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Margarita de Navarra Sutilezas de un enamorado Concordancias (Hapax Legomena) |
P.
1 2| El llamado Bonnivet le aconsejó por todos los medios a su 2 5| juego, no se iban nunca a acostar antes de la una de la madrugada. 3 7| despojó de la camisa y fue a acostarse junto a ella. Esta, que 4 8| rechazáis otra vez, como habías acostumbrado hasta ahora?~ ~ 5 10| y tristeza, marchándose acto seguido.~ ~ 6 9| durante algún tiempo no acudiera a las fiestas o lugares 7 7| haberlo recompensado de sus afanes, hasta que una hora después 8 7| El caballero se lo agradeció mucho y le dijo que en este 9 6| amistad te sirve para algo, no ahorraré esfuerzos por cuanto esté 10 2| por todos los medios a su alcance para que consiguiera su 11 10| asombrado que su ardor y alegría se convirtieron en hielo 12 | algo 13 | algún 14 | alguna 15 | alguno 16 11| intensamente que parecía que el alma se le iría por las lágrimas. 17 1| merecimientos llegó más tarde a almirante de Francia; siendo muy apreciado 18 10| gran fiebre, el pulso muy alterado, el rostro ardiendo y un 19 10| su camino, se retiró a lo alto de los escalones, desde 20 2| firme en su propósito de no amar ni a él ni a otro, cosa 21 9| dulces palabras, le aseguró amarla más que aquél a quien ella 22 2| asegurándole que nunca amó ni amaría a otro hombre 23 2| pausa, le dirigía endechas amorosas, cosa que sabía decir mejor 24 7| barba de igual longitud y anchura que la del caballero; también 25 7| temprano, pensando que si era apercibido iría en derechura a la habitación 26 1| Francisco, tanto por su apostura, gracia y palabras como 27 2| era la persona que más apreciaba del mundo. El señor de Bonnivet, 28 7| primeramente el velón que ardía en la habitación y después 29 10| muy alterado, el rostro ardiendo y un sudor que comenzaba 30 10| triste y asombrado que su ardor y alegría se convirtieron 31 2| señor de Bonnivet, para arrancarle su secreto del corazón, 32 7| venganza, que no era otra que arrebatarle su honor y su pudor sin 33 9| malvado y falso, queriendo arrojarse del lecho para buscar un 34 9| buenas y dulces palabras, le aseguró amarla más que aquél a quien 35 1| virtudes que se reunían en él, asistía gustoso a las fiestas en 36 10| que se sintió tan triste y asombrado que su ardor y alegría se 37 9| sentiría tal vergüenza que su aspecto lo diría a todo el mundo. 38 2| caballero, con tal suavidad y astucia que aquél no se percató 39 7| con el cual tenía algunos asuntos. Y, sobre la medianoche, 40 10| inconvenientes, no se había atrevido a llamar a sus doncellas; 41 10| contarle su buena suerte, aunque no tan buena como había 42 2| cuenta juntamente de las aventuras que les habían ocurrido 43 2| a un carnaval, se puso a bailar con una de las más distinguidas 44 7| morada y se hizo cortar la barba de igual longitud y anchura 45 7| la dama, donde encontró bastantes gentes que iban y venían, 46 10| levantada y envuelta en su bata de noche, con una gran fiebre, 47 7| había un gran cirio de cera blanca que volvía la habitación 48 9| Pero él la retuvo entre sus brazos y, con buenas y dulces palabras, 49 10| un sudor que comenzaba a brotarle por todo el cuerpo, de forma 50 7| derechura a la habitación del buen hombre con el cual tenía 51 3| que, a causa de vuestros buenos consejos, confío en tener 52 9| arrojarse del lecho para buscar un cuchillo con el que matarse, 53 10| según dijo, al entrar en la cámara de la dama, la encontró 54 10| encontrarse al caballero en su camino, se retiró a lo alto de 55 11| belleza de las flores del campo.