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Marcel Schwob Los señores Burke y Hare: Asesinos Concordancias (Hapax Legomena) |
Pár.
1 1 | olvido que injustamente se abate sobre los oscuros trabajadores.~ ~ 2 8 | moldeó al azar. El único accesorio del teatro del señor Burke 3 3 | señor Burke lo interrogaba acerca de los sucesos más sorprendentes 4 8 | la máscara en la mano. Lo acompañaba el señor Hare. El señor 5 8 | lado, de los brazos del actor. La máscara de tela empapada 6 | Además 7 4 | Desvestían al desconocido, admiraban sus joyas, contaban su dinero 8 6 | esclarecido espíritu, había advertido esa laguna de la ciencia. 9 8 | señor Hare. El señor Burke aguardaba al primer transeúnte y echaba 10 8 | genial simplificación de ahogar al mismo tiempo los gritos 11 9 | y el doctor Knox debió alejarse de la Facultad de Edimburgo. 12 | algo 13 | Algunas 14 2 | verde isla en que nació. Su alma debió haberse impregnado 15 3 | valerse de una buhardilla para alojar en ella magníficas visiones. 16 3 | sexto piso de una casa muy alta y muy poblada de Edimburgo. 17 3 | detrás del canapé y aplicar ambas manos sobre la boca del 18 3 | excitado por la presencia de su amigo. La ilusión de sus sueños 19 1 | en Edimburgo, donde trabó amistad con el señor Hare, sobre 20 6 | estudiaban con pasión la anatomía, pero pasaban por muchas 21 6 | por virtud de su ciencia anatómica. Los señores Burke y Hare 22 6 | joven hasta los cuerpos de ancianos. Éstos le interesaban muy 23 8 | primer transeúnte y echaba a andar delante de él; luego, volviéndose, 24 2 | demás. Pero su originalidad anglosajona consistió en haber logrado 25 | antes 26 6 | con la vida como grandes apasionados. Indudablemente conviene 27 8 | luego, volviéndose, le aplicaba sobre el rostro la máscara 28 3 | ubicarse detrás del canapé y aplicar ambas manos sobre la boca 29 8 | señores Burke y Hare se apoderaban, cada uno de un lado, de 30 | aquella 31 2 | cabeza? Con una barbarie muy árabe, los descuartizaba a fin 32 2 | Similar al gran esclavo negro armado de una pesada cimitarra, 33 7 | señor Burke muy pronto lo arrastró lejos de las normas y reglas 34 1 | permanecido inseparables en el arte, como los de Beaumont y 35 6 | más bien, hacia los gustos artísticos. Pero es seguro que le prometió 36 1 | El señor William Burke ascendió desde la más baja condición 37 8 | interesarse más que en el aspecto real, para él siempre variado, 38 6 | seguido cursos públicos, aun cuando su imaginación debió 39 | aún 40 5 | residuo del placer de la aventura.~ ~ 41 2 | Bagdad, deseó misteriosas aventuras, curioso como era de relatos 42 6 | prometió al doctor Knox ayudarlo como mejor pudiera. Por 43 2 | los jardines nocturnos de Bagdad, deseó misteriosas aventuras, 44 1 | Burke ascendió desde la más baja condición hasta una eterna 45 2 | cortado la cabeza? Con una barbarie muy árabe, los descuartizaba 46 7 | romanticismo. Como ya no le bastaba el decorado de la buhardilla 47 1 | en el arte, como los de Beaumont y Fletcher juntos vivieron, 48 6 | señores Burke y Hare se beneficiaron con la vida como grandes 49 2 | salados, en un sótano. ¿Qué beneficio sacaba? Ninguno. El señor 50 6 | imaginación debió inclinarlo, más bien, hacia los gustos artísticos. 51 9 | desacuerdo con la mayoría de los biógrafos, he de dejar a los señores 52 8 | hacer la pantomima de la borrachera. Terminada la escena, los 53 3 | mobiliario. Sobre una mesita, una botella de whisky con tres vasos. 