos ojos estaban adorablemente rodeados de ojeras, bañados
 13    10   |            con la que jamás se haya adornado a una muerta. Pensó que
 14    14   |            hacia él, y las gotas de agua de la lluvia que cae sobre
 15    14   |             de la luna, roto en las aguas oscuras de los estanques,
 16     4   |   atravesaba el corazón con su fina aguja de acero. La dejó por Rose-Mary
 17     3   |          con los primeros rayos del alba, él esparcía guineas brillantes
 18         | algún
 19         | alguna
 20         | algunos
 21         | allá
 22         | Allí
 23     4   |             de la piedra rota, y el alma de Rose-Mary voló con ellos.~ ~
 24    11   |             mujeres que amaba y sus almas acudían a beber la sangre
 25     3   |     amargamente, recostado sobre la almohada, si ella no prefería el
 26    15   |         cambiante de pasión que era alternativamente la mirada de Hélène, de
 27    15   |          para escapar a tan tristes alucinaciones.~ ~
 28    11   |           abierta a las mujeres que amaba y sus almas acudían a beber
 29    14   |           ruido ligero de los dedos amados.~ ~
 30     9   |          vivir eternamente como nos amamos por un instante en este
 31     3   |             mirada profunda. Fue un amante triste y soñador; buscaba
 32     4   |             hacían maleficios a sus amantes porque éstos las habían
 33     3   |            el pecado, se preguntaba amargamente, recostado sobre la almohada,
 34     3   |             ella no prefería el oro amarillo a su amor y qué sueños desilusionantes
 35    15   |        esferas, su rostro expresaba añoranza de las cosas de la tierra,
 36    11   |             la tumba su gloria. Los antiguos reyes bárbaros eran así
 37     2   |       figuras de Rafael, su sonrisa apacible y su gozo virginal. Pero
 38    13   |          indiferentes se la hiciera aparecer ante sus ojos, no una Lilit
 39     3   |           Jenny, que era nerviosa y apasionada, cuyos ojos estaban adorablemente
 40     2   |             su juventud había amado apasionadamente las vírgenes atormentadas
 41         | aquel
 42         | aquella
 43         | aquellas
 44         | aquí
 45     5   |             hombre. No fue hecha de arcilla roja, como Eva, sino de
 46    19   |          Lilit y beber sus lágrimas ardientes, fue presa del frenético
 47     2   |                        En el primer ardor de su juventud había amado
 48    15   |             oro del cielo, entre la armonía de las siete esferas, su
 49    18   |           de su vida que acababa de arrancarle a la muerte. Había robado
 50    19   |             y mostró sus desgarros, arrastró ante los ojos de todos el
 51     6   |           Pero era puro capricho de artista; ella se asemejaba a las
 52         | así
 53    10   |             ya diez años; y la veía asomada a las barreras doradas del
 54     6   |             con tanta frecuencia el aspecto de pertenecer a un mundo
 55    12   |        terrestre e introducía en el ataúd la esperanza de los tiempos
 56     2   |        apasionadamente las vírgenes atormentadas de Correggio, cuyos cuerpos
 57     4   |           amó, mientras que ella le atravesaba el corazón con su fina aguja
 58     5   |           Le pareció que era la más auténticamente mujer, y la primera, de
 59    14   |           tomaban forma humana para avanzar hacia él, y las gotas de
 60    14   |     bosquecillos bajo el resplandor azulado de las estrellas tomaban
 61     3   |   adorablemente rodeados de ojeras, bañados de humedad lánguida, con
 62    11   |          gloria. Los antiguos reyes bárbaros eran así enterrados junto
 63    10   |      doradas del cielo hasta que la barrera se ablandó por la presión
 64     2   |            tienen la extraordinaria beatitud de los paraísos misteriosos.~ ~
 65     1   |             Petrarca; las formas de Beatriz y de Laura flotaban ante
 66    10   |        poema magnífico, la joya más bella con la que jamás se haya
 67    17   |        fragmentos que le parecieron bellos. Y se sorprendió diciendo: «
 68     6   |             era luminosa como la de Berenice que, desde que la ofreció
 69    11   |           acudían a beber la sangre bermeja.~ ~
 70     2   |             tienen ojos que desean, bocas que palpitan y llaman dolorosamente
 71    14   |            brumas que envuelven los bosquecillos bajo el resplandor azulado
 72    14   |             el bajo profundo de los bosques; y la golondrina, al volver
 73     3   |           alba, él esparcía guineas brillantes entre sus cabellos soleados;
 74     4   |            vueltas en una sartén de bronce a la imagen en cera de su
 75    14   |        corazón con un recuerdo; las brumas que envuelven los bosquecillos
 76     2   |          por maestro, como Dante, a Brunetto Latini, y vivió en su siglo
 77    17   |         diciendo: «Allí debía haber buenos poemas». Volvió a saborear
 78     3   |            amante triste y soñador; buscaba la expresión de la voluptuosidad
 79    19   |           ante los ojos de todos el cadáver de Lilit y su inútil imagen
 80    14   |            de agua de la lluvia que cae sobre las hojas muertas
 81    15   |           no divina, con una mirada cambiante de pasión que era alternativamente
 82     3   |            que reposaban, su frente cándida que parecía ignorar el pecado,
 83     1   |       nombre de Francisca de Rímini cantaban en sus oídos.~ ~
 84     4   |          ella y la acunaban con sus cantos. Pero cuando ella sucumbió,
 85     6   |                       Pero era puro capricho de artista; ella se asemejaba
 86    10   |             las barreras, cubría la cara con sus manos y lloraba.