~ ~FIN~ ~ ~ ~ 56 7| recibió con las mejores caricias que pudo. Pero él, que sabía 57 9| la madrugada, se mostrara cariñosa y luego, poco a poco, podría 58 10| encontrara. Y, como había estado casi dos horas a partir de la 59 3| hombre del mundo, ya que, a causa de vuestros buenos consejos, 60 9| aquél a quien ella amaba y celar cuanto se refiriera a su 61 7| que había un gran cirio de cera blanca que volvía la habitación 62 5| con cuidado la tercera más cercana a los dichos escalones; 63 5| empujarla la encontraba cerrada, que se fuera, pues era 64 7| primeras puertas las encontró cerradas, que no así la tercera, 65 5| entrara suavemente y la cerrara rápido con cerrojo, constándole 66 7| una vez estuvo dentro, la cerró con llave y tendiendo la 67 5| y la cerrara rápido con cerrojo, constándole que en la habitación 68 2| no ser buenas palabras y certeza de ser amado. El llamado 69 2| engaño, y desde aquel momento cesó en la persecución que le 70 1| gobernador el gran señor Chaumont, vivía un caballero llamado 71 7| viera, ya que había un gran cirio de cera blanca que volvía 72 5| una de la madrugada. El citado Bonnivet le dijo:~ ~ 73 7| que volvía la habitación clara como en pleno día; y, por 74 7| estaba sola en él, con su cofia y su camisa toda cubierta 75 9| de sus compatriotas, para coincidir con la de él. Pero le rogó 76 10| del riesgo en que él se colocara por su culpa, visto que 77 10| ardiendo y un sudor que comenzaba a brotarle por todo el cuerpo, 78 2| Bonnivet. Y un día, antes de comer, le dijo el caballero:~ ~ 79 11| duración tienen siempre un comienzo difícil y que el retraso 80 9| en lo sucesivo, ella no compartió la opinión de sus compatriotas, 81 9| compartió la opinión de sus compatriotas, para coincidir con la de 82 9| por nada se lo hubiera concedido. Sin embargo, al decirle 83 10| mundo lo que esperaba se lo concediera en seguida en el otro. Así 84 2| encontró con que ella le concedió lo que le pedía, y no quedaba 85 11| morir y en remordimientos de conciencia, y se decidió por el señor 86 2| y el otro con verdad. Y confesó el caballero haber amado 87 2| secreto del corazón, fingió confiarle el suyo, diciéndole que 88 2| estima recíproca, va y le confiesa de cabo a cabo sus relaciones 89 3| vuestros buenos consejos, confío en tener esta noche lo que 90 9| secreto, y diciéndole que ya conocía franceses, que eran más 91 9| La dama, que lo conoció por la voz y la risa, se 92 2| años a esta dama sin haber conseguido nada de ella, a no ser buenas 93 9| trabajos que se había dado por conseguirla, asegurándole que la amaría 94 2| seguida fue hallado por consejo del señor Bonnivet. Y un 95 3| causa de vuestros buenos consejos, confío en tener esta noche 96 2| medios a su alcance para que consiguiera su intento, con lo que al 97 11| como el otro de llorar, lo consoló lo mejor que supo, diciéndole 98 5| cerrara rápido con cerrojo, constándole que en la habitación estaría 99 11| verdaderamente muy mal. Y, al contar sus desventuras, lloraba 100 10| hidalgo, que no tardó en contarle su buena suerte, aunque 101 5| El caballero le contó cómo ella tenía medio de 102 | contra 103 2| el juego quiso desviar la conversación, asegurándole que nunca 104 10| que su ardor y alegría se convirtieron en hielo y tristeza, marchándose 105 7| mirando por una esquina de la cortina sin que ella lo viera, ya 106 11| cuya amistad duró según costumbre, lo mismo que la belleza 107 2| a otro, cosa que no pudo creer, vistas las pocas prendas 108 7| lo estaba de ella. Ésta, creyendo que se trataba de su amigo, 109 9| nunca. Lo que la pobre tonta creyó, escuchando de sus labios 110 7| de vengarse de dama tan cruel, se retiró a su morada y 111 7| su cofia y su camisa toda cubierta de perlas y pedrería, como 112 9| del lecho para buscar un cuchillo con el que matarse, vista 113 2| cualquier lugar para darse cuenta juntamente de las aventuras 114 10| comenzaba a brotarle por todo el cuerpo, de forma que ella le rogó 115 5| cuñado, y que eligiera con