54 8 | cada uno de un lado, de los brazos del actor. La máscara de 55 8 | resina. En las noches de bruma, el señor Burke salía con 56 1 | señor Burke: desinterés tan cabal no tuvo su recompensa. Fue 57 2 | que les había cortado la cabeza? Con una barbarie muy árabe, 58 8 | Burke y Hare tomaban un cabriolé y desarmaban el personaje; 59 | cada 60 3 | Característica suya era invitar, al caer la noche, a un transeúnte 61 8 | drama en el desenlace. La calidad de los actores ya no le 62 2 | y una noches. Similar al califa errante a lo largo de los 63 3 | desconocido. Vagaba por las calles para examinar los rostros 64 3 | por vez: nunca la misma. Característica suya era invitar, al caer 65 4 | Algunas correspondencias no carecían de interés. Luego ponían 66 9 | lánguidamente hasta el final de su carrera y revelando sus desfallecimientos 67 4 | contaban su dinero y leían sus cartas. Algunas correspondencias 68 3 | subía los seis pisos del caserón del señor Hare. Le cedían 69 3 | utensilios de tocador componían casi todo su mobiliario. Sobre 70 6 | por muchas dificultades a causa de los principios de la 71 3 | caserón del señor Hare. Le cedían el canapé y le ofrecían 72 6 | El doctor Knox se hizo célebre entre todos sus colegas 73 1 | condición hasta una eterna celebridad. Nació en Irlanda y empezó 74 2 | errabunda imaginación de celta. ¿Qué hacía el esclavo negro, 75 2 | negro armado de una pesada cimitarra, no encontró conclusión 76 6 | en esa época el período clásico de su existencia.~ ~ 77 1 | influencia. Dentro de la colaboración de los señores Burke y Hare, 78 1 | especial que honró a ambos colaboradores. El monosílabo Burke ha 79 6 | célebre entre todos sus colegas por virtud de su ciencia 80 9 | parecer, uno de ellos fue colgado, y el doctor Knox debió 81 | cómo 82 7 | El señor Burke evolucionó completamente solo (sería pueril invocar 83 3 | algunos utensilios de tocador componían casi todo su mobiliario. 84 6 | parte, el doctor Knox se comprometió a pagarle por sus esfuerzos. 85 6 | del señor Burke -, pues comúnmente tenían menos imaginación. 86 2 | pesada cimitarra, no encontró conclusión más digna para su voluptuosidad 87 3 | los señores Burke y Hare concluyeron un gran número de historias 88 1 | ascendió desde la más baja condición hasta una eterna celebridad. 89 7 | siempre había un relato y un confidente. El señor Burke evolucionó 90 3 | historias que el mundo no conocerá.~ ~ 91 2 | los descuartizaba a fin de conservarlos, salados, en un sótano. ¿ 92 2 | originalidad anglosajona consistió en haber logrado sacar el 93 4 | desconocido, admiraban sus joyas, contaban su dinero y leían sus cartas. 94 | contra 95 6 | apasionados. Indudablemente conviene situar en esa época el período 96 4 | leían sus cartas. Algunas correspondencias no carecían de interés. 97 2 | aquellos a los que les había cortado la cabeza? Con una barbarie 98 3 | dirigía al extraño con toda la cortesía que habría puesto Harún-al-Raschid. 99 3 | interrumpir el relato, la costumbre de ubicarse detrás del canapé 100 3 | El señor Hare vivía en un cuartito ubicado en el sexto piso 101 4 | Cuando el cuento había sido, junto con el 102 4 | interés. Luego ponían el cuerpo en el cajón del señor Hare, 103 2 | esclavo negro, díganme -cumplido ya su gozo artístico - , 104 3 | rostros que suscitaban su curiosidad. A veces escogía al azar. 105 2 | deseó misteriosas aventuras, curioso como era de relatos desconocidos 106 6 | señor Burke había seguido cursos públicos, aun cuando su 107 9 | desfallecimientos y sus decepciones? Sólo hay que verlos allí, 108 7 | Como ya no le bastaba el decorado de la buhardilla del señor 109 4 | el aliento del narrador, definitivamente detenido, los señores Burke 110 9 | Edimburgo. El señor Burke no ha dejado otras obras.