 87     3   |         paredes transparentes de su carne.~ ~
 88     7   |           que les dio por título La casa de la vida. Los había copiado
 89     5   |          esta vida, y con la que se casó, le dio el nombre de Lilit.~ ~
 90    15   |           había amado, terrestre no celeste, humana no divina, con una
 91     4   |            de bronce a la imagen en cera de su pérfido prometido:
 92    13   |            versos resonándole en el cerebro. Viajó buscando paisajes
 93     3   |           contemplando sus párpados cerrados y sus largas pestañas que
 94    14   |           huidizas. De repente, una cierva que entró en la espesura
 95    19   |          crujidos de tumba.~ ~FIN~ ~Coeur double, 1891~ ~ ~ ~
 96    12   |      luminosa cabellera de Lilit, y colocó el manuscrito bajo su cabeza;
 97    17   |            esta idea, lo dominó por completo. Él era poeta ante todo;
 98     3   |               Y, entre las mujeres, conoció primero a Jenny, que era
 99    13   |             a su amada. Pues quería conservar el recuerdo por él mismo,
100     8   |            que debía morir, ella lo consoló lo mejor que pudo.~ ~
101     3   |           cabellos soleados; luego, contemplando sus párpados cerrados y
102     7   |          casa de la vida. Los había copiado en un volumen hecho con
103    18   |    escaparía la gloria con hedor de corrupción.~ ~
104     5   |           mujer de Adán, que no fue creada a partir del hombre. No
105    19   |             por un instante, cuando creyó ver de nuevo la sonrisa
106     4   |              le había dado un globo cristalino de berilo como prenda de
107    19   |             de las frases, resuenan crujidos de tumba.~ ~FIN~ ~Coeur
108         | cuanto
109    10   |           lo largo de las barreras, cubría la cara con sus manos y
110    14   |             gracioso movimiento del cuello de su amada, y el disco
111    16   |        sobre Lilit, sobre el pálido cuerpo de Lilit que la tierra encerraba
112     2   |    atormentadas de Correggio, cuyos cuerpos voluptuosamente prendados
113     4   |    abandonado; eligió a Hélène, que daba vueltas en una sartén de
114     4   |              que era hada, le había dado un globo cristalino de berilo
115    10   |         Todo será cuando él venga», decía. Y la veía sonreír; luego
116    14   |     parecían el ruido ligero de los dedos amados.~ ~
117    11   |          sus esclavos favoritos. Se degollaba sobre la fosa abierta a
118     4   |             fina aguja de acero. La dejó por Rose-Mary a la que su
119    18   |         madera rota en los oídos, y delante de él el libro, la obra
120     6   |     romperse; todos sus gestos eran delicados como roces de plumas; y
121         | demás
122    16   |          Pese a su promesa, intentó describirla y la pluma traicionó sus
123     2   |            de cielo tienen ojos que desean, bocas que palpitan y llaman
124    19   |             fue presa del frenético deseo de la gloria. Envió a la
125    15   |           por no amar más. Entonces deseó tener los ojos sin párpados
126    18   |             Había robado a Lilit; y desfallecía al pensar en los cabellos
127    19   |             su corazón y mostró sus desgarros, arrastró ante los ojos
128     3   |     amarillo a su amor y qué sueños desilusionantes estarían pasando bajo las
129    19   |            su sacrilegio, entre las destellos de las frases, resuenan
130    18   |            amado, en aquel tafilete deteriorado que olía a la muerta, en
131    12   |          manuscrito bajo su cabeza; detrás de la palidez de su piel
132    13   |            él iría a reunirse algún día.~ ~
133    17   |             bellos. Y se sorprendió diciendo: «Allí debía haber buenos
134    10   |           abandonado desde hacía ya diez años; y la veía asomada
135     6   |            de pertenecer a un mundo diferente del de aquí abajo, que él
136     9   |                        Mi amor, -le dijo - desde las barreras doradas
137     9   |            de luz. Y le rogaremos a Dios vivir eternamente como nos
138     6   |          desde que la ofreció a los dioses, está esparcida por el firmamento.