cuidado la tercera más cercana a 116 10| que él se colocara por su culpa, visto que ella no tenía 117 5| habitaciones de su suegro y cuñado, y que eligiera con cuidado 118 5| la medianoche, porque sus cuñados a quienes gustaba mucho 119 10| oír hablar de Dios que de Cupido, y que se sentía muy pesarosa 120 11| por el señor de Bonnivet, cuya amistad duró según costumbre, 121 1| por la fama que todos le daban de ser uno de los más diestros 122 1| como por todo el mundo, dadas las virtudes que se reunían 123 9| los trabajos que se había dado por conseguirla, asegurándole 124 2| en cualquier lugar para darse cuenta juntamente de las 125 5| subir por la escalera y debiendo subir unos pocos escalones 126 2| la jornada, cosa que uno decía con mentira y el otro con 127 9| concedido. Sin embargo, al decirle adiós, la dejó tan satisfecha 128 7| que sabía bien que estaban dedicadas a otro, se guardó mucho 129 | dejar 130 | demasiado 131 7| suavemente. Y una vez estuvo dentro, la cerró con llave y tendiendo 132 5| escalones que había a mano derecha y entrar en la primera habitación 133 7| si era apercibido iría en derechura a la habitación del buen 134 7| y tendiendo la vista en derredor vio la habitación vestida 135 2| nada de ella. No se sintió desalentado el caballero con esta respuesta 136 10| y se fue a su morada a descansar de sus trabajos, como así 137 9| voz y la risa, se sintió desesperada de vergüenza, llamándole 138 9| el que matarse, vista su desgracia de que había perdido el 139 9| luego, poco a poco, podría deshacerse de él; cosa que hizo con 140 7| habitación y después se despojó de la camisa y fue a acostarse 141 11| Y a la mañana, al despuntar el día, envió por noticias 142 11| muy mal. Y, al contar sus desventuras, lloraba tan intensamente 143 2| seguirle el juego quiso desviar la conversación, asegurándole 144 10| ella no tenía poder para devolverle en este mundo lo que esperaba 145 2| muy prudente y honesto. El dicho señor de Bonnivet frecuentó 146 5| tercera más cercana a los dichos escalones; y, si al empujarla 147 7| puso a reír muy fuerte, diciendo:~ ~ 148 10| las nueve de la mañana le dieron en la cama, y cuando se 149 1| daban de ser uno de los más diestros guerreros de su tiempo.~ ~ 150 7| no se pudiera advertir la diferencia. No olvidó los zapatos de 151 11| tienen siempre un comienzo difícil y que el retraso de la satisfacción 152 9| cosa que hizo con tanta dificultad que, a no ser por el amor 153 4| le dijo Bonnivet - que me digas cómo piensas que se realice 154 11| y, al recobrar la salud, dio permiso a su primer pretendiente, 155 9| vergüenza que su aspecto lo diría a todo el mundo. Él se lo 156 2| oboes hacían una pausa, le dirigía endechas amorosas, cosa 157 9| prudentes, perseverantes y discretos que los italianos. Así fue, 158 9| se encontrara, a no ser disfrazado, porque sentiría tal vergüenza 159 2| puesto que ella practicaba el disimulo, se decidió a usar él también 160 7| seguro, y se marchó para disponer las cosas. El señor Bonnivet, 161 2| bailar con una de las más distinguidas y hermosas damas de la ciudad 162 9| vengarse de ella, podía divulgar el asunto a todo el mundo. 163 10| atrevido a llamar a sus doncellas; porque se encontraba tan 164 1| En el ducado de Milán, por los años en 165 9| sus brazos y, con buenas y dulces palabras, le aseguró amarla 166 11| diciéndole que las cosas de larga duración tienen siempre un comienzo 167 11| de Bonnivet, cuya amistad duró según costumbre, lo mismo 168 5| su suegro y cuñado, y que eligiera con cuidado la tercera más 169 5| dichos escalones; y, si al empujarla la encontraba cerrada, que 170 7| así la tercera, a la que empujó suavemente. Y una vez estuvo 171 9| con la de él. Pero le rogó encarecidamente que durante algún tiempo 172 10| de la medianoche y temía encontrarse al caballero en su camino, 173 2| hacían una pausa, le dirigía endechas amorosas, cosa que sabía 174 5| bajo pretexto de cualquier enfermedad de alguno de sus hermanos, 175 5| encontraba abierta, que entrara suavemente y la cerrara 176 10| habitación y dejó la puerta entreabierta, tal como la encontrara. 