IntraText Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText | Búsqueda |
Leopoldo Alas alias Clarín Un voto Concordancias (Hapax Legomena) |
Capitulo
1 2| que baje por lo menos a 37 y unas décimas la temperatura 2 1| las grandes empresas de abnegación, de reforma social. Pablo 3 1| disparates romos. El químico aborrecía a Leal, que le había tenido 4 1| destrozado la garganta, corrió a abrazar a Pablo, llorosa, gritando:~ ~-¡ 5 2| para descansar; porque me abrumaba el peso de mi agonía, el 6 2| menos malo, no sólo por la absoluta ley del deber, sino pensando 7 1| para perder el carácter de abstracción que generalmente revisten 8 2| positivo nadie tiene por absurdas las formas residuales del 9 1| fingir aquel contento. Suárez acabó por sentir más curiosidad 10 1| quien Leal no votó en la Academia de la Historia.~ ~-Y ese 11 2| filósofos extranjeros, -acerca de legitimidad racional 12 1| las tablas; él le había aconsejado llevar a la escena uno de 13 2| derecho, la condición es acontecimiento futuro e incierto, que puede 14 2| teatro?~ ~-¡Pues no he de acordarme!...~ ~-¿Y no te acuerdas 15 1| recorrieron calles y calles sin acordarse de que había camas en el 16 2| mis remordimientos, por acto también de amor puro a mi 17 1| público, hasta las condiciones acústicas del teatro. El talento del 18 2| conforme a verdad, según el adelanto especulativo que alcanzamos. 19 1| criterio; despreciaba en sus adentros, como nadie, la opinión 20 2| en una aldea del Norte, adonde le había llevado su madre 21 2| Carlyle cuando nos habla de la adoración legítima del mito mientras 22 2| los que rezan, de los que adoran; y no por seguir al pie 23 1| insistía, desorientado, en su afán de vencer; pero daba mil 24 2| me abrumaba el peso de mi agonía, el plomo de tantas ideas 25 2| el que recibía aquellos agravios. Yo, más que el autor de 26 2| redivivo; la dicha que me aguardaba en sus primeras caricias; 27 2| Pues vas a explicártelo ahora. Por aquellos días, yo tenía 28 1| allí! Algunos, haciendo alarde de franqueza y mirando con 29 2| anterior a la del estreno me alarmó; la madre, veladamente, 30 2| apoya, si no los pies, las alas del espíritu, en la bruma 31 2| adelanto especulativo que alcanzamos. Así como en derecho positivo 32 2| fuera de Madrid, en una aldea del Norte, adonde le había 33 2| cumplir el voto; había que alegrarse, desear la derrota... Era 34 1| rara! El vinillo le puso alegre, pero de veras; era imposible 35 2| y pronta curación... Mi alegría fue inmensa; mi enternecimiento 36 1| aquella noche y con los alfilerazos del saloncillo? Lo que hacía 37 | algo 38 | algún 39 | Algunas 40 2| pueda, pensando en cosas más altas, de piedad, de caridad, 41 1| psicología de las multitudes, del altruismo, de la vida de familia, 42 1| impresiones. Ya cerca del amanecer entraron en un café y cada 43 1| ojos yo no veo inquietud, amargura; no hay ningún esfuerzo 44 2| con tal serenidad por las amarguras de aquella terrible noche.~ ~ 45 1| noche de luna, de templado ambiente, recorrieron calles y calles 46 1| irse organizando todos los amores superiores, para ser efectivos, 47 1| engañarle con oropel que añadía al oro fino de su ingenio; 48 1| de Shakespeare, hizo la anatomía del drama y del estreno. 49 2| tenía tales, que eran una angustia indecible. Mientras vosotros, 50 2| cambio de que exista esa anhelada armonía entre el orden divino 51 2| armonía que deseo entre mi anhelo y el orden de las cosas 52 1| bastidores, ya no trataban de animarle, de hacerle tomar los ruidos 53 2| corazón. Y con tal sentido, me animo a mejorar moralmente, a 54 2| a mi único hijo, de seis años, enfermo de algún cuidado, 55 2| indicaba un retroceso, el ansia de que yo volviera pronto. 56 2| telegrama que recibí la noche anterior a la del estreno me alarmó; 57 | antes 58 2| racionales, de creencias antiguas pueden entrar en nuestra 59 2| residuales del primitivo o antiquísimo derecho simbólico, así estos 60 2| cambio de un telegrama que me anuncie una gran mejoría de mi hijo 61 2| trazas de ser definitiva, anuncio de franca y pronta curación... 62 2| sea positivo, real, no una apariencia, un engaño de mi corazón. 63 1| Es que algunos quieren aplaudir, y otros imponen silencio». 64 2| la seguridad con que se apoya, si no los pies, las alas 65 2| vosotros desde Madrid me apurabais encareciendo la necesidad 66 | aquellas 67 | aquello 68 | aquí 69 1| calentura, y deseaba con ardor, aun más que el triunfo, 70 1| que ya estoy hecho a las armas padezco tanto cada vez que 71 2| infierno de las vanidades me arrancó por algunos momentos el 72 2| con aquella ropa, aquellas arrugas... ¡qué sé yo! Aquel infierno 73 1| entre aquellos lienzos arrumbados, en corto espacio, como 74 2| Se trataba de varios artículos recientes de filósofos extranjeros, - 75 1| temía con un fetichismo artístico inexplicable. No era Suárez 76 2| que leían el telegrama me aseguraban que no había en él motivo 77 2| cabo cumplí mi voto.~ ~"Te aseguro, mi querido poeta, que representándome 78 2| hombre discretísimo, me aseguró que la enfermedad de mi 79 2| bastante sereno, con gran asombro tuyo?~ ~-Sí, hombre; y por 80 2| influencias históricas. ¿Quién se atreve a personificar en sí el 81 1| calentura, y deseaba con ardor, aun más que el triunfo, que 82 | aún 83 2| corazón y las ideas..., y aunque tropezando y cayendo en 84 1| literato, sincero, artista de austera religiosidad estética, ignoraba 85 2| Acaso, y esto aún me avergüenza, porque, sin darme yo cuenta 86 2| yo hago votos. Y no me avergüenzo. Algunas veces me han servido 87 1| compañeros que le estaban ayudando a subir aquel que a ellos 88 2| Muera el drama... y que baje por lo menos a 37 y unas 89 1| Y ese otro que dice que bajen el telón es Minuta, el director 90 1| sabía que era un ídolo de barrio... y le temía con un fetichismo 91 2| yo estuve aquella noche bastante sereno, con gran asombro 92 1| que pierdo una de estas batallas!». Era verdad que él padecía 93 1| universal de su amigo, de su Benjamín, como él le llamaba, porque 94 1| el tallo como si fuese la bola de una ruleta que no se 95 2| teatro, me hablabais, entre bromas cariñosas, de las emociones 96 2| alas del espíritu, en la bruma de lo presentido, de la 97 2| un torbellino la realidad brutal del estreno... No sé cómo 98 1| las luchas de empresa, las cábalas de camarillas y cenáculos!».~ ~ 99 2| me veía nadie apoyaba la cabeza en una pared para descansar; 100 2| Si no con perfección, al cabo cumplí mi voto.