139    14   |            cuello de su amada, y el disco de la luna, roto en las
140     9   |             Te veré desde el puente divino tendido sobre el éter; tú
141     1   |        flotaban ante sus ojos y los divinos versos en los que resplandece
142     2   |         bocas que palpitan y llaman dolorosamente al amor. Más tarde, admiró
143    19   |            una prostitución, con el doloroso sentimiento de una vanidad
144    17   |             le volvió esta idea, lo dominó por completo. Él era poeta
145    12   |         tafilete rojo y los broches dorados que encerraban la obra de
146     3   |         Jenny, fatigada, se quedaba dormida con los primeros rayos del
147    19   |             de tumba.~ ~FIN~ ~Coeur double, 1891~ ~ ~ ~
148    17   |           volver a él sino tierna y dulce como una mujer terrenal.
149     1   |         ninguna. Él había estudiado durante mucho tiempo a Dante y a
150    10   |             hasta que los lirios se durmieron en sus brazos. Ella le susurraba
151         | e
152    13   |           parecido ser en una forma efímera, sino una de las elegidas,
153         | ellas
154         | ellos
155    17   |             también? Tal vez, y sin embargo Lilit no quería volver a
156    16   |       cuerpo de Lilit que la tierra encerraba en su seno. Entonces recordó (
157    12   |             los broches dorados que encerraban la obra de su existencia.~ ~
158    18   |                        Una noche se encontró, temblando, perseguido por
159    15   |           pasan las imágenes de luz ensangrentada, vio a Lilit tal como la
160    11   |             reyes bárbaros eran así enterrados junto a sus tesoros y a
161    14   |             repente, una cierva que entró en la espesura le oprimió
162    17   |         habían sido sino motivos de entusiasmo literario. ¿Lilit también?
163     3   |       voluptuosidad con una acritud entusiasta; y cuando Jenny, fatigada,
164    14   |        oscuras de los estanques, le enviaba miles de miradas doradas
165    19   |       frenético deseo de la gloria. Envió a la imprenta el manuscrito,
166    14   |            recuerdo; las brumas que envuelven los bosquecillos bajo el
167    11   |                                     Ésa fue la última poesía que
168    15   |            seres del infierno, para escapar a tan tristes alucinaciones.~ ~
169    18   |   odiosamente húmedas de las que se escaparía la gloria con hedor de corrupción.~ ~
170     4   |             espíritus del berilo se escaparon llorando de la piedra rota,
171    11   |         junto a sus tesoros y a sus esclavos favoritos. Se degollaba
172    16   | transcurrido ya dos años) que había escrito maravillosos poemas en los
173         | ese
174    15   |             la armonía de las siete esferas, su rostro expresaba añoranza
175    16   |            y la pluma traicionó sus esfuerzos. Sus versos lloraban sobre
176     4   |              y ella lo hendió de un espadazo en su furor; los espíritus
177     3   |         primeros rayos del alba, él esparcía guineas brillantes entre
178     6   |          ofreció a los dioses, está esparcida por el firmamento. Su voz
179    12   |           introducía en el ataúd la esperanza de los tiempos futuros.
180    14   |          una cierva que entró en la espesura le oprimió el corazón con
181     2   |             tarde, admiró el pálido esplendor humano de las figuras de
182     6   |            la ofreció a los dioses, está esparcida por el firmamento.
183         | ésta
184     3   |            y apasionada, cuyos ojos estaban adorablemente rodeados de
185         | están
186    14   |            las aguas oscuras de los estanques, le enviaba miles de miradas
187     3   |          qué sueños desilusionantes estarían pasando bajo las paredes
188         | estas
189         | éstos
190    16   |     resplandecía extrañamente. Y se estremeció.~ ~
191     1   |        triste que ninguna. Él había estudiado durante mucho tiempo a Dante
192     9   |             divino tendido sobre el éter; tú vendrás hacia mí y juntos
193     9   |           le rogaremos a Dios vivir eternamente como nos amamos por un instante
194     5   |         hecha de arcilla roja, como Eva, sino de materia inhumana;
195    12   |            encerraban la obra de su existencia.~ ~
196    15   |            siete esferas, su rostro expresaba añoranza de las cosas de
197     3   |        triste y soñador; buscaba la expresión de la voluptuosidad con
198    16   |           que su ideal resplandecía extrañamente. Y se estremeció.~ ~
199     2   |           rostros rígidos tienen la extraordinaria beatitud de los paraísos
200     3   |         entusiasta; y cuando Jenny, fatigada, se quedaba dormida con
201    11   |            tesoros y a sus esclavos favoritos. Se degollaba sobre la fosa
202         | FIN
203     4   |        atravesaba el corazón con su fina aguja de acero. La dejó
204     5   |             joven del Norte que amó finalmente en esta vida, y con la que
205     6   |       dioses, está esparcida por el firmamento. Su voz tenía el sonido
206     1   |        formas de Beatriz y de Laura flotaban ante sus ojos y los divinos
207     1   |             Dante y a Petrarca; las formas de Beatriz y de Laura flotaban
208    11   |    favoritos. Se degollaba sobre la fosa abierta a las mujeres que
209    17   |           versos, y recordó algunos fragmentos que le parecieron bellos.