177 7| Y, sobre la medianoche, entró en la casa de la dama, donde 178 11| mañana, al despuntar el día, envió por noticias y supo que 179 10| la encontró levantada y envuelta en su bata de noche, con 180 | eran 181 5| guardándose bien de subir por la escalera y debiendo subir unos pocos 182 9| que la pobre tonta creyó, escuchando de sus labios la trama que 183 6| sirve para algo, no ahorraré esfuerzos por cuanto esté en mi roano.~ ~ 184 10| no tan buena como había esperado; ya que, según dijo, al 185 2| su marido y que no debía esperar nada de ella. No se sintió 186 7| advertir mirando por una esquina de la cortina sin que ella 187 | Ésta 188 7| Pero él, que sabía bien que estaban dedicadas a otro, se guardó 189 | estar 190 5| constándole que en la habitación estaría ella sola, y, sobre todo, 191 6| ahorraré esfuerzos por cuanto esté en mi roano.~ ~ 192 7| caballero. Y, como era muy estimado por el suegro de esta dama, 193 3| Señor, estoy más obligado con vos que 194 7| empujó suavemente. Y una vez estuvo dentro, la cerró con llave 195 6| Dios te guía; te ruego que evites los inconvenientes y si 196 7| miedo a ser reconocido, extinguió primeramente el velón que 197 9| veces traidor, malvado y falso, queriendo arrojarse del 198 1| gracia y palabras como por la fama que todos le daban de ser 199 10| bata de noche, con una gran fiebre, el pulso muy alterado, 200 7| y un lecho con telas muy finas, tan blanco como no era 201 2| su secreto del corazón, fingió confiarle el suyo, diciéndole 202 2| pesar de todo, la encontró firme en su propósito de no amar 203 11| mismo que la belleza de las flores del campo.~ ~FIN~ ~ ~ ~ 204 10| brotarle por todo el cuerpo, de forma que ella le rogó se volviera 205 9| diciéndole que ya conocía franceses, que eran más prudentes, 206 1| más tarde a almirante de Francia; siendo muy apreciado en 207 1| apreciado, después del rey Francisco, tanto por su apostura, 208 2| dicho señor de Bonnivet frecuentó poco a poco la amistad de 209 7| momento, él se puso a reír muy fuerte, diciendo:~ ~ 210 | fuesen 211 11| su primer pretendiente, fundándolo en el temor que había temido 212 7| reconocido y llegó a la galería y tocando las dos primeras 213 11| Bonnivet, que tenía tantas ganas de reír como el otro de 214 7| donde encontró bastantes gentes que iban y venían, mas pasó 215 11| encontrar más tarde un mejor goce; y en tales términos se 216 5| entrar en el patio, pero guardándose bien de subir por la escalera 217 1| uno de los más diestros guerreros de su tiempo.~ ~ 218 6| Ve, amigo, Dios te guía; te ruego que evites los 219 5| porque sus cuñados a quienes gustaba mucho el juego, no se iban 220 1| se reunían en él, asistía gustoso a las fiestas en que se 221 7| tal venganza, que pensó haberlo recompensado de sus afanes, 222 2| de las aventuras que les habían ocurrido durante la jornada, 223 8| rechazáis otra vez, como habías acostumbrado hasta ahora?~ ~ 224 5| todas las puertas de las habitaciones de su suegro y cuñado, y 225 2| en la persecución que le hacía y se informó tan bien de 226 2| ciudad y, cuando los oboes hacían una pausa, le dirigía endechas 227 2| medio, lo que en seguida fue hallado por consejo del señor Bonnivet. 228 11| satisfacción de su amor le haría encontrar más tarde un mejor 229 | hay 230 3| que durante tantos años he deseado.