~ ~"Te aseguro, 101 1| sentía náuseas, inquietud de calentura, y deseaba con ardor, aun 102 2| nuestra vida moral, no en calidad de ciencia, pero sí de creencia 103 1| de Campoamor...~ ~Suárez callaba y observaba a Pablo, que 104 1| El engaño era inútil. Callaban los fieles compañeros que 105 2| miseria... Lo que hice para calmar mis remordimientos, por 106 1| haría Pablo al verse en la cama... sería dormirse.~ ~* ~ ~ 107 1| empresa, las cábalas de camarillas y cenáculos!».~ ~Suárez 108 1| sin acordarse de que había camas en el mundo. Suárez era 109 2| no pido a Dios que por mí cambie el orden del mundo; rezo 110 2| tropezando y cayendo en el camino de aquel Calvario... de 111 1| Gubernamental, el imitador de Campoamor...~ ~Suárez callaba y observaba 112 1| efectivos, para perder el carácter de abstracción que generalmente 113 2| preguntó si estaba bien caracterizado el personaje con aquella 114 2| aguardaba en sus primeras caricias; la felicidad de llorar 115 2| más altas, de piedad, de caridad, de filosofía...».~ ~"A 116 2| hablabais, entre bromas cariñosas, de las emociones del autor, 117 2| imposible, por ejemplo, a Carlyle cuando nos habla de la adoración 118 2| indecible. Mientras vosotros, en casa, en el teatro, me hablabais, 119 1| público.~ ~Un crítico, gran catador de salsas dramáticas y filarmónicas, 120 2| y aunque tropezando y cayendo en el camino de aquel Calvario... 121 1| fin, se hundió el drama. Cayó el telón entre murmullos. 122 1| sólida erudición. Creía, por ceguera del cariño, en el talento 123 1| cábalas de camarillas y cenáculos!».~ ~Suárez miraba a su 124 | cerca 125 2| siniestras que me llenaban el cerebro... Dolor y remordimiento... ¿ 126 1| y a los estrenos iba a ciegas siempre, esperando el tallo 127 1| día; se le iba el santo al cielo; sentía náuseas, inquietud 128 1| ilustre poeta, vencedor en cien lides de aquel género... 129 1| y derrotado en otras ciento, estaba pálido, tembloroso. 130 | ciertas 131 | cierto 132 2| influencias de raza, clima, civilización, nacionalidad, tiempo, etc., 133 2| el público de los lunes clásicos.~ ~FIN~ ~ ~ ~ 134 2| espontáneamente, dándole la clave del misterio, por vía de 135 2| las influencias de raza, clima, civilización, nacionalidad, 136 2| de emoción religiosa, me cogió como un torbellino la realidad 137 2| referentes a la creencia; se comentó la filosofía de Renouvier; 138 1| las noches de estreno. No comió aquel día; se le iba el 139 | cómo 140 1| inútil. Callaban los fieles compañeros que le estaban ayudando 141 1| de familia, y de si era compatible con las grandes empresas 142 1| Se discutió el drama, la competencia del público, hasta las condiciones 143 2| etc., etc. No pueden ellos comprender esta plasticidad del misterio; 144 1| competencia del público, hasta las condiciones acústicas del teatro. El 145 2| conciencia nos da como lo más conforme a verdad, según el adelanto 146 2| su cristalización fatal, congénita, y no me irrito cuando me 147 1| verdad que él padecía mucho. Conocía al público mejor que nadie; 148 2| fundamento que la idea de que el conocimiento realmente científico necesita, 149 1| los gritos del público.~ ~-Conozco esa voz: es la de López, 150 2| cuantía, al fin creo que conseguí no hacerme indigno del premio 151 2| había llevado su madre por consejo del médico. Yo me fui con 152 1| Real, vamos, de óperas, y constante lector de Shakespeare, hizo 153 1| se pudiera fingir aquel contento. Suárez acabó por sentir 154 1| protestaban entre bastidores; contestaban, sin que desde fuera los 155 2| orden de las cosas no es contingente.~ ~-Vamos -dijo Suárez -, 156 2| irrito cuando me dicen que me contradigo, y me llaman místico, soñador, 157 1| quiso. Leal prefirió una copa de Jerez. ¡Cosa más rara! 158 2| estreno dichoso y no eché a correr al lado de los míos...? 159 1| destrozado la garganta, corrió a abrazar a Pablo, llorosa, 160 1| aquellos lienzos arrumbados, en corto espacio, como en una jaula.~ ~« 161 1| gritan fuera...~ ~En efecto, crecía el tumulto. Los amigos de 162 1| No era Suárez de los que creen que cuarenta o cuatro mil 163 2| residuos, racionales, de creencias antiguas pueden entrar en 164 1| padecer en este trance, creería que él estaba muy tranquilo. 165 2| efecto, porque no habían creído en el peligro... y porque 166 2| de menor cuantía, al fin creo que conseguí no hacerme 167 2| esquinada, su inflexibilidad, su cristalización fatal, congénita, y no me 168 1| dar de sí una suma de buen criterio; despreciaba en sus adentros, 169 1| ni del público, ni de la crítica. Con mucha naturalidad llevó 170 1| la escena uno de aquellos cuadros históricos que Pablo escribía 171 | cual 172 | Cualquier 173 2| aquel Calvario... de menor cuantía, al fin creo que conseguí 174 1| Suárez de los que creen que cuarenta o cuatro mil necios sumados 175 2| filosofía...».~ ~"A las ocho y cuarto de la noche terrible... 176 1| que creen que cuarenta o cuatro mil necios sumados pueden 177 2| avergüenza, porque, sin darme yo cuenta de ello, me retenía la vanidad 178 2| ciencia, pero sí de creencia y culto y devoción personal, que 179 2| con perfección, al cabo cumplí mi voto.~ ~"Te aseguro, 180 2| lo visto, el momento de cumplir el voto; había que alegrarse, 181 2| anuncio de franca y pronta curación... Mi alegría fue inmensa; 182 1| Suárez acabó por sentir más curiosidad que lástima. ¿Por qué demonio, 183 2| lo que la conciencia nos da como lo más conforme a verdad, 184 2| explicó todo espontáneamente, dándole la clave del misterio, por 185 2| avergüenza, porque, sin darme yo cuenta de ello, me retenía 186 2| Que Dios quiera que esto deba ser así, que esté en el 187 2| por la absoluta ley del deber, sino pensando en la flaqueza 188 1| que por el amor del hogar debían irse organizando todos los 189 1| efecto de sus palabras, decían que la cosa era una joya 190 2| por lo menos a 37 y unas décimas la temperatura de mi Enriquín... 191 2| Gourd; y llegando Leal a decir algo suyo, de experiencia 192 2| Renouvier; se habló de otros defensores de la tesis de la contingencia, 193 2| que tenía trazas de ser definitiva, anuncio de franca y pronta 194 1| franqueza y mirando con delicia el efecto de sus palabras, 195 | demasiado 196 1| curiosidad que lástima. ¿Por qué demonio, siendo tan nervioso su 197 2| vía de ejemplo de ciertas demostraciones.