~ ~FIN~ ~ ~ 111 | dejar 112 8 | transeúnte y echaba a andar delante de él; luego, volviéndose, 113 | demás 114 1 | ejerció gran influencia. Dentro de la colaboración de los 115 9 | Aquí es cuando, en desacuerdo con la mayoría de los biógrafos, 116 1 | la persona de Hare haya desaparecido en el olvido que injustamente 117 8 | Hare tomaban un cabriolé y desarmaban el personaje; en tanto el 118 2 | curioso como era de relatos desconocidos y personas extrañas. Similar 119 2 | barbarie muy árabe, los descuartizaba a fin de conservarlos, salados, 120 8 | Localizó todo el drama en el desenlace. La calidad de los actores 121 2 | jardines nocturnos de Bagdad, deseó misteriosas aventuras, curioso 122 9 | carrera y revelando sus desfallecimientos y sus decepciones? Sólo 123 1 | persona del señor Burke: desinterés tan cabal no tuvo su recompensa. 124 3 | oyente era el señor Burke! Al despuntar el día, siempre el señor 125 9 | nimbo de gloria. ¿Por qué destruir un efecto artístico tan 126 4 | exploraban el misterio. Desvestían al desconocido, admiraban 127 4 | narrador, definitivamente detenido, los señores Burke y Hare 128 3 | la costumbre de ubicarse detrás del canapé y aplicar ambas 129 3 | señor Burke! Al despuntar el día, siempre el señor Hare interrumpía 130 6 | pero pasaban por muchas dificultades a causa de los principios 131 2 | hacía el esclavo negro, díganme -cumplido ya su gozo artístico - , 132 2 | encontró conclusión más digna para su voluptuosidad que 133 3 | señor Hare le sirvió de Dinazarda. Al parecer, el poder de 134 4 | admiraban sus joyas, contaban su dinero y leían sus cartas. Algunas 135 3 | veces escogía al azar. Se dirigía al extraño con toda la cortesía 136 6 | procurarse sujetos para disecar. El señor Burke, de esclarecido 137 6 | sus esfuerzos. La tarifa disminuía desde los cuerpos de gente 138 1 | con que particularmente se distinguió a la persona del señor Burke: 139 | donde 140 8 | muerte. Localizó todo el drama en el desenlace. La calidad 141 1 | y empezó como zapatero. Durante varios años ejerció este 142 8 | aguardaba al primer transeúnte y echaba a andar delante de él; luego, 143 9 | gloria. ¿Por qué destruir un efecto artístico tan hermoso llevándolos 144 | ella 145 | ellos 146 1 | perteneció al señor Burke. Sin embargo, sus nombres han permanecido 147 7 | imitadores del señor Burke han empañado un poco la originalidad 148 1 | celebridad. Nació en Irlanda y empezó como zapatero. Durante varios 149 2 | una pesada cimitarra, no encontró conclusión más digna para 150 4 | señor Hare, para que se enfriara. Y en este punto el señor 151 6 | venerable y sabio experto que enseñaba en la Facultad de Edimburgo. 152 | entre 153 6 | Indudablemente conviene situar en esa época el período clásico de su 154 2 | más práctico partido de su errabunda imaginación de celta. ¿Qué 155 2 | noches. Similar al califa errante a lo largo de los jardines 156 9 | con su máscara en la mano, errantes en las noches de niebla. 157 8 | borrachera. Terminada la escena, los señores Burke y Hare 158 6 | disecar. El señor Burke, de esclarecido espíritu, había advertido 159 3 | y le ofrecían whisky de Escocia. El señor Burke lo interrogaba 160 3 | suscitaban su curiosidad. A veces escogía al azar. Se dirigía al extraño 161 | ese 162 6 | comprometió a pagarle por sus esfuerzos. La tarifa disminuía desde 163 8 | era trágica: la niebla esfumaba los gestos del papel. Algunos 164 1 | nombre al procedimiento especial que honró a ambos colaboradores. 