~ ~ 231 5| enfermedad de alguno de sus hermanos, la cual requería en todo 232 2| de las más distinguidas y hermosas damas de la ciudad y, cuando 233 10| cuando se levantaba llegó el hidalgo, que no tardó en contarle 234 10| alegría se convirtieron en hielo y tristeza, marchándose 235 2| caballero muy prudente y honesto. El dicho señor de Bonnivet 236 7| hizo cortar la barba de igual longitud y anchura que la 237 2| a una dama que no podía imaginarse quién era, y rogándole le 238 7| por su parte, no quedó inactivo; y viendo que era llegado 239 7| vestida toda de lienzo blanco, incluido el techo y el suelo, y un 240 7| sólo estaba contenta, sino incluso maravillada de la profundidad 241 2| un solo pensamiento. El infeliz caballero, en prueba de 242 2| persecución que le hacía y se informó tan bien de su vida que 243 9| labios la trama que había ingeniado y los trabajos que se había 244 2| respuesta y la persiguió insistentemente todo el carnaval. A pesar 245 7| decir adiós. Y en aquel instante, y en el tono de voz más 246 11| desventuras, lloraba tan intensamente que parecía que el alma 247 2| para que consiguiera su intento, con lo que al cabo de pocos 248 9| perseverantes y discretos que los italianos. Así fue, como en lo sucesivo, 249 2| habían ocurrido durante la jornada, cosa que uno decía con 250 2| lugar para darse cuenta juntamente de las aventuras que les 251 | junto 252 9| creyó, escuchando de sus labios la trama que había ingeniado 253 9| ella que permaneciera a su lado durante más tiempo.~ ~ 254 11| alma se le iría por las lágrimas. Bonnivet, que tenía tantas 255 11| diciéndole que las cosas de larga duración tienen siempre 256 | les 257 10| en la cama, y cuando se levantaba llegó el hidalgo, que no 258 10| de la dama, la encontró levantada y envuelta en su bata de 259 10| Después que él se levantó, volvió a ponerse sus vestidos, 260 7| habitación vestida toda de lienzo blanco, incluido el techo 261 9| desesperada de vergüenza, llamándole mil y mil veces traidor, 262 10| no se había atrevido a llamar a sus doncellas; porque 263 7| estuvo dentro, la cerró con llave y tendiendo la vista en 264 7| inactivo; y viendo que era llegado el momento de vengarse de 265 5| que se guardara mucho de llegar antes de pasadas dos horas 266 7| palabra y no pensó más que en llevar a cabo su venganza, que 267 11| contar sus desventuras, lloraba tan intensamente que parecía 268 11| de reír como el otro de llorar, lo consoló lo mejor que 269 7| cortar la barba de igual longitud y anchura que la del caballero; 270 9| se mostrara cariñosa y luego, poco a poco, podría deshacerse 271 9| acudiera a las fiestas o lugares donde ella se encontrara, 272 9| mil y mil veces traidor, malvado y falso, queriendo arrojarse 273 5| sobre todo, que no olvidara mandar hacer unos zapatos de fieltro, 274 5| pocos escalones que había a mano derecha y entrar en la primera 275 7| de su amor, que lo había mantenido una hora sin hablar con 276 7| estaba contenta, sino incluso maravillada de la profundidad de su 277 10| convirtieron en hielo y tristeza, marchándose acto seguido.~ ~ 278 7| estar demasiado seguro, y se marchó para disponer las cosas. 279 | mas 280 2| Un día que vestido de máscara fue a un carnaval, se puso 281 9| buscar un cuchillo con el que matarse, vista su desgracia de que 282 10| encontraba tan mal que tenía mayor necesidad de pensar en la 283 2| le aconsejó por todos los medios a su alcance para que consiguiera 284 7| amado, lo recibió con las mejores caricias que pudo. Pero 285 2| cosa que uno decía con mentira y el otro con verdad. Y 286 1| de Bonnivet, que por sus merecimientos llegó más tarde a almirante 287 7| pedrería, como pudo advertir mirando por una esquina de la cortina 288 | mismo 289 11| temor que había temido de morir y en remordimientos de conciencia, 290 9| dos de la madrugada, se mostrara cariñosa y luego, poco a 291 2| aquél no se percató del motivo y le profesó