210     1   |            resplandece el nombre de Francisca de Rímini cantaban en sus
211    19   |          entre las destellos de las frases, resuenan crujidos de tumba.~ ~
212     6   |           plumas; y tenía con tanta frecuencia el aspecto de pertenecer
213    19   |            ardientes, fue presa del frenético deseo de la gloria. Envió
214     3   |          pestañas que reposaban, su frente cándida que parecía ignorar
215     4   |         hendió de un espadazo en su furor; los espíritus del berilo
216    12   |            esperanza de los tiempos futuros. Levantó la luminosa cabellera
217     6   |        punto de romperse; todos sus gestos eran delicados como roces
218    14   |       profundo de los bosques; y la golondrina, al volver su negra cabeza,
219    14   |             avanzar hacia él, y las gotas de agua de la lluvia que
220     2   |            su sonrisa apacible y su gozo virginal. Pero cuando fue
221    14   |            negra cabeza, parecía el gracioso movimiento del cuello de
222     3   |         rayos del alba, él esparcía guineas brillantes entre sus cabellos
223    17   |    sorprendió diciendo: «Allí debía haber buenos poemas». Volvió a
224     4   |          tiempos supersticiosos que hacían maleficios a sus amantes
225     4   |            la que su madre, que era hada, le había dado un globo
226         | haya
227     5   |           partir del hombre. No fue hecha de arcilla roja, como Eva,
228     7   |         había copiado en un volumen hecho con páginas de pergamino;
229    18   |             escaparía la gloria con hedor de corrupción.~ ~
230     4   |           color de ópalo, y ella lo hendió de un espadazo en su furor;
231    13   |          objetos indiferentes se la hiciera aparecer ante sus ojos,
232    17   |           letras renació en él y lo hizo implacable.~ ~
233    14   |            lluvia que cae sobre las hojas muertas parecían el ruido
234    14   |          miles de miradas doradas y huidizas. De repente, una cierva
235    18   |        aquellas páginas odiosamente húmedas de las que se escaparía
236    13   |                               Luego huyó lejos de la tumba, lejos
237    17   |               Cuando le volvió esta idea, lo dominó por completo.
238    13   |           sino una de las elegidas, idealmente ubicada más allá del cielo,
239     3   |          frente cándida que parecía ignorar el pecado, se preguntaba
240     7   |            a un misal pacientemente iluminado.~ ~
241    15   |         sombra por la que pasan las imágenes de luz ensangrentada, vio
242    15   |           de Jenny; y cuando quería imaginársela inclinada sobre las barreras
243     4   |                               Luego imaginó a las mujeres de los tiempos
244    17   |             renació en él y lo hizo implacable.~ ~
245    19   |            de la gloria. Envió a la imprenta el manuscrito, con el sangriento
246    15   |          cuando quería imaginársela inclinada sobre las barreras de oro
247     9   |       barreras doradas del cielo me inclinaré hacia ti; llevaré tres lirios
248    13   |            la visión de los objetos indiferentes se la hiciera aparecer ante
249    15   |             las cosas de la tierra, infelicidad por no amar más. Entonces
250    15   |           párpados de los seres del infierno, para escapar a tan tristes
251     5   |           como Eva, sino de materia inhumana; había sido semejante a
252    12   |             la sangre de su sangre; inmolaba su inmortalidad terrestre
253    12   |           de su sangre; inmolaba su inmortalidad terrestre e introducía en
254     9   |           juntos iremos a los pozos insondables de luz. Y le rogaremos a
255    16   |          divina. Pese a su promesa, intentó describirla y la pluma traicionó
256    12   |            inmortalidad terrestre e introducía en el ataúd la esperanza
257    19   |            el cadáver de Lilit y su inútil imagen entre las elegidas;
258     9   |           vendrás hacia mí y juntos iremos a los pozos insondables
259    13   |          del cielo, y con la que él iría a reunirse algún día.~ ~
260         | jamás
261     5   |              de tal manera que a la joven del Norte que amó finalmente
262    10   |        ellas un poema magnífico, la joya más bella con la que jamás
263         | junto
264         | juntos
265    11   |          oro y, rompiendo la pluma, juró que sólo había sido poeta
266     2   |            En el primer ardor de su juventud había amado apasionadamente
267    19   |        sonrisa de Lilit y beber sus lágrimas ardientes, fue presa del
268     3   |          ojeras, bañados de humedad lánguida, con una mirada profunda.