~ ~Se trataba de varios 198 2| primer susto las señales de desagrado que empezaron a venir de 199 2| veía... Yo no esperaba un descalabro; esperaba un buen éxito; 200 2| cabeza en una pared para descansar; porque me abrumaba el peso 201 1| inquietud de calentura, y deseaba con ardor, aun más que el 202 2| voto; había que alegrarse, desear la derrota... Era el precio 203 2| presentir vagamente una desgracia superior a mi resistencia, 204 1| lo aplaudían, insistía, desorientado, en su afán de vencer; pero 205 1| vino el sueño, y Suárez se despidió del autor derrotado, seguro 206 2| resistencia, yo ofrezco los viles despojos de un naufragio de mi pobre 207 1| una suma de buen criterio; despreciaba en sus adentros, como nadie, 208 | después 209 1| murmullos. La dama, que se había destrozado la garganta, corrió a abrazar 210 2| sí de creencia y culto y devoción personal, que nadie ha de 211 2| contingencia, del autor de Las tres dialécticas, Gourd; y llegando Leal 212 1| Historia.~ ~-Y ese otro que dice que bajen el telón es Minuta, 213 2| y no me irrito cuando me dicen que me contradigo, y me 214 2| dejé con vuestro estreno dichoso y no eché a correr al lado 215 2| cuidado... hasta que me dieron el primer susto las señales 216 2| menos mal de situaciones difíciles. Oye un ejemplo... del que 217 2| llaman místico, soñador, dilettante, etc., etc. No pueden ellos 218 1| bajen el telón es Minuta, el director de El Gubernamental, el 219 2| médico del pueblo, hombre discretísimo, me aseguró que la enfermedad 220 1| inmenso que sentían.~ ~Se discutió el drama, la competencia 221 1| una jaula.~ ~«Es claro que disimula, pensaba Suárez; pero lo 222 1| Suárez miraba a su amigo con disimulo, y le veía sonreír, mientras 223 1| que quería pincharle con disparates romos. El químico aborrecía 224 1| varias lecciones en las disputas de café.~ ~La sesión del 225 2| imposible, a Marillior cuando distingue el mito racional de la última 226 2| contingencia, a las voliciones divinas nuevas, al indeterminismo 227 1| verse en la cama... sería dormirse.~ ~* ~ ~ 228 2| tenía noticia telegráfica dos veces al día. En cuanto 229 1| gran catador de salsas dramáticas y filarmónicas, crítico 230 2| ensayó, como recordarás, durante mi ausencia. Me llamaban 231 | e 232 1| que subir al saloncillo.~ ~Ecce homo.~ ~Allí había de todo. 233 2| volver al lado del enfermo, echando a rodar todas las vanidades 234 2| vuestro estreno dichoso y no eché a correr al lado de los 235 2| la filosofía, más o menos ecléctica, del voto.~ ~-Sí; yo hago 236 1| amores superiores, para ser efectivos, para perder el carácter 237 1| conversación a cosas más elevadas; se habló de la psicología 238 2| pretensión ridícula querer elevarnos por encima de los límites 239 2| fuerzas de flaqueza..., elevé cuanto pude el corazón y 240 | ello 241 2| metafísica de la religión. Y, sin embargo, es una pretensión ridícula 242 2| éxtasis de reposo moral, de emoción religiosa, me cogió como 243 2| bromas cariñosas, de las emociones del autor, de la capilla... 244 2| señales de desagrado que empezaron a venir de la sala, que 245 1| escenarios, las luchas de empresa, las cábalas de camarillas 246 1| compatible con las grandes empresas de abnegación, de reforma 247 2| desde Madrid me apurabais encareciendo la necesidad de mi presencia... 248 2| garras de la fiebre; un enemigo mucho más serio que el público 249 2| discretísimo, me aseguró que la enfermedad de mi hijo no ofrecía peligro, 250 1| transigía con él, y procuraba engañarle con oropel que añadía al 251 2| telegrama en que se me daba la enhorabuena en nombre del médico, porque 252 2| fui con ellos. Mi drama se ensayó, como recordarás, durante 253 1| querido oír! ¡No han querido enterarse!~ ~Hubo que subir al saloncillo.~ ~ 254 2| alegría fue inmensa; mi enternecimiento inefable; mi fe, de granito. 255 2| llegaban a lo más hondo de las entrañas... No era yo del todo el 256 2| creencias antiguas pueden entrar en nuestra vida moral, no 257 1| impresiones. Ya cerca del amanecer entraron en un café y cada cual tomó 258 1| de artista, y con sólida erudición. Creía, por ceguera del 259 1| había aconsejado llevar a la escena uno de aquellos cuadros 260 1| miserias y pequeñeces de los escenarios, las luchas de empresa, 261 1| cuadros históricos que Pablo escribía con pluma de maestro, de 262 1| amargura; no hay ningún esfuerzo en ese gesto plácido. Lo 263 1| lienzos arrumbados, en corto espacio, como en una jaula.~ ~«Es 264 2| de alma; también por esa especie de pacto místico, inofensivo 265 2| verdad, según el adelanto especulativo que alcanzamos. Así como 266 1| estrenos iba a ciegas siempre, esperando el tallo como si fuese la 267 2| valga la verdad, con fe y esperanza realmente religiosas, fue 268 2| no los pies, las alas del espíritu, en la bruma de lo presentido, 269 2| manera:~ ~-Yo perdono a los espíritus geométricos su intransigencia 270 2| Pablo se lo explicó todo espontáneamente, dándole la clave del misterio, 271 2| geométricos su intransigencia esquinada, su inflexibilidad, su cristalización 272 1| Lo que es excitado, no lo está».~ ~Y luego preguntó a su 273 1| fieles compañeros que le estaban ayudando a subir aquel que 274 | estas 275 2| que esto deba ser así, que esté en el orden que sea... y 276 1| de austera religiosidad estética, ignoraba las miserias y 277 1| aquí, por encima del estómago?~ ~Leal se rió y dijo:~ ~- 278 1| primerizo, y ¡yo, que ya estoy hecho a las armas padezco 279 1| indigna de su mérito, y a los estrenos iba a ciegas siempre, esperando 280 1| quita fuerza... Leal se exaltaba hablando de aquello; de 281 1| gesto plácido. Lo que es excitado, no lo está».~ ~Y luego 282 2| mundano, a cambio de que exista esa anhelada armonía entre 283 2| descalabro; esperaba un buen éxito; sobre todo creía en mi 284 2| Leal a decir algo suyo, de experiencia personal, se explicó de 285 2| del médico, porque el niño experimentaba una mejoría que tenía trazas 286 2| en el sentido que te he explicado antes. «Señor, venía a ser 287 2| y por cierto que no pude explicarme nunca...~ ~-Pues vas a explicártelo 288 2| explicarme nunca...~ ~-Pues vas a explicártelo ahora. Por aquellos días, 289 2| padres de Enriquín. En aquel éxtasis de reposo moral, de emoción 290 2| artículos recientes de filósofos extranjeros, -acerca de legitimidad 291 2| sacrificio de una pasión, de un falso bien mundano, a cambio de 292 1| indignados de verdad; amigos falsos, más indignados al parecer. 