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Alfabética    [«  »]
vigoroso 1
vii 1
viii 1
vilamorta 62
vilamortanos 4
vilar 2
villa 1
Frecuencia    [«  »]
63 poco
63 sí
62 aquel
62 vilamorta
59 allí
58 noche
57 después
Emilia Pardo Bazán
El cisne de Vilamorta

IntraText - Concordancias

vilamorta

   Parte
1 Pro | afirmando que El Cisne de Vilamorta, paga disimulado tributo 2 Pro | la curiosa fisonomía de Vilamorta. Si la Fábrica se diferencia 3 I | colmenas humanas. Realmente, Vilamorta es una colmena en miniatura, 4 I | satélite, no le falta a Vilamorta cierta grandiosidad como 5 I | Consistorio, orgullo de Vilamorta, y en vez de unirse a los 6 I | escribo me llamará el CISNE DE VILAMORTA. ~ 7 II | la maestra de escuela de Vilamorta, se conocieron en primavera, 8 II | finquillas y una casa en Vilamorta, y Leocadia, previo el competente 9 II | infundir gustos exóticos en Vilamorta, verbigracia, el de las 10 II | cerdo, y era respetada en Vilamorta por sus aptitudes formicarias. ~ ~ 11 III | III -~En Vilamorta había un Casino, un Casino 12 III | Porque en el Casino de Vilamorta apenas solían juntarse a 13 III | méritos, debe representarle en Vilamorta. ~ ~Carcajadas homéricas, 14 IV | Durante las pesadas siestas de Vilamorta, mientras los agüistas digerían 15 IV | familia, el elemento joven de Vilamorta. Semejantes fragmentos de 16 IV | pesada mole, los vecinos de Vilamorta se colgaron de los balcones, 17 IV | desde su última estancia en Vilamorta - ocho o diez años antes, 18 IV | encontraba comparable al pan de Vilamorta: mejor en su género que 19 IV | abogaduelo, enterrado en Vilamorta, ansioso de romper el cascarón. 20 IV | decían erres y otros haches. Vilamorta se le encontró, cuando me 21 V | Emprendieron el camino. Vilamorta, madrugadora de suyo, vivía 22 VI | don Victoriano, alborotó a Vilamorta la del señor de las Vides, 23 VI | ministerio. La venida a Vilamorta, al país pintoresco del 24 VI | abogado, que conocimos en Vilamorta...». ¿Quién soy yo, qué 25 VI | a pegar un escape hasta Vilamorta. ¿Te animas, Saturno? ~ ~- ¿ 26 VIII | fijaba en las muchachas de Vilamorta; en cuanto a las paisanas, 27 VIII | alguno, ni se movería de Vilamorta. Mejor, mejor, mejor... ¿ 28 IX | pensaba ver a usted antes en Vilamorta, porque Victoriano se empeña 29 IX | volviese la misma tarde a Vilamorta. ~ ~- ¡Hombre! ¡No faltaba 30 X | se hace, vamos a ver, por Vilamorta? Es usted abogado, ¿no es 31 X | salido usted alguna vez de Vilamorta... digo, de Santiago y de 32 X | silla del caballo, camino de Vilamorta. ~ ~El movimiento de sorpresa 33 X | Ya nos veremos en Vilamorta... Adiós, Nieves... No quiero 34 XI | Victoriano y su familia a Vilamorta. Quería don Victoriano tomar 35 XI | bofetón de una derrota por Vilamorta. Esto importaba hacer antes 36 XI | iglesia que al párroco de Vilamorta hicieron sus feligreses. 37 XI | si la autoridad civil de Vilamorta, o sea el juez, intentó 38 XIV | marejada de la feria cubría a Vilamorta. ~ ~Desde la ventana se 39 XV | negra masa la juventud de Vilamorta con agüistas, forasteros, 40 XV | resolución con que brincaban en Vilamorta. Algunas muchachas a quienes 41 XV | poner raya en el baile de Vilamorta, cuchicheaban entre sí, 42 XV | figurín; en cambio, las de Vilamorta y el Borde censuraban acerbamente 43 XIX | el chico del abogado de Vilamorta. Ella era una dama de distinción, 44 XIX | así, muy extravagantes: en Vilamorta hace lo mismo. ~ ~ - ¿Y 45 XXI | rogaría que se volviese a Vilamorta; ellos ya se irían pronto 46 XXII | Anda, chico, volando a Vilamorta... Dile a Doroteo el del 47 XXIII | XXIII -~Sobre Vilamorta ha caído el negro cortinaje 48 XXIII | sueño letárgico que duerme Vilamorta, hay, sin embargo, unos 49 XXIII | señores indiscutibles de Vilamorta: ellos, los que con sus 50 XXIII | el soberano marranil de Vilamorta, es la cerda de la tía Gaspara, 51 XXIII | en las largas noches de Vilamorta se oyen a la hora menos 52 XXIII | suspendidos en garfios. Todo Vilamorta trascendía a muerte de cerdo, 53 XXIII | extender su fama lejos de Vilamorta así que se imprimiese en 54 XXIV | Leocadia cuando, de regreso a Vilamorta, vio a Flores que la acechaba 55 XXV | no se equivocaba, que en Vilamorta no existía persona alguna 56 XXVI | escribiría como EL CISNE DE VILAMORTA. ~ ~Segundo cogió el manojo 57 XXVII | faltaba don Victoriano, Vilamorta carecía de eco en las regiones 58 XXVII | eufrasiano, culpable de que Vilamorta decayese y su juventud emigrase 59 XXVII | interesarse muy de veras por Vilamorta; lo confirmó el dulcero 60 XVXVIII| dijéramos, cuando salió de Vilamorta Segundo García, dejando 61 XVXVIII| dio que hablar Leocadia en Vilamorta. Estaba enferma, según unos; 62 XVXVIII| había ofrecido poner en Vilamorta estación telegráfica; y


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