tal estima 292 10| necesidad de pensar en la muerte que en el amor, y de oír 293 2| que sabía decir mejor que nadie. Pero ella, que no estaba 294 10| tan mal que tenía mayor necesidad de pensar en la muerte que 295 3| obligado con vos que con ningún hombre del mundo, ya que, 296 11| despuntar el día, envió por noticias y supo que ella se encontraba 297 10| así hizo, de modo que las nueve de la mañana le dieron en 298 2| Pero ella, que no estaba obligada con él, en lugar de seguirle 299 3| Señor, estoy más obligado con vos que con ningún hombre 300 2| la ciudad y, cuando los oboes hacían una pausa, le dirigía 301 9| que el otro, que no había ocultado su secreto, y diciéndole 302 2| aventuras que les habían ocurrido durante la jornada, cosa 303 10| muerte que en el amor, y de oír hablar de Dios que de Cupido, 304 5| sola, y, sobre todo, que no olvidara mandar hacer unos zapatos 305 7| advertir la diferencia. No olvidó los zapatos de fieltro y 306 9| sucesivo, ella no compartió la opinión de sus compatriotas, para 307 7| mucho de decir una sola palabra y no pensó más que en llevar 308 11| lloraba tan intensamente que parecía que el alma se le iría por 309 10| estado casi dos horas a partir de la medianoche y temía 310 5| mucho de llegar antes de pasadas dos horas de la medianoche, 311 10| donde en seguida lo vio pasar y entrar en la habitación 312 7| gentes que iban y venían, mas pasó entre ellos sin ser reconocido 313 5| así podría él entrar en el patio, pero guardándose bien de 314 2| cuando los oboes hacían una pausa, le dirigía endechas amorosas, 315 2| ella le concedió lo que le pedía, y no quedaba más que encontrar 316 7| toda cubierta de perlas y pedrería, como pudo advertir mirando 317 7| también se hizo cortar el pelo, a fin de que al tocarlo 318 2| un solo corazón y un solo pensamiento. El infeliz caballero, en 319 7| temor de ir más temprano, pensando que si era apercibido iría 320 10| tenía mayor necesidad de pensar en la muerte que en el amor, 321 2| astucia que aquél no se percató del motivo y le profesó 322 9| su desgracia de que había perdido el honor por un hombre al 323 7| camisa toda cubierta de perlas y pedrería, como pudo advertir 324 9| hubiera deseado ella que permaneciera a su lado durante más tiempo.~ ~ 325 11| al recobrar la salud, dio permiso a su primer pretendiente, 326 2| aquel momento cesó en la persecución que le hacía y se informó 327 9| que eran más prudentes, perseverantes y discretos que los italianos. 328 2| con esta respuesta y la persiguió insistentemente todo el 329 2| después de su dama, era la persona que más apreciaba del mundo. 330 2| insistentemente todo el carnaval. A pesar de todo, la encontró firme 331 10| Cupido, y que se sentía muy pesarosa del riesgo en que él se 332 4| Bonnivet - que me digas cómo piensas que se realice tu propósito, 333 7| habitación clara como en pleno día; y, por miedo a ser 334 9| alguna nunca. Lo que la pobre tonta creyó, escuchando 335 | pocas 336 7| su honor y su pudor sin poner de su parte agrado ni gracia. 337 10| él se levantó, volvió a ponerse sus vestidos, salió de la 338 7| tan blanco como no era posible más; y la dama estaba sola 339 2| ella. Y puesto que ella practicaba el disimulo, se decidió 340 5| momento ir a la ciudad a preguntar por su estado, y así podría 341 7| voz más bajo que pudo, le preguntó si ella estaba tan contenta 342 2| creer, vistas las pocas prendas de su marido y la gran belleza 343 11| dio permiso a su primer pretendiente, fundándolo en el temor 344 5| puerta de la casa, bajo pretexto de cualquier enfermedad 345 11| salud, dio permiso a su primer pretendiente, fundándolo 346 5| mano derecha y entrar en la primera habitación que encontrara, 347 7| ser reconocido, extinguió primeramente el velón que ardía en la 348 7| galería