293 2| Porque me daba vergüenza; por falta de fuerzas para toda resolución; 294 2| inflexibilidad, su cristalización fatal, congénita, y no me irrito 295 1| barrio... y le temía con un fetichismo artístico inexplicable. 296 2| librarlo de las garras de la fiebre; un enemigo mucho más serio 297 1| era inútil. Callaban los fieles compañeros que le estaban 298 2| ofrecía peligro, y que de fijo sería larga; que en aquellos 299 1| catador de salsas dramáticas y filarmónicas, crítico del Real, vamos, 300 2| varios artículos recientes de filósofos extranjeros, -acerca de 301 1| imposible que se pudiera fingir aquel contento. Suárez acabó 302 1| oropel que añadía al oro fino de su ingenio; y como unas 303 2| nadie tiene por absurdas las formas residuales del primitivo 304 2| ser definitiva, anuncio de franca y pronta curación... Mi 305 1| Algunos, haciendo alarde de franqueza y mirando con delicia el 306 1| generalmente revisten y les quita fuerza... Leal se exaltaba hablando 307 | fuese 308 2| consejo del médico. Yo me fui con ellos. Mi drama se ensayó, 309 2| tiempo, etc., etc., sin más fundamento que la idea de que el conocimiento 310 1| aquello; de la necesidad de fundarlo todo en el cariño real de 311 2| condición es acontecimiento futuro e incierto, que puede ser 312 1| que se había destrozado la garganta, corrió a abrazar a Pablo, 313 2| Dios quería librarlo de las garras de la fiebre; un enemigo 314 1| carácter de abstracción que generalmente revisten y les quita fuerza... 315 1| vencedor en cien lides de aquel género... y derrotado en otras 316 2| teatro; me vi rodeado de gente... La dama me preguntó si 317 2| perdono a los espíritus geométricos su intransigencia esquinada, 318 2| de Las tres dialécticas, Gourd; y llegando Leal a decir 319 2| imponer a nadie. Yo, v. gr., soy de los que rezan, 320 2| de placer juntos y de dar gracias a Dios la madre, el padre 321 1| si era compatible con las grandes empresas de abnegación, 322 2| enternecimiento inefable; mi fe, de granito. Noté que a los demás el 323 1| No oyen ustedes? La dama grita, pero más gritan fuera...~ ~ 324 1| acaso no era teatral. Otros gritaban: «Es teatral y es muy humana... 325 1| La dama grita, pero más gritan fuera...~ ~En efecto, crecía 326 1| abrazar a Pablo, llorosa, gritando:~ ~-¡Imbéciles! ¡No han 327 1| oyesen, es claro, a los gritos del público.~ ~-Conozco 328 1| Minuta, el director de El Gubernamental, el imitador de Campoamor...~ ~ 329 1| mil tropiezos en aquella guerra indigna de su mérito, y 330 1| creía que al teatro se va a gustar al público, sea como sea. 331 | ha 332 2| ejemplo, a Carlyle cuando nos habla de la adoración legítima 333 2| en casa, en el teatro, me hablabais, entre bromas cariñosas, 334 2| inclinarme a las teorías de que hablábamos, relativas a la contingencia, 335 2| ejemplo... del que no he hablado nunca a nadie... ¿Te acuerdas 336 1| real de la familia... Mucho hablaron, mucho. Pero al fin vino 337 1| Leal era procurar que no se hablase de su drama, ni del público, 338 1| pensaba Suárez; pero lo hace muy bien. Si yo no supiera 339 1| trataban de animarle, de hacerle tomar los ruidos que venían 340 2| pobre individualidad, y hacernos superiores a las influencias 341 1| Estaba él allí! Algunos, haciendo alarde de franqueza y mirando 342 2| ecléctica, del voto.~ ~-Sí; yo hago votos. Y no me avergüenzo. 343 1| seguro de que lo primero que haría Pablo al verse en la cama... 344 | hay 345 | haya 346 1| primerizo, y ¡yo, que ya estoy hecho a las armas padezco tanto 347 1| porque veía en Pablo un hermano menor.~ ~«¡Cuánto padecerá! - 348 2| aquella miseria... Lo que hice para calmar mis remordimientos, 349 2| histórico mío, que tú me hiciste llevar al teatro?~ ~-¡Pues 350 1| votó en la Academia de la Historia.~ ~-Y ese otro que dice 351 2| de todas las influencias históricas. ¿Quién se atreve a personificar 352 2| naufragio de aquel drama histórico mío, que tú me hiciste llevar 353 1| uno de aquellos cuadros históricos que Pablo escribía con pluma 354 1| constante lector de Shakespeare, hizo la anatomía del drama y 355 1| subir al saloncillo.~ ~Ecce homo.~ ~Allí había de todo. Amigos 356 2| no me llegaban a lo más hondo de las entrañas... No era 357 1| han querido enterarse!~ ~Hubo que subir al saloncillo.~ ~ 358 2| remordimiento... ¿Por qué no huí? ¿Por qué no os dejé con 359 1| gritaban: «Es teatral y es muy humana... y muy nueva... ¡El público 360 1| El drama se hundía. Ya era indudable. Los amigos 361 1| tranquilo.~ ~En fin, se hundió el drama. Cayó el telón 362 2| sin más fundamento que la idea de que el conocimiento realmente 363 1| demasiado científico y pecaba de idealista. Suárez reparó que Leal, 364 1| nadie; sabía que era un ídolo de barrio... y le temía 365 1| austera religiosidad estética, ignoraba las miserias y pequeñeces 366 1| se lo silbaban todo por igual, o todo se lo aplaudían, 367 1| calvario. El noble Suárez, el ilustre poeta, vencedor en cien 368 1| nueva... ¡El público es un imbécil!».~ ~-Eso no -decía un autor 369 1| llorosa, gritando:~ ~-¡Imbéciles! ¡No han querido oír! ¡No 370 1| de El Gubernamental, el imitador de Campoamor...~ ~Suárez 371 1| quieren aplaudir, y otros imponen silencio». El engaño era 372 1| dejar a Leal a solas con sus impresiones. Ya cerca del amanecer entraron 373 2| que me quite esta horrible incertidumbre, este tormento de presentir 374 2| acontecimiento futuro e incierto, que puede ser o no ser... 375 2| teología ortodoxa, ni por inclinarme a las teorías de que hablábamos, 376 2| la creencia racional, no incompatible con lo que la conciencia 377 2| tales, que eran una angustia indecible. Mientras vosotros, en casa, 378 2| voliciones divinas nuevas, al indeterminismo primordial. Yo no pido a 379 2| la madre, veladamente, me indicaba un retroceso, el ansia de 380 1| tropiezos en aquella guerra indigna de su mérito, y a los estrenos 381 2| que conseguí no hacerme indigno del premio de mi promesa. 382 2| límites de nuestra pobre individualidad, y hacernos superiores a 383 1| drama se hundía. Ya era indudable. Los amigos que rodeaban 384 2| inmensa; mi enternecimiento inefable; mi fe, de granito. Noté 385 1| un fetichismo artístico inexplicable. No era Suárez de los que 386 2| arrugas... ¡qué sé yo! Aquel infierno de las vanidades me arrancó 387 1| va a parar.~ ~Y padecía infinito las noches de estreno. No 388 2| intransigencia esquinada, su inflexibilidad, su cristalización fatal, 389 2| padre y el hijo...; las injurias de aquella noche horrible 390 2| curación... Mi alegría fue inmensa; mi enternecimiento inefable; 391 1| leía en los ojos el placer inmenso que sentían.