165 3 | señor Burke hubo de sentirse especialmente excitado por la presencia 166 7 | del señor Hare) hacia una especie de romanticismo. Como ya 167 | esta 168 | éste 169 7 | poco la originalidad de su estilo. He aquí la verdadera tradición 170 | Éstos 171 6 | años del siglo, los médicos estudiaban con pasión la anatomía, 172 1 | baja condición hasta una eterna celebridad. Nació en Irlanda 173 8 | había hartado de los relatos eternamente parecidos de la experiencia 174 7 | confidente. El señor Burke evolucionó completamente solo (sería 175 3 | Vagaba por las calles para examinar los rostros que suscitaban 176 3 | de sentirse especialmente excitado por la presencia de su amigo. 177 8 | resultado había respondido a su expectación. De allí vino a no interesarse 178 8 | eternamente parecidos de la experiencia humana. Nunca el resultado 179 6 | Knox, un venerable y sabio experto que enseñaba en la Facultad 180 4 | los señores Burke y Hare exploraban el misterio. Desvestían 181 2 | desconocidos y personas extrañas. Similar al gran esclavo 182 2 | haber otorgado a su obra la fantasía mágica de la verde isla 183 8 | La fecunda imaginación del señor Burke 184 8 | máscara de resina, súbita y firmemente. Al instante, los señores 185 1 | como los de Beaumont y Fletcher juntos vivieron, juntos 186 2 | impregnado de los relatos del folclor. Hay en lo que hizo algo 187 3 | interrumpía el relato. La forma de interrupción del señor 188 1 | juntos trabajaron y juntos fueron presos. El señor Hare nunca 189 4 | señor Burke mostraba la fuerza práctica de su espíritu.~ ~ 190 8 | empapada en resina ofrecía la genial simplificación de ahogar 191 7 | Pues el genio omnipotente del señor Burke 192 6 | disminuía desde los cuerpos de gente joven hasta los cuerpos 193 8 | la niebla esfumaba los gestos del papel. Algunos actores 194 9 | en medio de su nimbo de gloria. ¿Por qué destruir un efecto 195 2 | díganme -cumplido ya su gozo artístico - , con aquellos 196 6 | beneficiaron con la vida como grandes apasionados. Indudablemente 197 8 | ahogar al mismo tiempo los gritos y el aliento. Además, era 198 6 | inclinarlo, más bien, hacia los gustos artísticos. Pero es seguro 199 2 | que nació. Su alma debió haberse impregnado de los relatos 200 3 | con toda la cortesía que habría puesto Harún-al-Raschid. 201 | hacer 202 2 | imaginación de celta. ¿Qué hacía el esclavo negro, díganme - 203 8 | del señor Burke se había hartado de los relatos eternamente 204 3 | cortesía que habría puesto Harún-al-Raschid. El extraño subía los seis 205 | haya 206 9 | un efecto artístico tan hermoso llevándolos lánguidamente 207 3 | inmóviles con el final de la historia que jamás oían. De esta 208 3 | concluyeron un gran número de historias que el mundo no conocerá.~ ~ 209 1 | mucho tiempo en boca de los hombres, cuando ya la persona de 210 1 | procedimiento especial que honró a ambos colaboradores. El 211 3 | invención del señor Burke hubo de sentirse especialmente 212 8 | parecidos de la experiencia humana. Nunca el resultado había 213 3 | presencia de su amigo. La ilusión de sus sueños les permitió 214 7 | niebla. Los incontables imitadores del señor Burke han empañado 215 3 | invariablemente la misma, y muy imperativa. Tenía el señor Hare, a 216 5 | Era importante que el cadáver se mantuviese 217 8 | de los actores ya no le importó. Los moldeó al azar. El 218 2 | nació. Su alma debió haberse impregnado de los relatos del folclor. 219 6 | cuando su imaginación debió inclinarlo, más bien, hacia los gustos 220 7 | medio de la niebla. Los incontables imitadores del señor Burke 221 6 | como grandes apasionados. Indudablemente conviene situar en esa época 222 2 | Ninguno. El señor Burke fue infinitamente superior.