269     6   |           del color del cielo, y su larga cabellera era luminosa como
270     3   |             párpados cerrados y sus largas pestañas que reposaban,
271     2   |              como Dante, a Brunetto Latini, y vivió en su siglo en
272     1   |          las formas de Beatriz y de Laura flotaban ante sus ojos y
273         | les
274    17   |        gloria perdida. El hombre de letras renació en él y lo hizo
275    12   |             de los tiempos futuros. Levantó la luminosa cabellera de
276     6   |             él hacía revivir en sus lienzos. Tenía los ojos del color
277    14   |           muertas parecían el ruido ligero de los dedos amados.~ ~
278    17   |          sino motivos de entusiasmo literario. ¿Lilit también? Tal vez,
279     2   |        desean, bocas que palpitan y llaman dolorosamente al amor. Más
280    13   |            lo que había sido humano llevando la imagen de Lilit en el
281     9   |        cielo me inclinaré hacia ti; llevaré tres lirios en la mano y
282    11   |            para ella y que Lilit se llevaría a la tumba su gloria. Los
283    10   |             la cara con sus manos y lloraba. Él escuchaba sus llantos.~ ~
284    16   |           sus esfuerzos. Sus versos lloraban sobre Lilit, sobre el pálido
285     4   |             del berilo se escaparon llorando de la piedra rota, y el
286    14   |             las gotas de agua de la lluvia que cae sobre las hojas
287    12   |          palidez de su piel él veía lucir el tafilete rojo y los broches
288    14   |             amada, y el disco de la luna, roto en las aguas oscuras
289    18   |          las manos, con un ruido de madera rota en los oídos, y delante
290     4   |           por Rose-Mary a la que su madre, que era hada, le había
291     2   |            fue él mismo, eligió por maestro, como Dante, a Brunetto
292    17   |             Correggio, Rafael y los maestros prerrefaelitas, Jenny, Hélène,
293    10   |         escribió con ellas un poema magnífico, la joya más bella con la
294     4   |           supersticiosos que hacían maleficios a sus amantes porque éstos
295     5   |         mujer, y la primera, de tal manera que a la joven del Norte
296     9   |           llevaré tres lirios en la mano y siete estrellas en el
297    14   |                   Pero el ruido del mar le recordaba sus llantos
298    16   |             años) que había escrito maravillosos poemas en los que su ideal
299     5   |             roja, como Eva, sino de materia inhumana; había sido semejante
300         | me
301     8   |           morir, ella lo consoló lo mejor que pudo.~ ~
302         | Mi
303         | 
304    14   |           los estanques, le enviaba miles de miradas doradas y huidizas.