~ ~Se discutió 392 2| especie de pacto místico, inofensivo por lo menos, en que ofrecemos 393 1| o todo se lo aplaudían, insistía, desorientado, en su afán 394 2| presentido, de la intuición inspirada. No comprenderán, imposible, 395 2| pensando en la flaqueza de mi interesada pequeñez de alma; también 396 1| Leal, Suárez y los demás íntimos salieron del teatro ya muy 397 2| espíritus geométricos su intransigencia esquinada, su inflexibilidad, 398 2| de lo presentido, de la intuición inspirada. No comprenderán, 399 1| silencio». El engaño era inútil. Callaban los fieles compañeros 400 2| días que yo necesitaba para ir y volver, nada de particular 401 1| placidez, miró un momento con ira al químico que quería pincharle 402 2| lógica, yo también juzgaba irracionales mis temores... Acaso, y 403 1| ausencia se atrevía a ser irreverente con el público.~ ~Un crítico, 404 2| fatal, congénita, y no me irrito cuando me dicen que me contradigo, 405 1| el amor del hogar debían irse organizando todos los amores 406 1| corto espacio, como en una jaula.~ ~«Es claro que disimula, 407 1| Leal prefirió una copa de Jerez. ¡Cosa más rara! El vinillo 408 1| decían que la cosa era una joya literaria pero acaso no 409 1| nadie lo ponía en tela de juicio. ¡Estaba él allí! Algunos, 410 | juntos 411 2| tenemos por lícito. Cualquier jurista podrá ver que no es esto 412 2| naufragio de mi pobre vanidad; juro con todas las veras de mi 413 2| buena lógica, yo también juzgaba irracionales mis temores... 414 2| peligro, y que de fijo sería larga; que en aquellos ocho días 415 1| sentir más curiosidad que lástima. ¿Por qué demonio, siendo 416 1| Los amigos de Leal, los leales, los que le rodeaban, protestaban 417 1| había tenido que dar varias lecciones en las disputas de café.~ ~ 418 1| de óperas, y constante lector de Shakespeare, hizo la 419 2| nos habla de la adoración legítima del mito mientras es sincera; 420 1| Pero a estos Pablo les leía en los ojos el placer inmenso 421 2| volviera pronto. Todos los que leían el telegrama me aseguraban 422 2| al día. En cuanto estuve lejos de los míos, el dolor de 423 2| por seguir al pie de la letra la teología ortodoxa, ni 424 2| no sólo por la absoluta ley del deber, sino pensando 425 2| los morenos. Dios quería librarlo de las garras de la fiebre; 426 2| nuestro que tenemos por lícito. Cualquier jurista podrá 427 1| poeta, vencedor en cien lides de aquel género... y derrotado 428 1| paseaba, entre aquellos lienzos arrumbados, en corto espacio, 429 2| elevarnos por encima de los límites de nuestra pobre individualidad, 430 1| que la cosa era una joya literaria pero acaso no era teatral. 431 1| Leal, que, más pensador que literato, sincero, artista de austera 432 1| su Benjamín, como él le llamaba, porque veía en Pablo un 433 2| durante mi ausencia. Me llamaban desde Madrid, pero yo no 434 2| que me contradigo, y me llaman místico, soñador, dilettante, 435 2| todo creía en mi drama. Llegaba, por lo visto, el momento 436 2| aquella noche horrible no me llegaban a lo más hondo de las entrañas... 437 2| tres dialécticas, Gourd; y llegando Leal a decir algo suyo, 438 2| del estreno... No sé cómo llegué al teatro; me vi rodeado 439 2| ideas siniestras que me llenaban el cerebro... Dolor y remordimiento... ¿ 440 1| siento... que esto se lo lleva la trampa. ¿No oyen ustedes? 441 2| del Norte, adonde le había llevado su madre por consejo del 442 1| crítica. Con mucha naturalidad llevó la conversación a cosas 443 2| caricias; la felicidad de llorar de placer juntos y de dar 444 1| corrió a abrazar a Pablo, llorosa, gritando:~ ~-¡Imbéciles! ¡ 445 2| resolución; porque, en buena lógica, yo también juzgaba irracionales 446 1| Conozco esa voz: es la de López, a quien Leal no votó en 447 1| pequeñeces de los escenarios, las luchas de empresa, las cábalas 448 1| excitado, no lo está».~ ~Y luego preguntó a su amigo:~ ~-¿ 449 1| como hacía buena noche de luna, de templado ambiente, recorrieron 450 2| serio que el público de los lunes clásicos.~ ~FIN~ ~ ~ ~ 451 1| Pablo escribía con pluma de maestro, de artista, y con sólida 452 2| servido para salir menos mal de situaciones difíciles. 453 2| moralmente, a hacerme menos malo, no sólo por la absoluta 454 2| gran noticia que me habían mandado desde mi hogar querido... 455 2| personal, se explicó de esta manera:~ ~-Yo perdono a los espíritus 456 1| era quien más hacía por mantener la conversación; quería 457 2| comprenderán, imposible, a Marillior cuando distingue el mito 458 2| pobre hijo. Este no podían matármelo los morenos. Dios quería 459 1| mucho. Conocía al público mejor que nadie; sabía que era 460 2| satisfactorias, el niño mejoraba.. Pero el telegrama que 461 2| tal sentido, me animo a mejorar moralmente, a hacerme menos 462 1| aquella guerra indigna de su mérito, y a los estrenos iba a 463 2| racional de la última razón metafísica de la religión. Y, sin embargo, 464 2| otro hijo del ingenio, hijo metafórico, que no tiene mi sangre, 465 | mí 466 1| dice que bajen el telón es Minuta, el director de El Gubernamental, 467 | mío 468 1| y cenáculos!».~ ~Suárez miraba a su amigo con disimulo, 469 1| haciendo alarde de franqueza y mirando con delicia el efecto de 470 1| dejar el gesto de placidez, miró un momento con ira al químico 471 2| vanidad del autor, aquella miseria... Lo que hice para calmar 472 1| religiosidad estética, ignoraba las miserias y pequeñeces de los escenarios, 473 | mismo 474 2| vanidades me arrancó por algunos momentos el recuerdo de mi felicidad, 475 2| sentido, me animo a mejorar moralmente, a hacerme menos malo, no 476 2| no podían matármelo los morenos. Dios quería librarlo de 477 2| aseguraban que no había en él motivo para tristes presentimientos... 478 | mucha 479 2| que no es alma de mi alma. Muera el drama... y que baje por 480 2| derrota de mi amor propio, la muerte de este otro hijo del ingenio, 481 2| particular podría pasar. Mi mujer apoyaba al médico; lo mismo 482 1| de la psicología de las multitudes, del altruismo, de la vida 483 2| pasión, de un falso bien mundano, a cambio de que exista 484 1| drama. Cayó el telón entre murmullos. La dama, que se había destrozado 485 2| raza, clima, civilización, nacionalidad, tiempo, etc., etc., sin 486 1| de la crítica. Con mucha naturalidad llevó la conversación a 487 1| el santo al cielo; sentía náuseas, inquietud de calentura, 488 2| conocimiento realmente científico necesita, para ser, prescindir de 489 2| aquellos ocho días que yo necesitaba para ir y volver, nada de 490 1| que cuarenta o cuatro mil necios sumados pueden dar de sí 491 1| inquietud, amargura; no hay ningún esfuerzo en ese gesto plácido. 