~ ~ 223 1 | desaparecido en el olvido que injustamente se abate sobre los oscuros 224 3 | en esa posición, soñaban inmóviles con el final de la historia 225 3 | sorprendentes de su existencia. ¡Qué insaciable oyente era el señor Burke! 226 1 | nombres han permanecido inseparables en el arte, como los de 227 8 | súbita y firmemente. Al instante, los señores Burke y Hare 228 4 | correspondencias no carecían de interés. Luego ponían el cuerpo 229 6 | cuerpos de ancianos. Éstos le interesaban muy poco al doctor Knox - 230 8 | expectación. De allí vino a no interesarse más que en el aspecto real, 231 3 | Escocia. El señor Burke lo interrogaba acerca de los sucesos más 232 3 | día, siempre el señor Hare interrumpía el relato. La forma de interrupción 233 3 | el señor Hare, a fin de interrumpir el relato, la costumbre 234 3 | interrumpía el relato. La forma de interrupción del señor Hare era invariablemente 235 3 | interrupción del señor Hare era invariablemente la misma, y muy imperativa. 236 7 | buhardilla del señor Hare, inventó el procedimiento nocturno 237 3 | Característica suya era invitar, al caer la noche, a un 238 7 | completamente solo (sería pueril invocar la influencia del señor 239 1 | eterna celebridad. Nació en Irlanda y empezó como zapatero. 240 2 | fantasía mágica de la verde isla en que nació. Su alma debió 241 | jamás 242 2 | errante a lo largo de los jardines nocturnos de Bagdad, deseó 243 6 | desde los cuerpos de gente joven hasta los cuerpos de ancianos. 244 4 | desconocido, admiraban sus joyas, contaban su dinero y leían 245 | junto 246 8 | apoderaban, cada uno de un lado, de los brazos del actor. 247 6 | espíritu, había advertido esa laguna de la ciencia. No se sabe 248 9 | tan hermoso llevándolos lánguidamente hasta el final de su carrera 249 2 | Similar al califa errante a lo largo de los jardines nocturnos 250 1 | Fue el señor Burke quien legó su nombre al procedimiento 251 4 | joyas, contaban su dinero y leían sus cartas. Algunas correspondencias 252 2 | lo que hizo algo como un lejano resabio de Las mil y una 253 7 | Burke muy pronto lo arrastró lejos de las normas y reglas de 254 8 | subía un cadáver fresco y limpio a casa del doctor Knox.~ ~ 255 9 | efecto artístico tan hermoso llevándolos lánguidamente hasta el final 256 8 | siempre variado, de la muerte. Localizó todo el drama en el desenlace. 257 2 | anglosajona consistió en haber logrado sacar el más práctico partido 258 7 | verdadera tradición del maestro.~ ~ 259 2 | otorgado a su obra la fantasía mágica de la verde isla en que 260 3 | buhardilla para alojar en ella magníficas visiones. El señor Hare 261 3 | del canapé y aplicar ambas manos sobre la boca del narrador. 262 5 | importante que el cadáver se mantuviese fresco, pero no tibio, a 263 9 | cuando, en desacuerdo con la mayoría de los biógrafos, he de 264 6 | primeros años del siglo, los médicos estudiaban con pasión la 265 6 | doctor Knox ayudarlo como mejor pudiera. Por su parte, el 266 | menos 267 3 | su mobiliario. Sobre una mesita, una botella de whisky con 268 2 | un lejano resabio de Las mil y una noches. Similar al 269 4 | Burke y Hare exploraban el misterio. Desvestían al desconocido, 270 2 | nocturnos de Bagdad, deseó misteriosas aventuras, curioso como 271 3 | tocador componían casi todo su mobiliario. Sobre una mesita, una botella 272 8 | actores ya no le importó. Los moldeó al azar. El único accesorio 273 3 | del narrador. En ese mismo momento, el señor Burke se sentaba 274 1 | ambos colaboradores. El monosílabo Burke ha de vivir aún mucho 275 4 | este punto el señor Burke mostraba la fuerza práctica de su 276 | muchas 277 | mucho 278 3 | número de historias que el mundo no conocerá.