y tocando las dos primeras puertas las encontró cerradas, 349 9| no ser por el amor que le profesaba, por nada se lo hubiera 350 2| percató del motivo y le profesó tal estima que, después 351 7| incluso maravillada de la profundidad de su amor, que lo había 352 9| todo el mundo. Él se lo prometió y le rogó también que, cuando 353 2| amaba a un caballero muy prudente y honesto. El dicho señor 354 9| franceses, que eran más prudentes, perseverantes y discretos 355 2| El infeliz caballero, en prueba de estima recíproca, va 356 7| de que al tocarlo no se pudiera advertir la diferencia. 357 7| arrebatarle su honor y su pudor sin poner de su parte agrado 358 | pues 359 2| gran belleza de ella. Y puesto que ella practicaba el disimulo, 360 10| con una gran fiebre, el pulso muy alterado, el rostro 361 2| concedió lo que le pedía, y no quedaba más que encontrar el medio, 362 7| Bonnivet, por su parte, no quedó inactivo; y viendo que era 363 2| dama de la que Bonnivet se quería vengar; y una vez al día, 364 9| traidor, malvado y falso, queriendo arrojarse del lecho para 365 | quien 366 | quién 367 | quienes 368 2| lugar de seguirle el juego quiso desviar la conversación, 369 5| suavemente y la cerrara rápido con cerrojo, constándole 370 4| digas cómo piensas que se realice tu propósito, para que yo 371 8| Ahora bien, señora, ¿me rechazáis otra vez, como habías acostumbrado 372 7| tiempo la había amado, lo recibió con las mejores caricias 373 2| caballero, en prueba de estima recíproca, va y le confiesa de cabo 374 11| cama algunos días; y, al recobrar la salud, dio permiso a 375 7| venganza, que pensó haberlo recompensado de sus afanes, hasta que 376 9| amaba y celar cuanto se refiriera a su honor de tal modo que 377 2| confiesa de cabo a cabo sus relaciones con la dama de la que Bonnivet 378 11| había temido de morir y en remordimientos de conciencia, y se decidió 379 5| de sus hermanos, la cual requería en todo momento ir a la 380 2| desalentado el caballero con esta respuesta y la persiguió insistentemente 381 11| comienzo difícil y que el retraso de la satisfacción de su 382 9| todo el mundo. Pero él la retuvo entre sus brazos y, con 383 1| más apreciado, después del rey Francisco, tanto por su 384 9| conoció por la voz y la risa, se sintió desesperada de 385 6| esfuerzos por cuanto esté en mi roano.~ ~ 386 2| imaginarse quién era, y rogándole le guardara el secreto y 387 7| zapatos de fieltro y el vestir ropas semejantes a las del caballero. 388 10| el pulso muy alterado, el rostro ardiendo y un sudor que 389 5| de fieltro, por temor al ruido, y que se guardara mucho 390 10| a ponerse sus vestidos, salió de la habitación y dejó 391 11| días; y, al recobrar la salud, dio permiso a su primer 392 11| difícil y que el retraso de la satisfacción de su amor le haría encontrar 393 9| decirle adiós, la dejó tan satisfecha que bien hubiera deseado 394 10| tristeza, marchándose acto seguido.~ ~ 395 2| obligada con él, en lugar de seguirle el juego quiso desviar la 396 7| no podía estar demasiado seguro, y se marchó para disponer 397 7| fieltro y el vestir ropas semejantes a las del caballero. Y, 398 5| que se fuera, pues era señal de que su marido había vuelto, 399 8| Ahora bien, señora, ¿me rechazáis otra vez, 400 10| que de Cupido, y que se sentía muy pesarosa del riesgo 401 9| no ser disfrazado, porque sentiría tal vergüenza que su aspecto 402 11| y en tales términos se separaron. La dama guardó cama algunos 403 4| riesgo y poder socorrerte y servirte como amigo.~ ~ 404 | siempre 405 1| a almirante de Francia; siendo muy apreciado en Milán, 406 | sino 407 6| inconvenientes y si mi amistad te sirve para algo, no ahorraré esfuerzos 408 4| engaño o riesgo y poder socorrerte y servirte como amigo.