492 1| les parecía calvario. El noble Suárez, el ilustre poeta, 493 2| derecho simbólico, así estos nobles residuos, racionales, de 494 1| Y padecía infinito las noches de estreno. No comió aquel 495 2| me daba la enhorabuena en nombre del médico, porque el niño 496 2| Madrid, en una aldea del Norte, adonde le había llevado 497 2| inefable; mi fe, de granito. Noté que a los demás el telegrama 498 2| vanidades de artista... Las noticias del pueblo eran satisfactorias, 499 2| Salieron a relucir las novísimas teorías referentes a la 500 | nuestro 501 1| y es muy humana... y muy nueva... ¡El público es un imbécil!».~ ~- 502 2| a las voliciones divinas nuevas, al indeterminismo primordial. 503 1| Campoamor...~ ~Suárez callaba y observaba a Pablo, que volvía a pasear, 504 2| inofensivo por lo menos, en que ofrecemos a Dios el sacrificio de 505 2| realmente religiosas, fue ofrecer a Dios un voto, un voto 506 2| enfermedad de mi hijo no ofrecía peligro, y que de fijo sería 507 1| Leal, que todo lo había oído sin dejar el gesto de placidez, 508 1| Imbéciles! ¡No han querido oír! ¡No han querido enterarse!~ ~ 509 1| crítico del Real, vamos, de óperas, y constante lector de Shakespeare, 510 1| de reforma social. Pablo opinaba que sí; que por el amor 511 1| adentros, como nadie, la opinión vulgar; pero creía que al 512 1| amor del hogar debían irse organizando todos los amores superiores, 513 2| de la letra la teología ortodoxa, ni por inclinarme a las 514 | os 515 2| de situaciones difíciles. Oye un ejemplo... del que no 516 1| lo lleva la trampa. ¿No oyen ustedes? La dama grita, 517 1| sin que desde fuera los oyesen, es claro, a los gritos 518 2| también por esa especie de pacto místico, inofensivo por 519 1| supiera que es imposible no padecer en este trance, creería 520 1| hermano menor.~ ~«¡Cuánto padecerá! -pensaba Suárez -. Es más 521 1| pasara la crisis.~ ~«¡Cuánto padecería aquel pobre Leal, que, más 522 1| estoy hecho a las armas padezco tanto cada vez que pierdo 523 2| porque no eran los demás padres de Enriquín. En aquel éxtasis 524 1| delicia el efecto de sus palabras, decían que la cosa era 525 1| en otras ciento, estaba pálido, tembloroso. Quería a Leal 526 1| que no se sabe dónde va a parar.~ ~Y padecía infinito las 527 1| subir aquel que a ellos les parecía calvario. El noble Suárez, 528 2| apoyaba la cabeza en una pared para descansar; porque me 529 2| médico; lo mismo los demás parientes y los amigos; vosotros desde 530 2| para ir y volver, nada de particular podría pasar. Mi mujer apoyaba 531 1| que volara el tiempo, que pasara la crisis.~ ~«¡Cuánto padecería 532 1| veía sonreír, mientras se paseaba, entre aquellos lienzos 533 1| observaba a Pablo, que volvía a pasear, al parecer tranquilo.~ ~ 534 2| Dios el sacrificio de una pasión, de un falso bien mundano, 535 1| era demasiado científico y pecaba de idealista. Suárez reparó 536 1| aquel pobre Leal, que, más pensador que literato, sincero, artista 537 2| Señor, venía a ser mi pensamiento, yo ofrezco en cambio de 538 2| hogar querido... No volví a pensar en la dicha de tener a mi 539 1| ignoraba las miserias y pequeñeces de los escenarios, las luchas 540 2| flaqueza de mi interesada pequeñez de alma; también por esa 541 1| para ser efectivos, para perder el carácter de abstracción 542 2| explicó de esta manera:~ ~-Yo perdono a los espíritus geométricos 543 2| de mi promesa. Si no con perfección, al cabo cumplí mi voto.~ ~" 544 2| armonía entre mi bien, el que persigo, y ese orden divino; rezo, 545 2| estaba bien caracterizado el personaje con aquella ropa, aquellas 546 2| históricas. ¿Quién se atreve a personificar en sí el sujeto puro de 547 2| descansar; porque me abrumaba el peso de mi agonía, el plomo de 548 2| indeterminismo primordial. Yo no pido a Dios que por mí cambie 549 2| adoran; y no por seguir al pie de la letra la teología 550 2| pensando en cosas más altas, de piedad, de caridad, de filosofía...».~ ~" 551 1| padezco tanto cada vez que pierdo una de estas batallas!». 552 2| que se apoya, si no los pies, las alas del espíritu, 553 1| ira al químico que quería pincharle con disparates romos. El 554 1| oído sin dejar el gesto de placidez, miró un momento con ira 555 1| ningún esfuerzo en ese gesto plácido. Lo que es excitado, no 556 2| pueden ellos comprender esta plasticidad del misterio; la seguridad 557 2| legitimidad racional de la plegaria. Salieron a relucir las 558 2| el peso de mi agonía, el plomo de tantas ideas siniestras 559 1| históricos que Pablo escribía con pluma de maestro, de artista, 560 | poco 561 2| de mi pobre hijo. Este no podían matármelo los morenos. Dios 562 2| lícito. Cualquier jurista podrá ver que no es esto imponer 563 2| volver, nada de particular podría pasar. Mi mujer apoyaba 564 1| talento del autor nadie lo ponía en tela de juicio. ¡Estaba 565 1| quería retrasar todo lo posible el momento de dejar a Leal 566 1| venía a ser una capilla... a posteriori, después del suplicio.~ ~ 567 2| desear la derrota... Era el precio de la salud de mi hijo. 568 1| tomó lo que quiso. Leal prefirió una copa de Jerez. ¡Cosa 569 2| y Suárez no se atrevía a preguntar a Leal de dónde había sacado 570 2| conseguí no hacerme indigno del premio de mi promesa. Si no con 571 2| científico necesita, para ser, prescindir de todas las influencias 572 2| encareciendo la necesidad de mi presencia... Dejé a mi hijo; pero 573 2| espíritu, en la bruma de lo presentido, de la intuición inspirada. 