305     6   |            de aquí abajo, que él la miraba como una visión.~ ~
306    14   |      estanques, le enviaba miles de miradas doradas y huidizas. De repente,
307     7   |           la obra se asemejaba a un misal pacientemente iluminado.~ ~
308         | mismas
309     2   |            beatitud de los paraísos misteriosos.~ ~
310    19   |             al público su corazón y mostró sus desgarros, arrastró
311    17   |          Lilit, no habían sido sino motivos de entusiasmo literario. ¿
312    14   |         cabeza, parecía el gracioso movimiento del cuello de su amada,
313    14   |             que cae sobre las hojas muertas parecían el ruido ligero
314    18   |          acababa de arrancarle a la muerte. Había robado a Lilit; y
315     8   |           vivió mucho pues no había nacido para esta tierra; y como
316     7   |             sublimes que se seguían narrando la historia de su amor,
317    15   |              Cerró los ojos ante la naturaleza, y en la sombra por la que
318    14   |            golondrina, al volver su negra cabeza, parecía el gracioso
319     3   |            primero a Jenny, que era nerviosa y apasionada, cuyos ojos
320         | ninguna
321    18   |                                 Una noche se encontró, temblando,
322     5   |           manera que a la joven del Norte que amó finalmente en esta
323         | nos
324    13   |             Viajó buscando paisajes nuevos que no le recordaran a su
325    13   |             porque la visión de los objetos indiferentes se la hiciera
326    18   |         muerta, en aquellas páginas odiosamente húmedas de las que se escaparía
327     6   |          Berenice que, desde que la ofreció a los dioses, está esparcida
328    12   |        había amado a Lilit le hacía ofrenda de la vida de su vida y
329    14   |             recordaba sus llantos y oía su voz en el bajo profundo
330     3   |           adorablemente rodeados de ojeras, bañados de humedad lánguida,
331    18   |            tafilete deteriorado que olía a la muerta, en aquellas
332    18   |        temblando, perseguido por un olor tenaz que se pega a la ropa,
333     4   |             globo se tornó color de ópalo, y ella lo hendió de un
334    14   |             entró en la espesura le oprimió el corazón con un recuerdo;
335    14   |             luna, roto en las aguas oscuras de los estanques, le enviaba
336     7   |             se asemejaba a un misal pacientemente iluminado.~ ~
337    13   |             cerebro. Viajó buscando paisajes nuevos que no le recordaran
338    12   |             su cabeza; detrás de la palidez de su piel él veía lucir
339     2   |          ojos que desean, bocas que palpitan y llaman dolorosamente al
340     2   |      extraordinaria beatitud de los paraísos misteriosos.~ ~
341    14   |             sobre las hojas muertas parecían el ruido ligero de los dedos
342    13   |         humana, tal como ella había parecido ser en una forma efímera,
343    17   |           algunos fragmentos que le parecieron bellos. Y se sorprendió
344     5   |             tentara a los demás. Le pareció que era la más auténticamente
345     3   |           estarían pasando bajo las paredes transparentes de su carne.~ ~
346     5   |           Adán, que no fue creada a partir del hombre. No fue hecha
347    15   |             en la sombra por la que pasan las imágenes de luz ensangrentada,
348     3   |            desilusionantes estarían pasando bajo las paredes transparentes
349    15   |             una mirada cambiante de pasión que era alternativamente
350     3   |      cándida que parecía ignorar el pecado, se preguntaba amargamente,
351    18   |            por un olor tenaz que se pega a la ropa, con la humedad
352     9   |             y siete estrellas en el pelo. Te veré desde el puente
353    18   |             Lilit; y desfallecía al pensar en los cabellos separados,
354    17   |             la acritud de la gloria perdida. El hombre de letras renació
355     4   |             la imagen en cera de su pérfido prometido: él la amó, mientras
356     7   |        volumen hecho con páginas de pergamino; la obra se asemejaba a
357    18   |             se encontró, temblando, perseguido por un olor tenaz que se
358     6   |            frecuencia el aspecto de pertenecer a un mundo diferente del
359    16   |        forma aquella imagen divina. Pese a su promesa, intentó describirla
360     3   |      párpados cerrados y sus largas pestañas que reposaban, su frente
361     1   |            mucho tiempo a Dante y a Petrarca; las formas de Beatriz y
362     4   |            escaparon llorando de la piedra rota, y el alma de Rose-Mary
363    12   |          detrás de la palidez de su piel él veía lucir el tafilete
364     1   |                                     Pienso que la amó tanto cuanto
365     6   |             delicados como roces de plumas; y tenía con tanta frecuencia
366    18   |             manos buscando entre la podredumbre de lo que había amado, en
367    10   |             y escribió con ellas un poema magnífico, la joya más bella
368    11   |                   Ésa fue la última poesía que escribió en el libro
369     9   |            mí y juntos iremos a los pozos insondables de luz. Y le
370     3   |             la almohada, si ella no prefería el oro amarillo a su amor
371     3   |       parecía ignorar el pecado, se preguntaba amargamente, recostado sobre
372     4   |           cristalino de berilo como prenda de su pureza. Los espíritus
373     2   |             cuerpos voluptuosamente prendados de cielo tienen ojos que