~ ~ 279 9 | Burke y Hare en medio de su nimbo de gloria. ¿Por qué destruir 280 | Ninguno 281 3 | era invitar, al caer la noche, a un transeúnte desconocido. 282 7 | inventó el procedimiento nocturno en medio de la niebla. Los 283 2 | lo largo de los jardines nocturnos de Bagdad, deseó misteriosas 284 1 | señor Burke quien legó su nombre al procedimiento especial 285 1 | Burke. Sin embargo, sus nombres han permanecido inseparables 286 3 | whisky con tres vasos. Era norma que el señor Burke no recibiera 287 7 | lo arrastró lejos de las normas y reglas de aquella tragedia 288 3 | Hare concluyeron un gran número de historias que el mundo 289 2 | parece haber otorgado a su obra la fantasía mágica de la 290 9 | Burke no ha dejado otras obras.~ ~FIN~ ~ ~ 291 1 | varios años ejerció este oficio en Edimburgo, donde trabó 292 8 | tela empapada en resina ofrecía la genial simplificación 293 3 | Le cedían el canapé y le ofrecían whisky de Escocia. El señor 294 3 | de la historia que jamás oían. De esta manera, los señores 295 1 | haya desaparecido en el olvido que injustamente se abate 296 7 | Pues el genio omnipotente del señor Burke muy pronto 297 6 | doctor Knox -era también la opinión del señor Burke -, pues 298 1 | injustamente se abate sobre los oscuros trabajadores.~ ~ 299 2 | señor Burke parece haber otorgado a su obra la fantasía mágica 300 | otras 301 | otros 302 3 | existencia. ¡Qué insaciable oyente era el señor Burke! Al despuntar 303 6 | doctor Knox se comprometió a pagarle por sus esfuerzos. La tarifa 304 8 | actores parecían hacer la pantomima de la borrachera. Terminada 305 8 | esfumaba los gestos del papel. Algunos actores parecían 306 2 | El señor Burke parece haber otorgado a su obra 307 8 | del papel. Algunos actores parecían hacer la pantomima de la 308 8 | los relatos eternamente parecidos de la experiencia humana. 309 6 | como mejor pudiera. Por su parte, el doctor Knox se comprometió 310 1 | contra la popularidad con que particularmente se distinguió a la persona 311 2 | logrado sacar el más práctico partido de su errabunda imaginación 312 6 | pasión la anatomía, pero pasaban por muchas dificultades 313 6 | los médicos estudiaban con pasión la anatomía, pero pasaban 314 3 | Burke se sentaba sobre el pecho de éste. Ambos, en esa posición, 315 6 | conviene situar en esa época el período clásico de su existencia.~ ~ 316 1 | embargo, sus nombres han permanecido inseparables en el arte, 317 3 | ilusión de sus sueños les permitió valerse de una buhardilla 318 8 | cabriolé y desarmaban el personaje; en tanto el señor Hare 319 2 | de relatos desconocidos y personas extrañas. Similar al gran 320 1 | invención y simplificación perteneció al señor Burke. Sin embargo, 321 2 | esclavo negro armado de una pesada cimitarra, no encontró conclusión 322 3 | cuartito ubicado en el sexto piso de una casa muy alta y muy 323 3 | El extraño subía los seis pisos del caserón del señor Hare. 324 5 | hasta el último residuo del placer de la aventura.~ ~ 325 3 | una casa muy alta y muy poblada de Edimburgo. Un canapé, 326 4 | carecían de interés. Luego ponían el cuerpo en el cajón del 327 1 | nunca protestó contra la popularidad con que particularmente 328 3 | pecho de éste. Ambos, en esa posición, soñaban inmóviles con el 329 4 | Burke mostraba la fuerza práctica de su espíritu.