574 2| en él motivo para tristes presentimientos... Pero yo los tenía tales, 575 2| incertidumbre, este tormento de presentir vagamente una desgracia 576 2| Y, sin embargo, es una pretensión ridícula querer elevarnos 577 2| hasta que me dieron el primer susto las señales de desagrado 578 2| que me aguardaba en sus primeras caricias; la felicidad de 579 1| nervioso que yo, mucho más; es primerizo, y ¡yo, que ya estoy hecho 580 1| derrotado, seguro de que lo primero que haría Pablo al verse 581 2| las formas residuales del primitivo o antiquísimo derecho simbólico, 582 2| nuevas, al indeterminismo primordial. Yo no pido a Dios que por 583 2| dolor de la ausencia fue mi principal sentimiento; lo del drama 584 1| sea. Y transigía con él, y procuraba engañarle con oropel que 585 1| saloncillo? Lo que hacía Leal era procurar que no se hablase de su 586 2| indigno del premio de mi promesa. Si no con perfección, al 587 2| en el orden que sea... y prometo recibir la silba con toda 588 2| definitiva, anuncio de franca y pronta curación... Mi alegría fue 589 2| ansia de que yo volviera pronto. Todos los que leían el 590 2| vivamente la derrota de mi amor propio, la muerte de este otro 591 1| de todo corazón; era su protector en las tablas; él le había 592 1| leales, los que le rodeaban, protestaban entre bastidores; contestaban, 593 1| elevadas; se habló de la psicología de las multitudes, del altruismo, 594 1| veras; era imposible que se pudiera fingir aquel contento. Suárez 595 2| con toda la serenidad que pueda, pensando en cosas más altas, 596 2| acontecimiento futuro e incierto, que puede ser o no ser... y esta armonía 597 2| sujeto puro de la ciencia pura? Pero otra cosa es la legitimidad 598 1| más rara! El vinillo le puso alegre, pero de veras; era 599 2| sentimiento; lo del drama quedaba relegado a segundo término... 600 | querer 601 | Quién 602 2| mi Enriquín... Que Dios quiera que esto deba ser así, que 603 1| le decía: «Es que algunos quieren aplaudir, y otros imponen 604 1| y cada cual tomó lo que quiso. Leal prefirió una copa 605 1| generalmente revisten y les quita fuerza... Leal se exaltaba 606 2| enfermo, de una noticia que me quite esta horrible incertidumbre, 607 2| así estos nobles residuos, racionales, de creencias antiguas pueden 608 1| copa de Jerez. ¡Cosa más rara! El vinillo le puso alegre, 609 2| remordía la conciencia, a ratos. Mil veces estuve tentado 610 2| superiores a las influencias de raza, clima, civilización, nacionalidad, 611 2| mito racional de la última razón metafísica de la religión. 612 2| cogió como un torbellino la realidad brutal del estreno... No 613 2| No era yo del todo el que recibía aquellos agravios. Yo, más 614 2| orden que sea... y prometo recibir la silba con toda la serenidad 615 2| trataba de varios artículos recientes de filósofos extranjeros, - 616 2| Mi drama se ensayó, como recordarás, durante mi ausencia. Me 617 1| luna, de templado ambiente, recorrieron calles y calles sin acordarse 618 2| por algunos momentos el recuerdo de mi felicidad, de la gran 619 2| las sonrisas de mi hijo redivivo; la dicha que me aguardaba 620 2| relucir las novísimas teorías referentes a la creencia; se comentó 621 1| empresas de abnegación, de reforma social. Pablo opinaba que 622 2| teorías de que hablábamos, relativas a la contingencia, a las 623 2| sentimiento; lo del drama quedaba relegado a segundo término... Hasta 624 2| reposo moral, de emoción religiosa, me cogió como un torbellino 625 2| fe y esperanza realmente religiosas, fue ofrecer a Dios un voto, 626 1| sincero, artista de austera religiosidad estética, ignoraba las miserias 627 2| la plegaria. Salieron a relucir las novísimas teorías referentes 628 2| segundo término... Hasta me remordía la conciencia, a ratos. 629 2| llenaban el cerebro... Dolor y remordimiento... ¿Por qué no huí? ¿Por 630 2| que hice para calmar mis remordimientos, por acto también de amor 631 2| comentó la filosofía de Renouvier; se habló de otros defensores 632 1| pecaba de idealista. Suárez reparó que Leal, que todo lo había 633 2| Enriquín. En aquel éxtasis de reposo moral, de emoción religiosa, 634 2| aseguro, mi querido poeta, que representándome las sonrisas de mi hijo 635 2| por absurdas las formas residuales del primitivo o antiquísimo 636 2| simbólico, así estos nobles residuos, racionales, de creencias 637 2| desgracia superior a mi resistencia, yo ofrezco los viles despojos 638 2| falta de fuerzas para toda resolución; porque, en buena lógica, 639 2| darme yo cuenta de ello, me retenía la vanidad del autor, aquella 640 1| la conversación; quería retrasar todo lo posible el momento 641 2| veladamente, me indicaba un retroceso, el ansia de que yo volviera 642 1| oropel, y otras veces al revés, y otras se lo silbaban 643 1| abstracción que generalmente revisten y les quita fuerza... Leal 644 2| v. gr., soy de los que rezan, de los que adoran; y no 645 2| embargo, es una pretensión ridícula querer elevarnos por encima 646 1| del estómago?~ ~Leal se rió y dijo:~ ~-No; no siento 647 2| lado del enfermo, echando a rodar todas las vanidades de artista... 648 2| llegué al teatro; me vi rodeado de gente... La dama me preguntó 649 1| pincharle con disparates romos. El químico aborrecía a 650 2| el personaje con aquella ropa, aquellas arrugas... ¡qué 651 1| animarle, de hacerle tomar los ruidos que venían de la sala por 652 1| si fuese la bola de una ruleta que no se sabe dónde va 653 1| de una ruleta que no se sabe dónde va a parar.~ ~Y padecía 654 1| público mejor que nadie; sabía que era un ídolo de barrio... 655 2| preguntar a Leal de dónde había sacado fuerzas para pasar con tal 656 2| veces me han servido para salir menos mal de situaciones 657 1| crítico, gran catador de salsas dramáticas y filarmónicas, 658 2| metafórico, que no tiene mi sangre, que no es alma de mi alma. 659 2| de la salud de mi hijo. Saqué fuerzas de flaqueza..., 660 2| noticias del pueblo eran satisfactorias, el niño mejoraba.. Pero 661 2| los que adoran; y no por seguir al pie de la letra la teología 662 | según 663 2| drama quedaba relegado a segundo término... Hasta me remordía 664 2| plasticidad del misterio; la seguridad con que se apoya, si no 665 1| despidió del autor derrotado, seguro de que lo primero que haría 666 2| tenía a mi único hijo, de seis años, enfermo de algún cuidado, 667 2| dieron el primer susto las señales de desagrado que empezaron 668 2| te he explicado antes. «Señor, venía a ser mi pensamiento, 669 1| le iba el santo al cielo; sentía náuseas, inquietud de calentura, 670 1| ojos el placer inmenso que sentían.~ ~Se discutió el drama, 671 2| ausencia fue mi principal sentimiento; lo del drama quedaba relegado 672 1| contento. Suárez acabó por sentir más curiosidad que lástima. ¿ 673 2| Madrid, pero yo no quería separarme de mi hijo. El médico del 674 2| estuve aquella noche bastante sereno, con gran asombro tuyo?~ ~- 675 2| fiebre; un enemigo mucho más serio que el público de los lunes 676 2| avergüenzo. Algunas veces me han servido para salir menos mal de 677 1| las disputas de café.