~ ~ 409 7| su amigo, le dijo que no sólo estaba contenta, sino incluso 410 7| una hora después de que sonara la medianoche llegó el momento 411 2| este caballero, con tal suavidad y astucia que aquél no se 412 9| italianos. Así fue, como en lo sucesivo, ella no compartió la opinión 413 10| el rostro ardiendo y un sudor que comenzaba a brotarle 414 7| incluido el techo y el suelo, y un lecho con telas muy 415 10| tardó en contarle su buena suerte, aunque no tan buena como 416 | suyo 417 9| modo que ella no tendría tacha alguna nunca. Lo que la 418 | tales 419 | tanta 420 | tantas 421 | tantos 422 10| llegó el hidalgo, que no tardó en contarle su buena suerte, 423 7| lienzo blanco, incluido el techo y el suelo, y un lecho con 424 7| el suelo, y un lecho con telas muy finas, tan blanco como 425 10| partir de la medianoche y temía encontrarse al caballero 426 11| fundándolo en el temor que había temido de morir y en remordimientos 427 7| no tuvo temor de ir más temprano, pensando que si era apercibido 428 7| dentro, la cerró con llave y tendiendo la vista en derredor vio 429 9| de tal modo que ella no tendría tacha alguna nunca. Lo que 430 | tener 431 11| un mejor goce; y en tales términos se separaron. La dama guardó 432 11| cosas de larga duración tienen siempre un comienzo difícil 433 7| reconocido y llegó a la galería y tocando las dos primeras puertas 434 7| el pelo, a fin de que al tocarlo no se pudiera advertir la 435 | todas 436 7| aquel instante, y en el tono de voz más bajo que pudo, 437 9| alguna nunca. Lo que la pobre tonta creyó, escuchando de sus 438 9| llamándole mil y mil veces traidor, malvado y falso, queriendo 439 9| escuchando de sus labios la trama que había ingeniado y los 440 7| ella. Ésta, creyendo que se trataba de su amigo, le dijo que 441 2| caballero haber amado durante tres años a esta dama sin haber 442 10| otro. Así que se sintió tan triste y asombrado que su ardor 443 10| convirtieron en hielo y tristeza, marchándose acto seguido.~ ~ 444 | tu 445 7| suegro de esta dama, no tuvo temor de ir más temprano, 446 2| el disimulo, se decidió a usar él también el engaño, y 447 2| prueba de estima recíproca, va y le confiesa de cabo a 448 6| Ve, amigo, Dios te guía; te 449 4| tu propósito, para que yo vea si hay engaño o riesgo y 450 9| vergüenza, llamándole mil y mil veces traidor, malvado y falso, 451 7| extinguió primeramente el velón que ardía en la habitación 452 2| la que Bonnivet se quería vengar; y una vez al día, se reunían 453 7| bastantes gentes que iban y venían, mas pasó entre ellos sin 454 2| con mentira y el otro con verdad. Y confesó el caballero 455 11| supo que ella se encontraba verdaderamente muy mal. Y, al contar sus 456 7| derredor vio la habitación vestida toda de lienzo blanco, incluido 457 2| Un día que vestido de máscara fue a un carnaval, 458 10| levantó, volvió a ponerse sus vestidos, salió de la habitación 459 7| zapatos de fieltro y el vestir ropas semejantes a las del 460 2| se informó tan bien de su vida que supo que amaba a un 461 7| parte, no quedó inactivo; y viendo que era llegado el momento 462 7| cortina sin que ella lo viera, ya que había un gran cirio 463 9| también que, cuando su amigo viniera a las dos de la madrugada, 464 1| todo el mundo, dadas las virtudes que se reunían en él, asistía 465 2| cosa que no pudo creer, vistas las pocas prendas de su 466 10| se colocara por su culpa, visto que ella no tenía poder 467 1| el gran señor Chaumont, vivía un caballero llamado el 468 7| cirio de cera blanca que volvía la habitación clara como 469 10| forma que ella le rogó se volviera en seguida, ya que, por 470 10| Después que él se levantó, volvió a ponerse sus vestidos, 471 3| estoy más obligado con vos que con ningún hombre del 472 5| señal de que su marido había vuelto, lo que sin embargo, no 473 | vuestros