~ ~ 330 2 | haber logrado sacar el más práctico partido de su errabunda 331 3 | especialmente excitado por la presencia de su amigo. La ilusión 332 1 | trabajaron y juntos fueron presos. El señor Hare nunca protestó 333 8 | señor Burke aguardaba al primer transeúnte y echaba a andar 334 6 | En aquellos primeros años del siglo, los médicos 335 6 | dificultades a causa de los principios de la religión antes de 336 6 | de la religión antes de procurarse sujetos para disecar. El 337 6 | artísticos. Pero es seguro que le prometió al doctor Knox ayudarlo 338 7 | omnipotente del señor Burke muy pronto lo arrastró lejos de las 339 1 | presos. El señor Hare nunca protestó contra la popularidad con 340 6 | Burke había seguido cursos públicos, aun cuando su imaginación 341 6 | Knox ayudarlo como mejor pudiera. Por su parte, el doctor 342 7 | completamente solo (sería pueril invocar la influencia del 343 3 | toda la cortesía que habría puesto Harún-al-Raschid. El extraño 344 4 | que se enfriara. Y en este punto el señor Burke mostraba 345 6 | la Facultad de Edimburgo. Quizás el señor Burke había seguido 346 8 | interesarse más que en el aspecto real, para él siempre variado, 347 3 | norma que el señor Burke no recibiera más de una persona por vez: 348 1 | desinterés tan cabal no tuvo su recompensa. Fue el señor Burke quien 349 7 | arrastró lejos de las normas y reglas de aquella tragedia en la 350 6 | ciencia. No se sabe cómo se relacionó con el doctor Knox, un venerable 351 6 | de los principios de la religión antes de procurarse sujetos 352 2 | hizo algo como un lejano resabio de Las mil y una noches. 353 5 | utilizar hasta el último residuo del placer de la aventura.~ ~ 354 8 | Nunca el resultado había respondido a su expectación. De allí 355 8 | experiencia humana. Nunca el resultado había respondido a su expectación. 356 9 | el final de su carrera y revelando sus desfallecimientos y 357 7 | Hare) hacia una especie de romanticismo. Como ya no le bastaba el 358 8 | señor Hare vigilaba sus ropas, el señor Burke subía un 359 8 | volviéndose, le aplicaba sobre el rostro la máscara de resina, súbita 360 3 | calles para examinar los rostros que suscitaban su curiosidad. 361 6 | laguna de la ciencia. No se sabe cómo se relacionó con el 362 6 | doctor Knox, un venerable y sabio experto que enseñaba en 363 2 | un sótano. ¿Qué beneficio sacaba? Ninguno. El señor Burke 364 2 | consistió en haber logrado sacar el más práctico partido 365 2 | descuartizaba a fin de conservarlos, salados, en un sótano. ¿Qué beneficio 366 8 | de bruma, el señor Burke salía con la máscara en la mano. 367 6 | Quizás el señor Burke había seguido cursos públicos, aun cuando 368 6 | gustos artísticos. Pero es seguro que le prometió al doctor 369 3 | Harún-al-Raschid. El extraño subía los seis pisos del caserón del señor 370 3 | momento, el señor Burke se sentaba sobre el pecho de éste. 371 3 | del señor Burke hubo de sentirse especialmente excitado por 372 7 | evolucionó completamente solo (sería pueril invocar la influencia 373 3 | un cuartito ubicado en el sexto piso de una casa muy alta 374 4 | Cuando el cuento había sido, junto con el aliento del 375 6 | aquellos primeros años del siglo, los médicos estudiaban 376 3 | manera, el señor Hare le sirvió de Dinazarda. Al parecer, 377 6 | Indudablemente conviene situar en esa época el período 378 7 | evolucionó completamente solo (sería pueril invocar la 379 9 | desfallecimientos y sus decepciones? Sólo hay que verlos allí, con 380 3 | Ambos, en esa posición, soñaban inmóviles con el final de 381 3 | acerca de los sucesos más sorprendentes de su existencia. ¡Qué insaciable 382 2 | conservarlos, salados, en un sótano. ¿Qué beneficio sacaba? 