374     6   |             asemejaba a las figuras prerrafaelitas que él hacía revivir en
375    17   |    Correggio, Rafael y los maestros prerrefaelitas, Jenny, Hélène, Rose-Mary,
376    19   |             lágrimas ardientes, fue presa del frenético deseo de la
377    10   |           barrera se ablandó por la presión de su seno, hasta que los
378     2   |                               En el primer ardor de su juventud había
379     3   |          entre las mujeres, conoció primero a Jenny, que era nerviosa
380     3   |             quedaba dormida con los primeros rayos del alba, él esparcía
381     3   |            lánguida, con una mirada profunda. Fue un amante triste y
382    14   |             y oía su voz en el bajo profundo de los bosques; y la golondrina,
383    16   |            imagen divina. Pese a su promesa, intentó describirla y la
384     4   |        imagen en cera de su pérfido prometido: él la amó, mientras que
385    10   |               La vio morir mientras pronunciaba estas palabras y escribió
386    19   |   remordimiento de un robo y de una prostitución, con el doloroso sentimiento
387    19   |      vanidad no saciada. Y abrió al público su corazón y mostró sus
388     8   |             lo consoló lo mejor que pudo.~ ~
389     1   |          que la amó tanto cuanto se puede amar a una mujer en este
390     9   |           el pelo. Te veré desde el puente divino tendido sobre el
391     6   |            de las cosas que están a punto de romperse; todos sus gestos
392     4   |            berilo como prenda de su pureza. Los espíritus del berilo
393     6   |                            Pero era puro capricho de artista; ella
394         | qué
395     3   |          cuando Jenny, fatigada, se quedaba dormida con los primeros
396         | quien
397    16   |                               Luego quiso recuperar de alguna forma
398    10   |     palabras; luego escuchaba largo rato y sonreía: «Todo será cuando
399     3   |            dormida con los primeros rayos del alba, él esparcía guineas
400    14   |            Pero el ruido del mar le recordaba sus llantos y oía su voz
401    13   |           paisajes nuevos que no le recordaran a su amada. Pues quería
402     3   |             preguntaba amargamente, recostado sobre la almohada, si ella
403    16   |                         Luego quiso recuperar de alguna forma aquella
404    19   |       manuscrito, con el sangriento remordimiento de un robo y de una prostitución,
405    17   |        perdida. El hombre de letras renació en él y lo hizo implacable.~ ~
406    14   |      miradas doradas y huidizas. De repente, una cierva que entró en
407     3   |             sus largas pestañas que reposaban, su frente cándida que parecía
408    13   |             el corazón y sus versos resonándole en el cerebro. Viajó buscando
409     1   |           divinos versos en los que resplandece el nombre de Francisca de
410    16   |          poemas en los que su ideal resplandecía extrañamente. Y se estremeció.~ ~
411    14   |            los bosquecillos bajo el resplandor azulado de las estrellas
412    19   |            destellos de las frases, resuenan crujidos de tumba.~ ~FIN~ ~
413    13   |              y con la que él iría a reunirse algún día.~ ~
414     6   |         prerrafaelitas que él hacía revivir en sus lienzos. Tenía los
415    11   |             su gloria. Los antiguos reyes bárbaros eran así enterrados
416     2   |         siglo en el que los rostros rígidos tienen la extraordinaria
417     1   |           el nombre de Francisca de Rímini cantaban en sus oídos.~ ~
418    18   |       arrancarle a la muerte. Había robado a Lilit; y desfallecía al
419    19   |      sangriento remordimiento de un robo y de una prostitución, con
420     6   |          gestos eran delicados como roces de plumas; y tenía con tanta
421     3   |          ojos estaban adorablemente rodeados de ojeras, bañados de humedad
422     9   |            insondables de luz. Y le rogaremos a Dios vivir eternamente
423     5   |             No fue hecha de arcilla roja, como Eva, sino de materia
424    12   |           él veía lucir el tafilete rojo y los broches dorados que
425     6   |          cosas que están a punto de romperse; todos sus gestos eran delicados
426    11   |       siempre con broches de oro y, rompiendo la pluma, juró que sólo
427    18   |         olor tenaz que se pega a la ropa, con la humedad de la tierra
428    15   |            de las siete esferas, su rostro expresaba añoranza de las
429     2   |           en su siglo en el que los rostros rígidos tienen la extraordinaria
430    14   |              y el disco de la luna, roto en las aguas oscuras de
431     8   |         esta tierra; y como los dos sabían que debía morir, ella lo
432    17   |            buenos poemas». Volvió a saborear la acritud de la gloria
433    19   |       sentimiento de una vanidad no saciada. Y abrió al público su corazón
434    19   |           ese tesoro violado por su sacrilegio, entre las destellos de
435    19   |      imprenta el manuscrito, con el sangriento remordimiento de un robo
436     4   |             que daba vueltas en una sartén de bronce a la imagen en
437     7   |             sonetos sublimes que se seguían narrando la historia de
438     5   |        materia inhumana; había sido semejante a la serpiente, y fue ella
439    19   |        cuando vio de nuevo el ideal sentido por un instante, cuando
440    19   |       prostitución, con el doloroso sentimiento de una vanidad no saciada.