~ ~La sesión del saloncillo venía a ser 678 1| óperas, y constante lector de Shakespeare, hizo la anatomía del drama 679 | siempre 680 1| nada. ¿Es eso lo que se siente?~ ~-Yo sí; eso. Toda la 681 1| preguntó a su amigo:~ ~-¿No sientes nada... aquí, por encima 682 2| y prometo recibir la silba con toda la serenidad que 683 1| aplaudir, y otros imponen silencio». El engaño era inútil. 684 2| primitivo o antiquísimo derecho simbólico, así estos nobles residuos, 685 2| legítima del mito mientras es sincera; no comprenderán, imposible, 686 1| más pensador que literato, sincero, artista de austera religiosidad 687 2| el plomo de tantas ideas siniestras que me llenaban el cerebro... 688 | sino 689 2| para salir menos mal de situaciones difíciles. Oye un ejemplo... 690 | sobre 691 1| de abnegación, de reforma social. Pablo opinaba que sí; que 692 1| momento de dejar a Leal a solas con sus impresiones. Ya 693 1| maestro, de artista, y con sólida erudición. Creía, por ceguera 694 2| contradigo, y me llaman místico, soñador, dilettante, etc., etc. 695 1| con disimulo, y le veía sonreír, mientras se paseaba, entre 696 2| que representándome las sonrisas de mi hijo redivivo; la 697 2| imponer a nadie. Yo, v. gr., soy de los que rezan, de los 698 1| mucho. Pero al fin vino el sueño, y Suárez se despidió del 699 2| a personificar en sí el sujeto puro de la ciencia pura? 700 1| sumados pueden dar de sí una suma de buen criterio; despreciaba 701 1| cuarenta o cuatro mil necios sumados pueden dar de sí una suma 702 2| vagamente una desgracia superior a mi resistencia, yo ofrezco 703 1| hace muy bien. Si yo no supiera que es imposible no padecer 704 1| posteriori, después del suplicio.~ ~Pero pasó también. Pasó 705 2| que me dieron el primer susto las señales de desagrado 706 | suyo 707 1| era su protector en las tablas; él le había aconsejado 708 | tales 709 1| ciegas siempre, esperando el tallo como si fuese la bola de 710 | tan 711 | tantas 712 | tanto 713 1| salieron del teatro ya muy tarde; y como hacía buena noche 714 1| autor nadie lo ponía en tela de juicio. ¡Estaba él allí! 715 2| que de él tenía noticia telegráfica dos veces al día. En cuanto 716 1| otras ciento, estaba pálido, tembloroso. Quería a Leal de todo corazón; 717 1| ídolo de barrio... y le temía con un fetichismo artístico 718 2| juzgaba irracionales mis temores... Acaso, y esto aún me 719 2| menos a 37 y unas décimas la temperatura de mi Enriquín... Que Dios 720 1| buena noche de luna, de templado ambiente, recorrieron calles 721 2| cosas y un deseo nuestro que tenemos por lícito. Cualquier jurista 722 | tener 723 1| aborrecía a Leal, que le había tenido que dar varias lecciones 724 2| ratos. Mil veces estuve tentado de volver al lado del enfermo, 725 2| quedaba relegado a segundo término... Hasta me remordía la 726 2| de otros defensores de la tesis de la contingencia, del 727 | tomar 728 1| entraron en un café y cada cual tomó lo que quiso. Leal prefirió 729 2| religiosa, me cogió como un torbellino la realidad brutal del estreno... 730 2| horrible incertidumbre, este tormento de presentir vagamente una 731 1| que esto se lo lleva la trampa. ¿No oyen ustedes? La dama 732 1| imposible no padecer en este trance, creería que él estaba muy 733 1| público, sea como sea. Y transigía con él, y procuraba engañarle 734 2| ciertas demostraciones.~ ~Se trataba de varios artículos recientes 735 1| entre bastidores, ya no trataban de animarle, de hacerle 736 2| experimentaba una mejoría que tenía trazas de ser definitiva, anuncio 737 2| contingencia, del autor de Las tres dialécticas, Gourd; y llegando 738 2| había en él motivo para tristes presentimientos... Pero 739 1| con ardor, aun más que el triunfo, que volara el tiempo, que 740 2| y las ideas..., y aunque tropezando y cayendo en el camino de 741 1| de vencer; pero daba mil tropiezos en aquella guerra indigna 742 | tú 743 1| En efecto, crecía el tumulto. Los amigos de Leal, los 744 | tuyo 745 2| distingue el mito racional de la última razón metafísica de la religión. 746 2| aquellos días, yo tenía a mi único hijo, de seis años, enfermo 747 1| del cariño, en el talento universal de su amigo, de su Benjamín, 748 1| aconsejado llevar a la escena uno de aquellos cuadros históricos 749 | ustedes 750 2| de imponer a nadie. Yo, v. gr., soy de los que rezan, 751 2| este tormento de presentir vagamente una desgracia superior a 752 2| amor puro a mi hijo, y, valga la verdad, con fe y esperanza 753 | varias 754 | varios 755 2| explicarme nunca...~ ~-Pues vas a explicártelo ahora. Por 756 2| estreno me alarmó; la madre, veladamente, me indicaba un retroceso, 757 1| Suárez, el ilustre poeta, vencedor en cien lides de aquel género... 758 1| desorientado, en su afán de vencer; pero daba mil tropiezos 759 1| hacerle tomar los ruidos que venían de la sala por lo que no 760 2| desagrado que empezaron a venir de la sala, que yo no veía... 761 1| tranquilo. En sus ojos yo no veo inquietud, amargura; no 762 2| Cualquier jurista podrá ver que no es esto imponer una 763 1| Allí había de todo. Amigos verdaderos, indignados de verdad; amigos 764 2| No lo sé. Porque me daba vergüenza; por falta de fuerzas para 765 1| primero que haría Pablo al verse en la cama... sería dormirse.~ ~* ~ ~ 766 1| armas padezco tanto cada vez que pierdo una de estas 767 2| cómo llegué al teatro; me vi rodeado de gente... La dama 768 2| clave del misterio, por vía de ejemplo de ciertas demostraciones.~ ~ 769 2| resistencia, yo ofrezco los viles despojos de un naufragio 770 1| Jerez. ¡Cosa más rara! El vinillo le puso alegre, pero de 771 1| hablaron, mucho. Pero al fin vino el sueño, y Suárez se despidió 772 2| mi drama. Llegaba, por lo visto, el momento de cumplir el 773 2| salud de mi hijo, deseo vivamente la derrota de mi amor propio, 774 1| más que el triunfo, que volara el tiempo, que pasara la 775 2| a la contingencia, a las voliciones divinas nuevas, al indeterminismo 776 2| desde mi hogar querido... No volví a pensar en la dicha de 777 1| y observaba a Pablo, que volvía a pasear, al parecer tranquilo.~ ~ 778 2| retroceso, el ansia de que yo volviera pronto. Todos los que leían 779 1| de López, a quien Leal no votó en la Academia de la Historia.~ ~- 780 2| del voto.~ ~-Sí; yo hago votos. Y no me avergüenzo. Algunas 781 1| público.~ ~-Conozco esa voz: es la de López, a quien 782 | vuestro 783 1| como nadie, la opinión vulgar; pero creía que al teatro