383 8 | rostro la máscara de resina, súbita y firmemente. Al instante, 384 3 | interrogaba acerca de los sucesos más sorprendentes de su 385 3 | amigo. La ilusión de sus sueños les permitió valerse de 386 6 | religión antes de procurarse sujetos para disecar. El señor Burke, 387 2 | Burke fue infinitamente superior.~ ~ 388 3 | examinar los rostros que suscitaban su curiosidad. A veces escogía 389 | suya 390 | también 391 | tanto 392 | tantos 393 6 | pagarle por sus esfuerzos. La tarifa disminuía desde los cuerpos 394 8 | El único accesorio del teatro del señor Burke fue una 395 3 | misma, y muy imperativa. Tenía el señor Hare, a fin de 396 6 | Burke -, pues comúnmente tenían menos imaginación. El doctor 397 8 | pantomima de la borrachera. Terminada la escena, los señores Burke 398 [Título]| Texto~ ~ 399 5 | mantuviese fresco, pero no tibio, a fin de poder utilizar 400 3 | duda algunos utensilios de tocador componían casi todo su mobiliario. 401 | toda 402 | todos 403 8 | los señores Burke y Hare tomaban un cabriolé y desarmaban 404 1 | abate sobre los oscuros trabajadores.~ ~ 405 1 | juntos vivieron, juntos trabajaron y juntos fueron presos. 406 1 | oficio en Edimburgo, donde trabó amistad con el señor Hare, 407 7 | estilo. He aquí la verdadera tradición del maestro.~ ~ 408 7 | normas y reglas de aquella tragedia en la que siempre había 409 8 | el aliento. Además, era trágica: la niebla esfumaba los 410 3 | una botella de whisky con tres vasos. Era norma que el 411 1 | desinterés tan cabal no tuvo su recompensa. Fue el señor 412 3 | Hare vivía en un cuartito ubicado en el sexto piso de una 413 3 | relato, la costumbre de ubicarse detrás del canapé y aplicar 414 5 | poder utilizar hasta el último residuo del placer de la 415 8 | Los moldeó al azar. El único accesorio del teatro del 416 3 | cajón y sin duda algunos utensilios de tocador componían casi 417 5 | no tibio, a fin de poder utilizar hasta el último residuo 418 3 | transeúnte desconocido. Vagaba por las calles para examinar 419 3 | sus sueños les permitió valerse de una buhardilla para alojar 420 8 | aspecto real, para él siempre variado, de la muerte. Localizó 421 | varios 422 3 | botella de whisky con tres vasos. Era norma que el señor 423 3 | suscitaban su curiosidad. A veces escogía al azar. Se dirigía 424 6 | relacionó con el doctor Knox, un venerable y sabio experto que enseñaba 425 7 | de su estilo. He aquí la verdadera tradición del maestro.~ ~ 426 2 | la fantasía mágica de la verde isla en que nació. Su alma 427 9 | decepciones? Sólo hay que verlos allí, con su máscara en 428 3 | recibiera más de una persona por vez: nunca la misma. Característica 429 8 | en tanto el señor Hare vigilaba sus ropas, el señor Burke 430 8 | su expectación. De allí vino a no interesarse más que 431 6 | entre todos sus colegas por virtud de su ciencia anatómica. 432 3 | alojar en ella magníficas visiones. El señor Hare vivía en 433 3 | visiones. El señor Hare vivía en un cuartito ubicado en 434 1 | Beaumont y Fletcher juntos vivieron, juntos trabajaron y juntos 435 1 | El monosílabo Burke ha de vivir aún mucho tiempo en boca 436 2 | conclusión más digna para su voluptuosidad que la muerte de los demás. 437 8 | andar delante de él; luego, volviéndose, le aplicaba sobre el rostro 438 9 | Pues el fin de su vida fue vulgar y similar a tantos otros. 439 1 | El señor William Burke ascendió desde la 440 1 | en Irlanda y empezó como zapatero. Durante varios años ejerció