441    18   |           al pensar en los cabellos separados, en sus manos buscando entre
442         | ser
443         | será
444    15   |            ojos sin párpados de los seres del infierno, para escapar
445         | si
446     2   |      Brunetto Latini, y vivió en su siglo en el que los rostros rígidos
447     3   |       brillantes entre sus cabellos soleados; luego, contemplando sus
448    11   |        rompiendo la pluma, juró que sólo había sido poeta para ella
449    15   |         ante la naturaleza, y en la sombra por la que pasan las imágenes
450     3   |              Fue un amante triste y soñador; buscaba la expresión de
451     7   |                  Escribió para ella sonetos sublimes que se seguían
452     6   |         firmamento. Su voz tenía el sonido suave de las cosas que están
453    10   |        luego escuchaba largo rato y sonreía: «Todo será cuando él venga»,
454    10   |            venga», decía. Y la veía sonreír; luego ella tendía sus brazos
455    17   |             parecieron bellos. Y se sorprendió diciendo: «Allí debía haber
456     6   |              Su voz tenía el sonido suave de las cosas que están a
457     7   |          Escribió para ella sonetos sublimes que se seguían narrando
458     4   |            cantos. Pero cuando ella sucumbió, el globo se tornó color
459     3   |            amarillo a su amor y qué sueños desilusionantes estarían
460     4   |          las mujeres de los tiempos supersticiosos que hacían maleficios a
461    10   |    durmieron en sus brazos. Ella le susurraba siempre las mismas palabras;
462         | también
463         | tan
464         | tanta
465         | tanto
466     2   |          dolorosamente al amor. Más tarde, admiró el pálido esplendor
467         | Te
468    18   |              Una noche se encontró, temblando, perseguido por un olor
469    18   |              perseguido por un olor tenaz que se pega a la ropa, con
470    10   |            veía sonreír; luego ella tendía sus brazos a lo largo de
471     9   |         veré desde el puente divino tendido sobre el éter; tú vendrás
472         | tener
473     5   |             serpiente para que ésta tentara a los demás. Le pareció
474     5   |         serpiente, y fue ella quien tentó a la serpiente para que
475    17   |       tierna y dulce como una mujer terrenal. Pensó en sus versos, y
476    19   |        entre las elegidas; y en ese tesoro violado por su sacrilegio,
477    11   |          así enterrados junto a sus tesoros y a sus esclavos favoritos.
478 [Título]|                                     Texto~ ~
479         | ti
480     1   |             estudiado durante mucho tiempo a Dante y a Petrarca; las
481    17   |             quería volver a él sino tierna y dulce como una mujer terrenal.
482     7   |         amor, a los que les dio por título La casa de la vida. Los
483    14   |            azulado de las estrellas tomaban forma humana para avanzar
484     4   |          ella sucumbió, el globo se tornó color de ópalo, y ella lo
485    16   |      intentó describirla y la pluma traicionó sus esfuerzos. Sus versos
486    16   |       Entonces recordó (pues habían transcurrido ya dos años) que había escrito
487     3   |            pasando bajo las paredes transparentes de su carne.~ ~
488     9   |         inclinaré hacia ti; llevaré tres lirios en la mano y siete
489    15   |        infierno, para escapar a tan tristes alucinaciones.~ ~
490         | 
491    13   |            las elegidas, idealmente ubicada más allá del cielo, y con
492    11   |                          Ésa fue la última poesía que escribió en el
493    19   |         doloroso sentimiento de una vanidad no saciada. Y abrió al público
494     4   |            Los espíritus del berilo velaban por ella y la acunaban con
495     9   |           tendido sobre el éter; tú vendrás hacia mí y juntos iremos
496    10   |       sonreía: «Todo será cuando él venga», decía. Y la veía sonreír;
497    19   |           un instante, cuando creyó ver de nuevo la sonrisa de Lilit
498     9   |            estrellas en el pelo. Te veré desde el puente divino tendido
499    17   |      literario. ¿Lilit también? Tal vez, y sin embargo Lilit no
500    13   |          resonándole en el cerebro. Viajó buscando paisajes nuevos
501    19   |           elegidas; y en ese tesoro violado por su sacrilegio, entre
502     2   |           amado apasionadamente las vírgenes atormentadas de Correggio,
503     2   |          sonrisa apacible y su gozo virginal. Pero cuando fue él mismo,
504     9   |          luz. Y le rogaremos a Dios vivir eternamente como nos amamos
505     4   |              y el alma de Rose-Mary voló con ellos.~ ~
506     7   |             Los había copiado en un volumen hecho con páginas de pergamino;
507     2   |            Correggio, cuyos cuerpos voluptuosamente prendados de cielo tienen
508     3   |          buscaba la expresión de la voluptuosidad con una acritud entusiasta;
509     4   |           eligió a Hélène, que daba vueltas en una sartén de bronce
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